Atentado en Estambul

El despliegue de 17.000 agentes en la ciudad turca por Nochevieja no logra evitar el ataque a una discoteca que ha provocado al menos 39 muertos

Europa festejaba la llegada Año Nuevo entre extremas medidas de seguridad ante la amenaza del terrorismo yihadista. Se acababa el año 2016, marcado por los sangrientos ataques en ciudades europeas como Niza o Berlín, reivindicados por Estado Islámico.

En Estambul, donde se habían desplegado 17.000 agentes para prevenir posibles ataques, pasaba solamente una hora y media de la llegada del año 2017 cuando se produjo lo que todas las grandes ciudades del mundo temían: un salvaje atentado mataba al menos a 39 personas que estaban celebrando la Nochevieja en una discoteca y causaba al menos 70 heridos.

El atentado ha perturbado la celebración de la llegada del año 2017 en todo el mundo. Las autoridades de los países europeos habían transmitido mensajes de tranquilidad a los ciudadanos, pero todas la capitales -de Berlín a París, pasando por Roma o Madrid- habían reforzado su seguridad hasta niveles inéditos en Europa.

El ataque tuvo lugar en el club Reina, situado en la orilla del Bósforo, un conocido lugar de ocio de la alta sociedad de Estambul

Las primeras informaciones indicaban que había habido tres atacantes, pero posteriormente las autoridades apuntaron a un único tirador que, disfrazado de Papá Noel, “disparó de una manera salvaje e implacable a personas que simplemente estaban celebrando fin de año”.

El ataque tuvo lugar en el club Reina, situado en la orilla del Bósforo, un conocido lugar de ocio de la alta sociedad de Estambul y frecuentado por celebridades, futbolistas y empresarios.

El atacante abrió fuego con armas automáticas de manera indiscriminada desde la puerta del local, matando al policía de guardia, y luego entró en el club, en el que se hallaban unas 800 personas festejando la llegada del 2017. Los testigos del ataque, citados por Hürriyet, aseguran que el atacante gritaba consignas en árabe.

En Estambul se había desplegado un contingente de 17.000 agentes para garantizar la seguridad durante Nochevieja y se había cerrado al tráfico todos los accesos a la céntrica plaza de Taksim, donde suelen reunirse grandes muchedumbres para la celebración.

”A diferencia del año pasado, también hemos tomado medidas en muelles, barcos de pasajeros, aeropuertos, metro y tranvía”, había afirmado el vicedirector de los equipos de seguridad locales, Zafer Baybaba.

Alrededor de 300 personas murieron en 2016 en distintos atentados cometidos en Turquía por el autodenominado Estado Islámico (EI) o por el grupo armado Partido de los Trabajadores del Kurdistán (PKK)

El terrorismo, sin embargo, ha logrado burlar todas estas medidas de seguridad y provocar una nueva masacre en una Turquía muy castigada por diversos atentados.

Alrededor de 300 personas murieron en 2016 en distintos atentados cometidos en Turquía por el autodenominado Estado Islámico (EI) o por el grupo armado Partido de los Trabajadores del Kurdistán (PKK).

La policía turca ha atribuido al EI varios atentados en Estambul contra intereses turístico, como fue el ataque al Aeropuerto internacional Atatürk que causó 45 muertos el pasado junio.

En su discurso de Año Nuevo, el presidente turco, Recep Tayyip Erdogan, dijo hoy que su país está peleando “una nueva guerra de independencia”, 93 años después de la fundación de la moderna república de Turquía.

”Unidad nacional, integridad territorial, instituciones, economía, política exterior, en resumen, todos los elementos que nos sostienen como Estado están bajo un feroz ataque”, dijo.

El mandatario añadió que “las organizaciones terroristas son sólo la cara visible y las herramientas en esta guerra”. “Esencialmente, estamos luchando contra poderes detrás de esas organizaciones”, dijo, sin dar mayores detalles.

Hispanista revivido.