¿Nos vamos a despanzurrar otra vez los españoles entre nosotros al grito patrio de un puñado de ladrones del dinero público, que saben que en condiciones normales tendrían que devolverlo todo e ir a la cárcel por años?

¿Vamos a seguirle el juego a todos los golfos que no les importaría que se generara un conflicto armado con tal de seguir ellos en su impunidad de ladrones y con los dineros robados a buen recaudo?

Podría llenar toda la página con los nombres de los ladrones más significativos, con los sobres que se han repartido en negro la cúpula política del partido que sustenta al gobierno con la anuencia de gente que se dice ser de izquierdas y son los dueños reales de las acciones de empresas que nos robaron a todos los españoles.

Podría decir la poca ética, por no decir la poca vergüenza de nuestros parlamentarios que repudian a un ministro y al día siguiente lo ven sentado en el hemiciclo y no tienen la dignidad de decir que, o el repudiado sentado, o todos ellos abandonando el hemiciclo; el parlamento ese que dicen que están representándonos a todos.

Podría decir que a nadie que se sienta de verdad español, sin cascabeles, le puede molestar que unos españoles se pronuncien en un referéndum democrático, que encima no es vinculante su resultado, sino para analizarlo y considerarlo, y se gasten los millones en represiones y milongas camperas mientras por la puerta falsa de los medios subvencionados no se escuche el ruido de las puertas de las cárceles abriéndose, sin devolver un euro, los que están jugando con el país, con la esperanza que vuelva la lucha a la calle y ellos se vayan a vivir al extranjero a disfrutar de lo robado.

Podría decir que si fuéramos un país democrático y con un índice cultural político solo el cinco por ciento de lo que preocupa el futbol, de lo que se entiende y se habla de futbol en España, los catalanes habrían hecho su referéndum (que lo van a hacer, porque no se le pueden poner puertas al campo) y en el ínterin no hubiésemos dado lugar al gastazo tan tremendo para nada, y a no prestarle atención a que nos devuelvan lo robado los granujas de nuestros políticos, comunidad por comunidad, organismo público por organismo público.

Podría decir que se necesita ser necio para seguirle la corriente a todos estos granujas que están llevando al país al borde de la sangre para tapar sus robos.

Podría decir que un país como España, en cuanto se acabara el robo y la impunidad tal y como está ocurriendo, en cuanto se lograra un país con la decencia de otros países europeos, nadie, por un principio elemental de arraigo, querría irse de estar debajo de una bandera determinada, tal y como pasa en muchos países de nuestro entorno; pero el hecho de que en España a cojones ha habido que ser español y cristiano, ha ocasionado y ocasiona un fenómeno natural de rechazo, porque nada impuesto se acepta con agrado.

Podría decir que personalmente servidor, de ir a por ellos, yo iría de ir a por todos esos golfos ladrones que sabemos quienes son, estén donde estén, que nos devolvieran lo robado, y que en vez de que se nos vayan todas las fuerzas económica y sociales en pos de lo que los golfos quieren, pensemos con la cabeza y del mismo modo que nuestros diputados deberían de abandonar el parlamento cada vez que se sentara un ministro repudiado, salir nosotros a la calle, ciudad por ciudad, pueblo por pueblo, nosotros que somos el pueblo soberano, el verdadero poder directo, e ir a por ellos de una vez por todas, y no haber dado lugar a que se generaran unos odios regionales que no van a ser en modo alguno pasajeros.

Podría decir que disponemos de una herramienta que son las redes sociales, que nunca anteriormente la hemos tenido, y aunque sea prestada por los Usas y estos politicuchos nuestros solo estén por lo suyo, nos pongamos de acuerdo y que señalemos uno por uno a los ladrones y día y noche lo compartamos y lo aireemos en vez de esperar a que para evitar que nos devuelva lo robado, para evitar que se pasen en la cárcel unos años los ladrones, nos digan que lo que tenemos que hacer es volver a comernos entre nosotros para que ellos se rían a mandíbula batiente de un pueblo que no me extrañaría que iría al conflicto social que le dijeran los golfos desde la tele, con los móviles encendidos buscando buenos y malos, según una receta que por desgracia hemos conocido en España y que sigue dando un fruto tremendo de ladrones sinvergüenzas de hondos valores patrios.

¿A por ellos? Si, pero a por los ladrones corruptos.

Salud y Felicidad. Juan Eladio Palmis.

1 COMENTARIO

  1. EN LA ESPERA

    Sobre el barro
    prendido en tus galones
    general de los montes:
    guerrillero,
    hay heridas
    cortantes
    por blasones,
    de aquellos
    que cual tú
    malviven sin un fuero.

    Sobre el risco agreste
    allá en la loma,
    general de los montes:
    justiciero,
    silban vientos
    donde no vuelan
    palomas,
    porque brillan
    los brillos
    gris
    de los aceros.

    Y en la voz
    angustiada
    que te nombra,
    por el valle,
    por la choza,
    vuelan alas
    más arriba
    de las sombras
    esperando
    que algún día
    camine la justicia
    por las calles.

    Cuando dejes
    la gruta de la sierra,
    general de los montes:
    bien nacido,
    llévame por tu verso
    y tu arrogancia
    de no aceptar
    el llanto de una tierra
    que se hace pobre
    en razón
    a la ignorancia.

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