Ancianos en un hogar gestionado por el Programa de la Tercera Edad de Cáritas en La Habana. Foto: EFE

Por Daniel Benítez

Un total de 18 hogares de ancianos son operados en Cuba por entidades religiosas y asociaciones fraternales,  instituciones que se mantienen gracias a donaciones privadas y el pago de los beneficiarios, además de unos 12 millones de pesos cubanos (CUP) que anualmente reciben del presupuesto estatal.

De esos centros, 12 forman parte de órdenes y congregaciones católicas, cinco de iglesias protestantes y uno a la Gran Logia, según cifras publicadas en la prensa nacional.

El reporte también aclara que solo 14 están registrados por el Departamento de Economía del Ministerio de Salud Pública (MINSAP).

El dinero destinado por el Estado a este tipo de asistencia social equivale a un millón de pesos mensuales para dividir entre todos los centros, es decir, 55,555 pesos como promedio a razón de 1,851 diariamente, los cuales se destinan a compra de alimentos y medicamentos y el pago de los trabajadores, aclaró el doctor Alberto Fernandez, jefe de la Dirección de Atención del Adulto Mayor en Salud Pública.

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