Autocrítica Universal

obaca

Foto: Barack Obama & Raúl Castro. 2015

París, 22 de febrero de 2016.

Querida Ofelia:

Te envío el siguiente análisis que me mandó ayer desde Miami, nuestro viejo amigo, el poeta disidente Yndamiro Restano. Te ruego que, como sueles hacer, lo difundas allá en nuestra querida San Cristóbal de La Habana.

“Miami, 20 de febrero de 2016.

Realmente, cuando uno apela a los medios en una búsqueda racional sobre las motivaciones de la visita a Cuba, del presidente Obama; sencillamente, no encuentra ninguna información digerible acera de la apariencia de este acontecimiento y mucho menos de su sustancia. La historia, el contexto, el tiempo y los lenguajes, no existen. El resumen mediático es que Obama es comunista y le dio la mano al presidente Raúl Castro. Por supuesto un análisis que comience con una premisa tan descabellada que declare comunista al presidente Obama, no vale la pena seguirlo. Pues, si el antecedente poderoso es una mentira lo que viene detrás ya cualquiera lo intuye, En fin, como toda propaganda, esto no es serio.

En primer lugar, el presidente Obama forma parte de esa categoría de seres humanos que le interesa más la libertad que el poder y por eso se ha convertido junto al Papa Francisco, José Mujica y otros defensores de la democracia, en una especie de conciencia crítica de la humanidad. Claro, lo interesante de esta nueva forma de pensar es que este tipo de cambios universales como fueron la Revolución del neolítico o la democracia griega o la invención de la imprenta o la Revolución copernicana o la creación de los Derechos Humanos; es que son indetenibles. Por supuesto, he citado unos ejemplos, pero hay otros momentos críticos que ilustran la Revolución de la Conciencia, que a pesar de los desvíos y retrocesos de la historia, dinamizan creativamente a la humanidad , la cual a partir de una autocrítica universal actúa para que el mundo sea mejor.

Pues ahora estamos viviendo una etapa creativa de la Revolución Permanente de la Conciencia y eso se percibe observando las conductas y las acciones de los líderes de diferentes culturas que buscan la unidad de las fuerzas humanistas, para vencer tanto en el terreno de las ideas como militarmente a las fuerzas retrógradas empeñadas en frenar el proceso de cambio en marcha. Pues, los terroristas y los narcotraficantes saben que hay una ofensiva ética contra la corrupción y el fanatismo. Principalmente, porque este cambio universal, incluye un Nuevo modo de pensar holístico, pudiéramos decir, que este proceso necesita básicamente cambiar la fuerza ciega por el Diálogo. No podemos negar a Dionisos como tampoco a Apolo, pudiera yo decir hablando en términos Nietszcheano, pero hay que intentar que se mantengan en equilibrio dinámico con un Nuevo Renacimiento. Y de eso se trata. Somos nosotros y nuestras circunstancias, según nos reveló Ortega. Y como la circunstancia es siempre imperfecta y no se puede cambiar a la fuerza, hay que escuchar a Obama que intenta mejorar el mundo priorizando la diplomacia sobre la violencia. Ese es el fundamento de los Derechos Humanos que tiene sus raíces en el Derecho de Gente.

La democracia no admite una verticalidad estructural absoluta sino que debe existir un intercambio dialógico permanente entre las instancias superiores del poder y la comunidad; así como entre los países más desarrollados y la diversidad de naciones en desarrollo; a nivel internacional.

Yo por mi parte como cubano-americano apoyo este esfuerzo del presidente Obama porque mis dos patrias, la natural cubana y la adoptiva estadounidense, se reconcilien. No soy de los que quieren levantar muros. Prefiero encontrar amigos y construir puentes. Será porque desde muy niño conocí la muerte y vi el rostro vampiresco de la Guerra. Además he advertido que la vida me ha respondido mejor cuando he actuado por amor, que cuando he actuado por miedo o por interés. Esta es mi humilde experiencia, la antorcha que le paso a los que vienen detrás. Ojalá nos veamos todos en un cielo terrestre ». Yndamiro Restano

Un gran abrazo desde La Ciudad Luz,

Félix José Hernández.

Hispanista revivido.