Deplorable higiene en el combinado láctico habanero

Así lo reconoció Jesús Rodríguez, vicepresidente del Grupo Empresarial de la Industrias Alimentaria

La leche que nos llega no es de la mejor calidad, dijo, así que olvídense del yogurt

 

Si en el período 1985-1989 el país alcanzó niveles de acopio de leche superiores a los 760 millones de litros de leche, las mermas a partir de limitaciones provocadas durante el llamado período especial situaron el acopio en solo 165 millones de litros, lo que provocó que la producción de yogurt disminuyera de casi 60 mil toneladas a solo 17 mil 700 toneladas.

Al explicar a los diputados al Parlamento las dificultades por las que atraviesa la industria láctea nacional, especialmente la producción de yogurt de soya, Jesús Rodríguez, vicepresidente del Grupo Empresarial de la Industrias Alimentaria (GEIA), dijo que hasta septiembre u octubre del venidero año 2016 no se logrará la estabilización productiva del Complejo Lácteo de La Habana, el mayor del país. Argumentó que en ese centro, encargado de la mayor parte del producto destinado a la capital cubana, hoy solo trabaja una caldera, lo que determina una significativa falta de vapor.

“A la difícil situación en el Complejo Lácteo se suman grandes tensiones en la fabricación de ese producto en provincias como Santiago de Cuba y Granma, aunque también se presentan dificultades en otros territorios”, puntualizó.

Entre otros males de la industria láctea, el vicetitular del GEIA mencionó la pérdida de los sistemas de formación y capacitación del personal especializado, así como bajos ingresos de los trabajadores en sentido general. Las condiciones higiénicas sanitarias no son adecuadas debido a la falta de exigencia de los cuadros, la pérdida de cultura del personal y afectaciones constructivas de la infraestructura civil de las instalaciones por la falta de mantenimiento, lo que afecta sensiblemente la calidad de las producciones y la garantía de la inocuidad.

Destacó también el déficit de equipos de laboratorios y medios de medición para los ensayos requeridos tanto a las materias primas como a los productos terminados. Además aludió a la obsolesencia del equipamiento tecnológico, deterioro de los medios de transporte para el acopio y la distribución, y la merma en la calidad de la leche fresca, materia prima fundamental para la fabricación del yogurt.

En el análisis de la labor de la industria láctea, específicamente lo referido a la producción de yogurt, se conoció de la inversión de más de 60 millones de pesos entre los años 2015 y 2020 para la compra de equipos para la sustitución de aquellos que están paralizados u obsoletos. Se contrataron el 100 % de las piezas de repuesto de las máquinas de envases, de las cuales se han recibido 560 mil CUC, el resto, de conjunto con los materiales de insumo. se recibirán el primer trimestre del 2016.

Durante este 2015 se concluyó el montaje de las calderas planificadas en los lácteos de Santiago, Ciego de Ávila y Sancti Spíritus; y se contrataron las 3 calderas del Complejo Lácteo, de las cuales dos de ellas arribaran en agosto 2016. Además, se comenzó la fabricación de los equipos necesarios para el Complejo Lácteo habanero, que concluirán en mayo próximo. El vicepresidente del GEIA informó finalmente que mientras no se resuelva totalmente la difícil situación en el Complejo Lácteo las tensiones en la producción de yogurt de soya serán muchas.

Hispanista revivido.