Ayuso: El mundo liberal esta llegando a su agotamiento

El filósofo ha concedido una entrevista a la revista cultural “La Soga”. Sus reflexiones merecen ser leídas con atención

 

  • La idea de Edad Media es un concepto de la ilustración, usado para desprestigiar a la amplia edad cristiana.
  • Lo que está claro es que hay periodos en que se evidencia el agotamiento. El de Roma duró siglos, tal vez ahora el agotamiento de la civilización actual dure menos.
  • Se podría llegar a dar un nuevo período, pero no sabemos si acaso no pudiera ser de radicalización del nihilismo, o de puro caos.

 

La primera parte del texto, intenta explicar lo que es el Carlismo y las razones por las cuales podría ser una opción política para España. Mas adelante el filósofo explica las diferencias entre tradicionalismo y conservatismo desde una perspectiva novedosa ya que “El conservatismo es un producto de la revolución liberal.” Es la razón por la cual “El conservatismo no es sino una corriente al interior de ésta, que pretende moderarla, restringirla, encauzarla, pero conservándola.” Más interesante aún es la explicación entre las diferencias entre el derecho natural y el derecho positivo, donde concluye sobre la complementariedad de ambos.Continúa explicando por qué las noción de libertad

La parte más floja de su intervención es la que toca al Liberalismo “El problema está en que el liberalismo se aplica precisamente a destruir los vínculos sociales y conforme lo va haciendo, va segando la hierba debajo de sus pies.” Pues ignora todo el pensamiento de Hayek et Mises, que siempre defendieron justamente estos valores, como cimiento de las sociedades modernas. Más delante desestima el concepto de libertad con el que se gargariza la progresía en el sentido de que sta se basa en “el concepto kantiano de libertad, queAyuso define como libertad negativa o libertad sin regla”. De todas maneras para el teórico “desde muchos puntos de vista la libertad humana se encuentra condicionada no menos que en otros tiempos.””Ha sido frecuente decir que los hombres del Antiguo Régimen vivían en un ambiente de gran conformismo social, que la estructura de la Iglesia había penetrado el resto de estructuras sociales, pero el conformismo que vivimos hoy, inducido por los poderes políticos, por los medios de comunicación y por la cultura de masas no es menor.”

Concluye la entrevista sobre cuestiones más cercanas a la política y es ahí donde la palabra tranquila de Ayuso se revela. Aunque haya que lamentar que en su reflexión no aparezca en ningún momento la palabra América y el significado de la Hispanidad para el futuro de todos. Responde aquí el jurista sobre lo qu es España y las confusiones que el concepto ha engendrado desde mediados del siglo 19 hasta hoy.

¿Quién iba a pensar que el comunismo se acabaría, quién iba a pensar que la potencia sucesora del comunismo iba a ser, con todos los defectos que se quiera, la única potencia cristiana en el orden internacional, como es Rusia?. Es decir, claramente, la teología de la historia nos demuestra que la historia es lineal, no cíclica ni progresiva, sino que comienza con la creación y termina con la segunda venida de Nuestro Señor y entre tanto está el tiempo y se va produciendo su desarrollo. ¿Quién nos dice que no pueda haber una restauración de la España católica, producto del fiasco del mundo liberal? El mundo liberal está llegando a su agotamiento, y bien por desfondamiento interno, bien por agresión externa, no hay que excluir una reacción.

 

La Soga

 

Miguel Ayuso Torres es un jurista y filósofo del derecho español, teórico y práctico. En el segundo de los ámbitos ha sido auditor de guerra del Ejército y  letrado del Gabinete Técnico del Tribunal Supremo. En febrero de 2014, a petición propia, pasó a la reserva. En el primero de los órdenes, es catedrático de Ciencia Política y Derecho Constitucional en la Universidad Pontificia Comillas de Madrid, doctor honoris causa de la Universidad de Udine (Italia) y presidente de la Unión Internacional de Juristas Católicos. Es quizá el representante actual más característico del tradicionalismo hispánico.

Hispanista revivido.