La situación de España no trata de banderas, si tricolor o rojigualda, trata de las ambiciones de hombres que pretenden llegar a dejar huella en la historia, una huella que puede ser la más negra en décadas

Cada día vemos como nuestros diputados obedecen la doctrina de partido en vez de defender los intereses de los ciudadanos (de la provincia por el sistema actual) a quienes representan.
Esto en una visión global quizás sea visto como un plus de estabilidad y seguridad en las decisiones políticas a nivel estatal, siendo una forma de tener predicciones casi nostradámicas de las decisiones que se tomarán.

Pero ha sido esta semana cuando Susana Díaz ha reclamado a los diputados socialistas andaluces que guíen sus votos según el criterio de su comunidad.

Sera esta la punta de lanza dentro del PSOE a fin de lograr imponer los criterios de los barones frente a las decisiones de Pedro Sanchez, lo cual agudiza el conflicto interno al que se han visto abocados los socialistas.

Puesto que al final, el criterio del personalismo en la política interna del PSOE lo que ha llevado a este conflicto entre sus barones del norte en apoyo a Sanchez frente a los del sur abanderados por Susana Díaz.

Mientras que la política parlamentaria de “tender puentes” ha sido vista por la mayoría de sectores constitucionalistas como una traición al voto de sus electores y siendo tachado, cuando no abiertamente acusado, de estratagema para lograr una investidura a costa de pactar con el independentismo.

Mientras que Ciudadanos ha rechazado abiertamente permitir una investidura con apoyo de los partidos nacionalistas y usar sus diputados como una forma de veto mediante el voto en contra, mientras el PP va reclamando la creación de un “gobierno de coalición” sin dejar de querer liderar la figura de dicho gobierno, anteponiendo los intereses de partido y enmascarándose en el discurso de la situación que atraviesa España. Es por esto que el voto constitucionalista esta enfrascado en una lucha interna mientras los partidos nacionalistas han definido sus líneas de actuación y Podemos ha establecido sus lineas rojas a Sanchez.

Señores, la situación de España no trata de banderas, si tricolor o rojigualda, trata de las ambiciones de hombres que pretenden llegar a dejar huella en la historia, una huella que puede ser la más negra en décadas.

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