Breve historia del Movimiento de Reunificación de Puerto Rico con España.

Tres de sus momentos claves contados por Iván Arrache Young.

Regresar con España en el siglo XXI

La idea de regresar con España fue algo que nació en el mismo momento en que se despidió la última tropa española en Puerto Rico en el 1898. Durante la evacuación el mismo José de Diego escuchó entre la multitud del pueblo el estruendo grito de ¡Viva España! Ejemplos de hispanofilia pueden encontrarse durante todo el siglo 20 entre gente común y corriente, catedráticos e incluso políticos tan prominentes como Pedro Albizu Campos o Rafael Hernández Colón, el que a mí me dijo personalmente: “Es que los puertorriqueños somos españoles”.

IMG-20150130-WA0001Todos esos ejemplos materializados en tesis universitarias o en expresiones verbales son la expresión de un sentimentalismo nostálgico enraizado en el alma de todo puertorriqueño. Recuerdo haber redactado ensayos que hablaban con amor de España en la escuela primaria.

¿Pero cuando nació la idea o el momento de llevarlo a la realidad formalmente?

Fue en el año 2012. Se necesitaron una combinación de factores, pero los dos que más recuerdo de ese año fue el Plebiscito ignorado del Congreso que rechazó el estatus político actual y la controversia que causó la visita de la Selección de Fútbol en Puerto Rico. Entonces la mezcla de la frustración de ver la indiferencia del gringo americano con la polarización y desprecio de algunos puertorriqueños hacia los españoles me hizo explotar y preguntarme:

¿Porque este pueblo adora a quienes los escupen pero insultan a los que le rinden pleitesías? ¿Acaso es naturaleza del mal nacido morder la mano del que lo alimenta y besar la bota de quien lo patea? Pero si es que nunca pedimos separarnos de España, somos un mismo pueblo que fue separado por una invasión extranjera.

Entonces siguiendo los consejos de un amigo español, decidí dar un paso para convertir ese sentimiento en algo tangible y material. El registro oficial y legal de esa institución “Reunificación de Puerto Rico y España” se hizo a mi nombre; pasó a convertirse en mi propiedad intelectual, tomo cuerpo jurídico y se transformó en algo real. De repente, se espantaron mil moscas ante mi osadía; ¡Un Quijote se había levantado y hecho frente al imperio más poderoso del planeta!

El morbo, la intriga de saber si era estupidez o valentía promocionó muy bien la idea. Aquella fue la primera etapa, quizás la más heroica y fugaz. De ella lo más que recuerdo fueron los amargos intercambios con Pascual Aguilera, el Presidente del Partido Popular Español en Puerto Rico y de la comunidad española residente también. Tengo que reconocer que en aquellos momentos carecía de experiencia suficiente y, ante las ofensas y desprecio de lo que los españoles en Puerto Rico llamarón “una fantasía” reaccioné de la peor manera en ocasiones.

La segunda etapa llegó con una preocupación, la página la visitaban españoles por montones, pero los puertorriqueños brillaban por su ausencia. Llegados a este punto ya teníamos colaboradores asiduos. Algunos protegían su identidad como “Euro Antillano”, y otros se mostraban con audacia . Pero seguíamos sin llegar a nuestros compatriotas. Entonces comprendí que el nombre del movimiento despertaba la hispanofobia del puertorriqueño. ¡Teníamos que cambiar eso!

Se hacía necesario encontrar un concepto con el que el isleño se sintiera familiarizado. De ese modo nació “Autonomía para Puerto Rico”. Sin embargo, el cambiar el nombre (aunque no los objetivos) hizo que los que me habían ayudado hasta ese día como moderadores abandonasen el nuevo proyecto. Vuelta a empezar. Otra vez estaba solo, pero esa sería la última vez porque mi pronóstico estaba por cumplirse.

El interés de algunos puertorriqueños marcó el inicio de esta etapa. Entusiasmado y sin apenas conocerlos los puse como administradores de la página “Autonomía para Puerto Rico” Uno de ellos era José Nieves Seise. Días más tarde, Nieves, sin consultarme publicó un artículo donde se atribuía no sólo la paternidad del movimiento, sino que llamaba a los puertorriqueños a la desobediencia civil. Sin tener en cuenta que se trataba de una idea embrionaria en aquel momento, pedía manifestaciones públicas como si fuéramos una mayoría y pudiéramos ganar unas elecciones.

