Alejandro García Padilla: La deuda es impagable

San Juan, 29 jun (INS).- El gobernador Alejandro García Padilla reiteró hoy en un mensaje al país que la deuda de la isla es impagable y dio a conocer un grupo de trabajo para lograr una moratoria negociada con los bonistas.

El mandatario puertorrioqueño informó de la creación, por orden ejecutiva, del Grupo de Trabajo para la Recuperación Económica de Puerto Rico.

El grupo será, liderado por el secretario de la Gobernación, Víctor Suárez, la pesidenta del Banco Gubernamental de Fomento (BGF), Melba Acosta; el secretario de Justicia, César Miranda; y los presidentes de Senado y Cámara, Eduardo Bhatia y Jaime Perelló.

Todos ellos, según García Padilla, “iniciarán conversaciones para lograr, con transparencia y consenso, la reestructuración de la deuda pública. La meta será lograr una moratoria negociada con los bonistas para posponer por un número de años los pagos de la deuda, de forma tal que ese dinero se invierta aquí en Puerto Rico”.

El grupo de trabajo tendrá hasta el 30 de agosto para desarrollar, en diálogo con una amplia representación de sectores interesados, el plan dirigido a impulsar reformas económicas y fiscales, para que pueda ser considerado y aprobado en la sesión legislativa que comienza a mediados de agosto.

Al respecto, García Padilla manifestó que “Puerto Rico no tiene la capacidad de continuar pagando conforme a los términos actuales”.

Un día después de que señalara al New York Times que la deuda de 73 mil millones de dólares de la isla es impagable, García Padilla también se refirió al informe de Anne Krueger, “realizado a solicitud de mi gobierno, por un grupo de economistas y expertos cuya reputación y experiencia en el manejo de situaciones similares a la nuestra son incuestionables”.

“Es la primera vez que se hace este tipo de análisis abarcador de la situación fiscal a 10 años considerando la totalidad del gobierno y no solo el fondo general.  Este tipo de análisis nunca se había hecho”, aseguró.

Según el gobernante, “el informe nos enfrenta a una dura realidad. La deuda pública, considerando el nivel de actividad económica actual, es impagable. Pero además, el tamaño de esa deuda nos impide salir del ciclo de recesión y contracción. Ante esta situación, todos tenemos que asumir nuestra responsabilidad”,

Para el primer ejecutivo del país, “no se trata de política. Se trata de matemáticas”.

De acuerdo con García Padilla el nivel de deuda hoy es “esencialmente” el mismo que hace dos años y medio: “Heredamos una deuda de 70 mil millones y está prácticamente igual. Por eso nadie puede decir, en justicia, que se trata de préstamos asumidos por esta administración”.

El gobernador dijo que el informe “delata que encontramos métodos anticuados de contabilidad, corporaciones públicas sin fuentes propias de ingresos, falta de controles fiscales, estadísticas no confiables, y otros factores, que conspiran, contra la buena voluntad de muchos servidores públicos, para producir la situación que tenemos ante nosotros”.

A su vez, señaló que en el pasado el gobierno “podía barrer los problemas debajo de la alfombra, dejando para después su solución y tomando más dinero prestado.  Ahora, es momento de enfrentar nuestros problemas y atenderlos de una vez y por todas.  La deuda heredada es tan grande que no nos permite acceso a los mercados financieros y nuestra economía no genera suficientes ingresos para repagar las obligaciones asumidas”.

Sin embargo, aclaró que “no estoy de acuerdo con todas las propuestas contenidas en el informe”, por lo que adelantó que “no avalaré, por ejemplo, ver la educación como un gasto, en lugar de como una inversión, ni promoveré reducciones al salario mínimo para los trabajadores, entre otros.  Además, defenderé los empleos como un objetivo principal en este proceso”.

Aún así, advirtió que “serán necesarios más ajustes fiscales, queda claro que sin un crecimiento agresivo de la producción en Puerto Rico, nunca saldremos del ciclo vicioso de contracción, emigración, austeridad e impuestos”.

Adelantó que “promoveré legislación localmente para hacer más competitivas nuestras leyes para atemperarlas a la realidad actual de forma que promuevan la creación de empleos y una mayor expansión de la empresa privada.  Abogaré por una reforma del sistema de beneficencia social a nivel federal, que en conjunto creen las condiciones para que los patronos e inversionistas contraten más empleados, y para que trabajar en Puerto Rico deje más dinero que recibir asistencia pública”.

También anticipó que impulsará más inversión estratégica que realmente le devuelva al país un rendimiento económico.

“Todas las medidas que tomamos en estos últimos dos años demuestran nuestra voluntad de pagar y, de no haberlas tomado, no estaríamos en posición hoy de reclamar la reestructuración.  Hemos hecho todo lo que estaba en nuestro poder, pero, según demuestra el informe, el próximo paso tiene que ser lograr términos más favorables para el pago de nuestra deuda”, sostuvo.

El mandatario anticipó un plan, con medidas como establecer los parámetros para un plan de ajuste fiscal a cinco años, proponer reducciones adicionales en el gasto -incluyendo recortes en algunos servicios (“de esta forma, insistiremos en evitar aumentos en las contribuciones”) y aumentar la captación de recaudos en función de una reestructuración operacional de Hacienda.

También propuso promover alianzas con la empresa privada para la provisión de algunos servicios que hoy provee el sector público, hacer cambios radicales en la forma en que se trabajan las finanzas del gobierno y las estadísticas sobre la economía, garantizarle al ciudadano la provisión de servicios esenciales y al pensionado un sustento digno y crear una Junta Fiscal “que, fuera de líneas partidistas, garantizará continuidad y el cumplimiento con los compromisos que asumamos en este proceso de reestructuración”.

Sobre la Junta Fiscal explicó que deberá descargar su responsabilidad de forma ininterrumpida y fuera de los ciclos electorales.

En cuanto al papel de Washington, reclamó “acción concertada, en una sola voz, ahora.  Acción para que acaben de aprobar cambios al capítulo 9 y que Puerto Rico cuente con la misma protección que tienen otras jurisdicciones”.

“Acción para que el Medicare se dispense en Puerto Rico en igualdad de condiciones, tal como pagamos en igualdad de condiciones, para que tengamos herramientas que atraigan inversión manufacturera a Puerto Rico y para que se nos excluya de las leyes de cabotaje”, añadió.

A su vez, adelantó que a partir de mañana, martes “me verás en sesiones de trabajo con líderes de todos los partidos políticos, con líderes religiosos y de la sociedad civil, empresarios, sindicatos, organizaciones sin fines de lucro y personas destacadas de la sociedad civil, a todos les pediré acrificios”.

Hispanista revivido.