La Cámara de Diputados de Brasil aprobó hoy con 359 votos a favor la Propuesta de Enmienda Constitucional (PEC 241) enviada por el presidente Michel Temer y que congela por 20 años los gastos primarios del gobierno

 

El nuevo régimen fiscal, que legisladores de la oposición insisten dará al traste con las políticas sociales que favorecen a las capas de la población más desfavorecidas del país, fue rechazado por 116 parlamentarios.

Parte de la sesión, que se prolongó por más de ocho horas, fue seguida en el recinto por un grupo de estudiantes que protestaban contra la aprobación de la también conocida como PEC de la maldad, al poner un techo a los gastos gubernamentales destinados a las políticas públicas.

En medio de las discusiones, legisladores de la oposición entregaron a la presidencia de la Cámara baja un documento contrario a la aprobación de la enmienda suscrito por cerca de 330 mil ciudadanos.

Ampliamente rechazada por diversos sectores de la sociedad, la PEC 241 fue aprobada en primera lectura con 366 votos favorables, 111 en contra y dos abstenciones. Con posterioridad, una Comisión Especial de la Casa también dio luz verde a la redacción final del texto.

Ahora el proyecto seguirá para el Senado Federal, donde se prevé que sea votada por la Comisión de Constitución y Justicia el día 9 de noviembre; mientras, el primer turno de votación en el plenario debe tener lugar el 29 del propio mes y el segundo el 13 de diciembre.

La víspera se registraron manifestaciones contra la PEC 241 en 15 estados de la federación: Alagoas, Bahía, Ceará, Distrito Federal, Espírito Santo, Maranhao, Mato Grosso, Minas Gerais, Pará, Pernambuco, Río de Janeiro, Río Grande do Sul, Roraima, Santa Catarina, Sao Paulo y Sergipe.

Las demostraciones, convocadas por los frentes Brasil Popular y Pueblo Sin Miedo, contaron también con la adhesión de estudiantes que mantienen ocupados más de mil centros docentes en todo el país contra la PEC de la exclusión y la reforma de la Enseñanza Medio impuesta por el gobierno de Temer mediante una medida provisional.

Economistas brasileños presentaron aquí un estudio titulado ‘Austeridad y Retroceso’, en el cual aseguraron que la propuesta de Temer no resuelve la cuestión fiscal del país, no propiciará crecimiento económico y en el fondo lo que trae es otro proyecto de nación diferente al establecido en la Constitución de 1988.

La iniciativa del Ejecutivo para limitar los gastos gubernamentales por 20 años agravará la crisis económica, debilitará el mercado interno y afectará programas sociales que benefician a los sectores más vulnerables de la población., alertaron.

Este nuevo régimen fiscal, enfatizó el documento, constituye una ‘medida perversa’ que no va a equilibrar las cuentas del Estado brasileiro, como alega el Gobierno.

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