Por desgracia las sorpresas no acabaron ahí. En su perfil público, el señor Nieves aparecía retratado con un uniforme nazi. No me quedó más remedio que retirar sus derechos de administrador para impedir que siguiera publicando en nombre del grupo. Poco tiempo después, sin importarle que la página “Reunificación de Puerto Rico y España” estuviese registrada a mi nombre volvió a crearla, esperando beneficiarse con su popularidad. Sus intentos fracasaron enseguida porque los puertorriqueños son un pueblo digno que no olvida facilmente.

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Rafael Hernández Colón, ex gobernador y ganador del premio Príncipe de Asturias. Maria Isabel, administradora de la página “Puerto Rico Católico Hispano”, Miguel Cabrera e Iván Arrache Young

Con la controversia que estos hechos crearon, llegó la tercera etapa, pues muchos de los que conocían la verdadera historia se nos acercaron para ofrecernos su ayuda. Con entusiasmo se unieron al equipo que ya funcionaba en Europa (1) y dentro de Puerto Rico(2). Todo se engranaba perfectamente, la maquina estaba bien aceitada para echar andar y así ha sucedido.

Las puertas que ayer nos cerró el PP Español hoy nos las abría el propio Cónsul de España en Puerto Rico. Los periodistas no paraban de llamarnos, salíamos en la prensa, radio, periódicos y televisión. Políticos de España y Puerto Rico nos atendían y hasta se acercaban ellos mismos. El presidente de la compañía de noticias de habla hispana más grande del planeta, había llegado a Puerto Rico para hablar con nosotros. Nos llegaron regalos de simpatizantes de todas partes, boletos de viajes a España y hospedaje, son tantas las ofertas que muchas tuvimos y tenemos que rechazarlas, no podíamos ni podemos lamentablemente cumplir con todos.

Pero la verdad es que apenas estamos comenzando. Nuestra iniciativa ha servido de inspiración a más hombres y mujeres alrededor del planeta. Hoy tenemos simpatizantes en Chile, Uruguay, Colombia, Ecuador y demás países de Hispanoamérica. Todos unidos con nosotros pero manteniendo sus propias reivindicaciones nacionales (3). La ecuación que sólo parecía ayer un pedido más de unidad hispanoamericana, incluye hoy, sin odios ni rencores, a España.

Atrás va quedando la hispanofobia y Leyenda Negra que tanto daño le ha hecho por siglos a nuestra autoestima nacional. Vamos superando los complejos tribales alimentados por el indigenismo y los intereses norteños. El futuro sólo dependerá de la búsqueda de la verdad sin los protagonismos de aquellos que medran con la política.

Queremos concentraremos en lo verdaderamente importante: nuestros derechos civiles y humanos, nuestra democracia. Este sentir que nos hace una misma nación desde la Madre Patria hasta la Patagonia y que llega al Rio Bravo. Por esa razón llamamos a la unidad de todos los que lleven en las entrañas este espíritu de hispanidad.

¡El futuro es luminoso y nos pertenece!

Notas

[1] Como Juan Ramón y Juan Hernández
[2] Desde España destaca Sergio, un hombre honorable y de valores caballerescos, Daniel que es un maestro en el arte digital y Lorelma, una puertorriqueña establecida en la Península que se ha vuelto más que simpatizante una amiga personal. Y de Puerto Rico cabe mencionar la ayuda que me dio Gerardo, creador de la página Olé Puerto Rico y que pide la ciudadanía española para los puertorriqueños, María Isabel que es dueña de Puerto Rico Católico Hispano y recién llegado desde Canadá, Miguel Cabrera Lagares, este último sobresale de todo lo que había conocido hasta ahora, con su llegada a Puerto Rico y su unión a los anteriores despuntó todo, todo cambiaría para siempre.
[3] Sin ser exhaustivo cabe destacar la llegada de Juan Jorge desde Gran Canaria, un hombre de grandes valores democráticos y un intelecto superior, y también se nos unió Ferrán Núñez, líder en la lucha por nuestra misma causa en relación a Cuba.

Hispanista revivido.