En España la clases de la España romana, es que la Revolución con ere mayúscula, en España está todavía por venir

Porque cuando uno escribe señalando puntualmente asuntos varios del estado social en el que se ha convertido España, de identidad tremenda como si se tratara a un penal donde se han caído los muros y los delincuentes caminan a su gusto por las calles y tienen los medios de comunicación a su disposición, desde el teclado no estamos ¡ni mucho menos!, haciendo que la gente entre en reflexión de corregir los excesos, sino que, por el contrario, en cualquier elección aumentan los votos con avaricia hacia lo que representan una derechona borracha en agua bendita y en robar trajeados. Por tanto, cualquier escrito de denuncia, no pasa de ser una apología al robo y a la consolidación de partida de sinvergüenzas dentro de los partidos; si en otro país no, en España con abundancia.

Hay autores especialistas en economía que dicen que España perdió toda su prosperidad de ayer, de hoy y de mañana por su intervención en las tierras indianas del otro lado de la mar Atlántica y en aquellos lejanos archipiélagos como fueron las Filipinas, Las Marianas, Joló y Las Carolinas. Y como algunos lectores por causa de lo que reflejo en mis renglones hay veces que me tachan de anticlerical, voy a transcribir palabras de personas tan eminentes como el padre de la Paleontología española, el aragonés de Huesca, Lucas Mollada y Pueyo, que murió por el año de 1.921 y vivió de primera mano todo el proceso de un envilecimiento español semejante al de ahora, sin necesidad de que existieran los tertulianos de la televisión; pero si los imperios con su empresas imperialistas.

Escribió el citado y culto español Sr. Mollada en su ensayo titulado los Males de la Patria y la Futura Revolución Española, que toda la preocupación de la España colonial se centró: “Que no quedaran aquellas hermosas provincias e islas lejanas en manos idólatras, herejes luteranos y gente sin conciencia ni santo temor a Dios. Horrible fracaso después que tanto ha hecho y hace España para convertir y conservar los indígenas en el seno de la iglesia católica…” Con esta breve lectura, se puede apreciar con claridad meridiana, que la “otra España”, la que antes y ahora está asolando todo, la vaticana, era la que realmente preocupaba.

Porque en la más triste de la realidad, la sobada frase de la existencia de las dos Españas, para nada tiene correlación con una España de ricos, conservadora, y otra España de pobres, atentos sus miembros a salir a la calle a defender sus derechos cada vez que intentan pisárselos; que no, que no es así, o por lo menos nada de eso nunca ha acontecido. Lo que venimos viendo siglo tras siglo desde que tenemos conocimiento más o menos de los avatares, por encima del siglo XI hacia acá, lo que siempre ha existido y existe es un español de España, y aquel otro español que actúa defendiendo y obediente tan solo a los intereses vaticanos, como si el imperio romano estuviera más vivo, poderoso y activo que nunca.

Hay cifras comerciales anotadas en la crónica que indican que a la altura del año de 1.887 y alrededores de aquel tiempo, el comercio con la América Latina, desde Europa solo lo ejercían de un modo sustancioso Francia, Italia, Belgica, Holanda, Suiza y Portugal, intentando, dentro del mundo capitalista que vivían, sacar sus economías adelante, mientras que en España, habiendo bacalao noruego para comer durante los días de vigilia impuesto dentro en un fanatismo religioso punitivo, todo el comercio exterior estaba resuelto. Y no vale aquello de decir que la gente desconocía los asuntos nacionales, porque no con la intensidad de ahora ni parecido, algunos sectores sociales, localidad por localidad, gracias a alguna prensa, en escritos de la fecha indicada se puede leer respecto al dinero público que: Diariamente se da noticia de desaparición de caudales, irregularidades, chanchullos, filtraciones, infundios, latrocinios…” Como indicativo de que los pocos que sabían leer en aquella España en la situación de conocimiento popular como le gustan que estén las gentes a la sociedad Corona-Clero, con mayor dignidad que ahora intentaban poner en conocimiento de las masas patrias de donde nacían los males patrios, al contrario que ahora que los medios ocultan las villanías todo lo que pueden.

Empapados del mismo pensamiento actual de que la agricultura y la población rural, a pesar de que son la raíz de una comunidad, en España son las clases para burlarse de ellas, y se valora el ramaje social que una nación puede pasar perfectamente sin ellos, funcionarios y demás, va a terminar el siglo XIX España, mirando hacia donde siempre la hacen mirar desde la mitad de esa España romana vaticana, y que para el momento que estamos hablando era la mayoría de edad del rey Alfonso XIII, un rey que gobernó tan solo pensando en esa media España vaticana que lo jaleaba, acaparadora, por otro lado, de todos los recursos patrios españoles.

Y, la suerte que han tenido en España la clases de la España romana, es que la Revolución con ere mayúscula, en España está todavía por venir.

Y el que tenga duda que analice la vergüenza actual de unos dirigentes sociatas, que de siempre han hecho alarde de decir que eran gentes progresistas, equitativos de izquierdas, y en la más pura realidad son parte activa, miembros numerarios de la España romana que, habiendo bacalao noruego en las tiendas, todo, absolutamente todo, está resuelto.

Salud y Felicidad. Juan Eladio Palmis.

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