Los restringe la obligación de circunscribirse a las instituciones del Estado

 

Rafael Rojas

El socialismo cubano descansa sobre un orden jurídico que impide el ejercicio pleno de los derechos políticos. El estatuto de estos últimos ni siquiera está plenamente reconocido en los discursos de la esfera pública, por lo que la demanda de los mismos y los sujetos que podrían demandarlos carecen de la visibilidad necesaria para articularse de manera autónoma dentro de la ciudadanía. Es importante abordar la especificidad de los derechos políticos, en el campo intelectual o académico por lo menos, con el propósito de avanzar en un consenso favorable a una necesaria reforma constitucional y política, que permita la despenalización de la oposición y el ensanchamiento de las libertades públicas.

La defensa ideológica de esa ampliación de los derechos políticos no tiene que partir, únicamente, de presupuestos liberales o católicos, socialdemócratas o democristianos, afiliados de una u otra forma a la doctrina de los derechos naturales del hombre. También es posible ejercer la crítica de la falta de democracia en Cuba y sostener la urgencia de una reforma política desde las ideas del neomarxismo. Esta emergente corriente teórica viene a pronunciar la heterogeneidad del campo intelectual cubano y a pluralizar las opciones del tránsito democrático.

La reforma política no debería verse como una dimensión del cambio, contrapuesta a la reforma económica o como una meta a alcanzar luego de la consolidación de esta última. Tampoco es la reforma política un fenómeno postergable o, incluso, canjeable por el levantamiento del embargo o cualquier evento del futuro, que impulse la reinserción de la Isla en el mercado mundial y, por tanto, la estratificación social capitalista. La reforma política es, por lo menos desde 1992, una necesidad dictada por la constitución de nuevos sujetos que no encuentran representación legítima en las instituciones del Estado y una garantía de preservación de bases republicanas en medio del cambio estructural de la economía y la sociedad.

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