La Caravana de la Libertad de enero de 1959. Segunda parte

babana

La Caravana de la Libertad de enero de 1959

París, 30 de enero de 2016.

Querida Ofelia:

Te envío un nuevo testimonio de nuestro viejo amigo, el Capitán Roger Redondo, ex guerrillero del Segundo Frente del Escambray, durante la lucha contra el régimen de Fulgencio Batista.

“Tenía 17 años de edad el día del Golpe del 10 de marzo, y me llegó la noticia a mi trabajo, una carpintería donde era aprendiz. En aquella fecha pertenecía a la juventud socialista. Ahí mismo salí a buscar con mis compañeros a buscar a Armando Acosta. Nos reunimos un grupo de unas treinta personas y fuimos a la emisora de radio donde ya estaba Aurelio Nazario Sargén, del Partido Ortodoxo, hablando al pueblo, en contra del Golpe de Estado.

Cuartel por cuartel, por todo el país se fueron sumando a Batista y en horas de la tarde ya el Golpe estaba consolidado.

Se sustituyó La Constitución de 1940 por unos estatutos que se le presentaban a los alcaldes, senadores y representantes de todos los partidos. Quien no firmaba los estatutos era expulsado de su puesto. Aurelio Nazario renunció, pues se negó a firmar los estatutos, cosa que me gustó mucho y a partir de aquel día me le acerqué mucho, como también a Enrique Villegas que era del Partido Auténtico.

La primera organización que surgió fue el Movimiento Nacionalista Revolucionario que dirigía García Bárcenas. Éste tenía amistad con Villegas y Faustino Pérez. Así seguí con los distintos grupos hasta terminar en el Segundo Frente del Escambray.

En cuanto a La Caravana de la Libertad de enero de 1959, te puedo seguir hablando en esta segunda parte.

Fidel salió de Santiago de Cuba al frente de la Caravana de la Libertad. Las tropas del coronel Rego Rubio estaban formadas por varios miles de soldados y se unieron para viajar al aeropuerto de Bayamo, donde se encontraba la Zona de Operaciones (Z.O.).

Unos seis mil soldados de los veteranos en la lucha contra las guerrillas del Movimiento 26 de Julio, que habían participado en numerosas operaciones en la Sierra Maestra, se unieron a la caravana. Después Fidel les habló en uno de los discursos más cortos de su vida. Sólo les dijo: “Todos somos cubanos, no importa que el destino nos haya puesto unos frente a otros. La culpa fue de Batista. Nada tienen que temer. Los sargentos serán tenientes y los tenientes serán capitanes.”

Fidel estaba muy preocupado porque llegó la noticia de que El coronel Ramón Barquín estaba al frente de una junta militar, en la Fortaleza de Columbia. Fidel le había ordenado a Camilo Cienfuegos que se le presentara a aquel coronel, con una orden firmada por él, para que Barquín le entregara el mando de la fortaleza. Barquín le dijo que para entregarle el mando tenía que mostrarle la orden con la firma del Presidente Urrutia. Camilo viajó a la provincia de Oriente con aquella repuesta. Fidel desde allí ordenó una huelga. Por la radio habló a la Nación y proclamó: ¡Golpe de Estado no, Revolución sí!

Otra cosa que a Fidel le preocupaba era que los miembros del Directorio Revolucionario habían tomado el Palacio Presidencial y se habían llevado un cargamento de armas de la base aérea de San Julián. Reclamaban reconocimiento por la lucha que habían realizado contra el régimen de Batista.

El D.R. era una de las organizaciones revolucionarias más avanzada, pues había nacido en la Universidad de la Habana y sus filas se nutrían del estudiantado. Su programa era muy seductor, pues planteaba la construcción de una social democracia.

Por su parte, el Segundo Frente Nacional del Escambray ya estaba en La Habana desde el día dos de enero con mil doscientos soldados bien armados. Esta organización cívico-militar no tenía ambición de poder, tanto es así que no habían tomado militarmente ningún cuartel o edificio simbólico de la dictadura.

Esta fuerza guerrillera se limitó a construir un campamento al aire libre en 23 y D, en el Vedado. Una parte de los guerrilleros iba a dormir a su casa, pues había muchos de ellos que eran habaneros y tenían su vivienda en la capital.

Fidel Castro dejó las fuerzas revolucionarias del Movimiento 26 de julio desde toda la provincia de Oriente hasta Santa Clara. El Segundo Frente Nacional del Escambray dejó a William Morgan con cientos de soldados rebeldes en Cienfuegos. El Comandante Eloy Gutiérrez Menoyo, le dio una orden por escrito a Camilo Cienfuegos, quien se la transmitió a Morgan. La orden dejaba el escenario libre de fusilamientos, porque en Santa Clara ya se estaba fusilando. Menoyo no aceptaba fusilamientos sumarios. El comandante Menoyo argumentabaque para aplicar una pena capital, se necesitaba tiempo para investigar cada caso.

Mientras la Caravana de la Libertad seguía avanzando, el pueblo vitoreaba a los guardias de Batista que acompañaban a Fidel pues obviamente, el pueblo pensaba que eran héroes rebeldes.

¿Capricho del destino? Los héroes de la Revolución no entraron en La Habana en la Caravana de la Libertad, quienes entraron fueron casi todos sus ex enemigos!”

Con gran cariño y simpatía desde La Ciudad Luz,

Félix José Hernández.

Hispanista revivido.