Tras una semana de bombardeos miles de mercenarios de ISIS abandonan el campo de batalla

Fuentes de inteligencia del ejército sirio confirmaron ayer de la huida hacia territorios de Turquía, Jordania y Europa, de miles de integrantes del grupo terrorista Estado Islámico (EI) que opera en Siria

 

Miguel Fernández Martínez, correponsal de PL en Siria

Una semana después que la aviación rusa iniciara sus bombardeos en territorio sirio a solicitud de las autoridades de este país árabe, el escenario militar comienza a cambiar, con la deserción en masa de miles de terroristas.


Además de detener su avance sobre posiciones defendidas por el ejército sirio y las milicias que integran los grupos de Defensa Popular, las bandas yihadistas comenzaron a replegarse, llegando incluso a abandonar el campo de batalla.


Fuentes de inteligencia del ejército sirio confirmaron ayer de la huida hacia territorios de Turquía, Jordania y Europa, de miles de integrantes del grupo terrorista Estado Islámico (EI) que opera en Siria.


Según los expertos militares consultados aquí, la estampida se produce después que comenzaron los ataques aéreos de la aviación rusa, en cooperación con la fuerza aérea siria, contra las guaridas de las bandas terroristas que operan en este país árabe desde 2011.


Esta nueva ofensiva sirio-rusa, iniciada el 30 de septiembre, provocó un colapso en la moral de los miembros del EI, el Frente al-Nusra y otras agrupaciones extremistas armadas, y la deserción masiva de miles de sus miembros.


Las mismas fuentes informaron que ayer, cerca de tres mil integrantes de los grupos terroristas Frente al-Nusra y el Ejército de la Conquista (Jaish al-Fatah), escaparon hacia territorio de Jordania, por temor a ser víctimas de la ofensiva militar emprendida por el ejército sirio, con apoyo de las fuerzas aéreas rusas.


También se conoció que el domingo último, miembros del EI acantonados en la ciudad de Raqqa, comenzaron a evacuar a sus familiares hacia la localidad iraquí de Mosul, ante un inminente ataque de la aviación rusa.


Según recientes declaraciones del coronel general Andréi Kartapólov, jefe de la dirección superior operativa del Estado Mayor General del ejército ruso, unos 600 mercenarios extranjeros afiliados a las bandas terroristas armadas huyeron de las zonas de combate en Siria, e intentan llegar a Europa,
“En sus filas han empezado el pánico y las deserciones”, afirmó Kartapólov.


Por su parte, las fuerzas conjuntas de la aviación militar rusa y siria atacaron el martes un puesto de mando del grupo EI a unos 20 kilómetros de la ciudad de Palmira, provocando la muerte de una docena de armados.


Fuentes militares confirmaron que a consecuencia del ataque aéreo, fueron destruidos 20 vehículos blindados, camionetas artilladas y tres depósitos de armas y municiones.


Los aviones de la fuerza Aeroespacial Rusa incursionaron este martes sobre objetivos terroristas en las zonas de Deir Hafer y al-Bab, al este de la ciudad de Alepo, a unos 350 kilómetros al noreste de esta capital.


También se reportó el ataque ruso contra un centro de entrenamiento de las agrupaciones takfiristas en la aldea de Kafer Owaid, ubicado en la provincia de Idleb, a 320 kilómetros al noreste de aquí.
Por su parte, la aviación siria bombardeó asentamientos terroristas en Qubtan al-Jabal, Daret Ezza, al-Rashidin, Hreitan y Bashkoi, en la provincia de Alepo, provocando la muerte a unos 180 extremistas y la destrucción de buena parte de sus pertrechos de guerra.


Los aviones militares de Damasco operaron además sobre campamentos rebeldes en al-Qaryateen, en la provincia de Homs, a 162 kilómetros al este de esta capital, y en las zonas de al-Ghajar en Talbiseh y al-Rastan.


Mientras tanto, el ejército sirio sigue operando con sus unidades terrestres, las que en un operativo en la provincia de Sweida, confiscaron dos vehículos cargados con grandes cantidades de armas y municiones, después de enfrentar a sus ocupantes, integrantes de bandas terroristas que opera en la zona.


Una camioneta fue interceptada en la zona de Salkhad-al-Mneithra, al sur de esta provincia ubicada a 106 kilómetros de esta capital, en una emboscada realizada por efectivos del ejército, quienes lograron reducir a sus ocupantes.


Entre las armas ocupadas había morteros, granadas de mano, lanzacohetes antitanques RPG, ametralladoras, y materiales químicos e incendiarios para la fabricación de explosivos.


Un segundo vehículo cargado con municiones fue detenido por miembros de los grupos de Defensa Popular (milicias), cerca de la aldea de Tarba, al noreste de Sweida, que trasladaba proyectiles de artillería de 122 mm.

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