Armani, Versace y Gucci en la Manzana de Gómez

El Hotel Manzana ha inaugurado su planta baja con una muestra de lo que no pueden permitirse los cubanos

LA HABANA, Cuba.- El Hotel Manzana, la “joya” de la cadena Gaviota S.A., ha quedado parcialmente inaugurado en la tarde de este sábado.

Ubicado en la conocida Manzana de Gómez, varias de sus tiendas abrieron puertas al público. Adentro, los precios que oscilan entre 24 CUC para un juego de dos tazas hasta relojes Mont Blanc de 4 500 CUC.

Hasta la fecha, no se ha precisado la apertura del hotel ya completamente rehabilitado. Las obras llevan ya tres años en marcha por parte de la constructora francesa Bouygues, la Asociación Económica Internacional (AEI) y la Unidad de Construcciones Militares (UCM) del Ministerio de las Fuerzas Armadas Revolucionarias (FAR) cubanas.

El Grupo de Turismo Gaviota S.A. perteneciente igualmente a las FAR, compartirá la dirección del Hotel con Kempinski Hotels, empresa posee y administra de más de 60 hoteles en diferentes países.

“Esta cosa la dirigen los militares y para ellos todo es un secreto militar”, dijo uno de los empleados en la planta baja del hotel. “No sabemos a ciencia cierta quien vendrá a la inauguración”, dijo momentos antes del acto.

“Este Hotel es como una pepita de oro acá en la Habana Vieja” aseguró Isidro Placeres, un vecino, y sentenció: “Si tuviesen la misma diligencia para arreglar las casas y los problemas que afectan al pueblo, esto fuera un paraíso”.

En tanto, la agencia Efe desctacaba este sábado la apertura de tiendas de marcas exclusivas como Versace, Armani, Montblanc y L’Occitane en Provence, todas ubicadas en la primera planta del Manzana Kempinski, el primer hotel cinco estrellas plus que será inaugurado en la isla.

“Cuba se ha convertido en el paraíso de la moda, por eso quise venir aquí”, dijo a Efe el empresario italiano Giorgio Gucci, que abrió este sábado la filial multimarca “Giorgio G. VIP” en el Hotel Manzana, con artículos de Versace y Armani, “grandes amigos” de este representante de la tercera generación de la dinastía Gucci.

Sin embargo, los vecindarios circundantes del hotel y la forma de vestir de los cubanos distan mucho de la idea de “paraíso de la moda”.

En la misma ubicación de La Habana Vieja, quien se lo permita podrá comprar productos de Montblanc, Lacoste, Longiness, L’Occitane en Provence.

Gucci calificó de “positivo” y conveniente para el cliente encontrar en un mismo espacio varias firmas “con lo mejor del mercado de lujo europeo”, que hasta ahora eran muy difíciles de encontrar, excepto en algunas tiendas dispersas por hoteles de La Habana o Varadero.

Tras su costosa y larga restauración, el Kempinski contará con 246 habitaciones y una variedad de servicios que incluyen un bar panorámico y un spa-gimnasio.

En las inmediaciones del Centro Histórico habanero también se inaugurarán próximamente otros dos lujosos hoteles: el Packard, con 300 habitaciones, y el Prado y Malecón, actualmente en construcción en la esquina de esas dos avenidas y que contará con 208 habitaciones.

Autor: Alejandro Hernández Cepero

Publicado originalmente en Cubanet