Cuba anunció el martes que legalizará las pequeñas y medianas empresas privadas, una medida que podría ampliar significativamente el espacio permitido para la empresa privada en uno de los últimos países comunistas del mundo

Sepa más: esta noticia es inexacta

Hasta ahora, el gobierno había permitido empresas privadas solamente para los trabajadores por cuenta propia en varios cientos de categorías establecidas, tales como dueños de restaurantes o peluquerías. Muchos de esos trabajadores se han convertido en propietarios de pequeñas empresas de facto que emplean a otros cubanos. Pero hay muchas quejas sobre las dificultades de gestión de una empresa en un sistema que no los reconoce oficialmente. Funcionarios poco escrupulosos se aprovechan de la situación  para exigir comisiones o hacer chantaje por supuestas violaciónes de la compleja reglamentación que rije el trabajo autónomo dentro de Cuba.

La información fue dada a conocer este martes, con la publicación de un documento de 32 páginas donde se explicitan las nuevas reglas que se aplicarán al sector de tamaño mediano y micro de caracter privado. El tema fue tratado durante el 7mo Congreso del Partido Comunista de Cuba que tuvo lugar el La Habana el mes pasado.

Los documentos explican que serán reconocidas tres categorías de negocio como entidades legales separadas de sus propietarios, lo que implica un grado de protección que no ha existido hasta el momento para los trabajadores autónomos.

“La propiedad privada de ciertos medios de producción contribuye al empleo, la eficiencia económica y el bienestar, en un contexto en el que predominan las relaciones de propiedad socialista”, se lee en una de las secciones de los lineamientos que tratan sobre la “conceptualización del modelo económico y social cubano de desarrollo socialista,” discutidas ampliamenta hace algunos años.

“Este es un paso tremendamente importante”, dijo Alfonso Larrea Valentin Barroso, director general de Scenius, una empresa de consultoría económica en La Habana. “Están legalizando el sector no estatal de la economía. Están reconociéndolo oficialmente.”

Dijo que alrededor de 6.000 empresas de tamaño de facto pequeñas y medianas ahora operan bajo licencias de los trabajadores autónomos. Esto les impide la mayoría de las relaciones con el Estado cubano, que mantiene monopolios ineficientes de importación y exportación. Como resultado, la mayoría de las empresas privadas se ven obligados a comprar los escasos suministros de tiendas al por menor estatales o en el mercado negro, haciendo subir los precios minosrista. Otros pagan redes de “mulas” para las mercancías de importación en el equipaje facturado de avión, añadiendo enormes costos y demoras que impiden el desarrollo del comercio.

Larrea dijo que creía que la empresa privada legalmente reconocida sería capaz de tratar oficialmente con los importadores y exportadores del estado, lo que les permite obtener productos al por mayor más barata y eficiente. “Se trata de una medida necesaria”, dijo.

Reformas iniciadas por el presidente Raúl Castro después de que él se convirtió en presidente en 2008 han permitido que alrededor de medio millón de cubanos pudieran trabajar en el sector privado a pesar de las limitaciones. Nuevas categorías de pequeñas y medianas empresas crearían muchos más puestos de trabajo en el sector privado, a pesar de las reformas de Castro han sido lentas y marcadas algunas veces por fancos retrocesos.

La represión y el alto nivel impositivo ha sido otro de los factores que ha impedido el florecimiento de la empresa privada y competir con los monopolios estatales, pero lo que más quejas produce es la impresión que tiene muchos empresarios de que el gobierno en realidad no está apostando siceramente por las reformas.

El documento publicado hoy es el primer resultado concreto, encaminado hacia la liberalización de la economía,  tras un Congreso del Partido donde se pronunciaron discursos contra los empresarios privados utilizando una vieja retórica que asustó a muchos de entre ellos y creando malestar e incertidumbre. como de costumbre estan medidas llegan de manera inesperada y indican realmente un paso importante de la economía cubana hacia el mercado.

En cualquier caso, todo cambio lesgislativo ha de ser aprobado por la Asamblea nacional del poder popular, lo cual significa que las medidas anunciadas tardarán varios meses en aplicarse, por lo menos hasta agosto, fecha habitual de una la segunda reunión anual de ese cónclave, diseñado para aprobar unánimente las decisiones del Partido comunista de Cuba.

Deja un comentario