El líder la Unión Patriótica de Cuba (UNPACU), José Daniel Ferrer, informó el sábado que Carlos Amel Oliva, líder juvenil de la organización, perdió el conocimiento al concluir el vigésimo cuarto día en huelga de hambre. El joven tuvo que ser ingresado, señalaron activistas.

Ferrer alertó que la vida de Oliva, así como la de Guillermo Fariñas y otros activistas de la UNPACU en huelga de hambre “corren serio peligro” y si “siguen corriendo peligro es precisamente por la malignidad de la dictadura de los Castro”.

El líder de la UNPACU recordó que “si por desgracia perdemos a alguno” de los activistas en huelga de hambre será “un duro golpe y una pérdida irreparable” para la organización. De todos modos, agregó, “también sin duda va hacer” que los miembros de la organización luchen “con más fuerza y energía para poner fin a tan oprobioso sistema”.

Ferrer consideró que, si alguno de los huelguistas fallece, también va a ser “un golpe para el Gobierno de Estados Unidos, que generosamente decidió en 2014 iniciar un proceso de normalización de relaciones” con el régimen.

Al mismo tiempo, Ferrer apuntó que un desenlace fatal de las huelgas tendría un impacto en la política de la UE hacia “esta infame dictadura” y también para “la posición negociadora del Vaticano en todo este proceso”.

Para el líder de la UNPACU, la muerte de alguno de los activistas pondría “sobre todo” en una situación “muy difícil” al “maligno régimen de los Castro”. Consideró que “el mundo libre tendría que tomar medidas por lo que pase” con los activistas en huelga.

Ferrer pidió a los gobiernos que están en conversaciones con el régimen a que “de manera firme y decisiva llamen la atención sobre lo que pasa en el interior de la Isla”. Recordó al Vaticano que “en sus manos está que las vidas de los activistas acaben sufriendo daños irreversibles o que terminen falleciendo”.

“Todos podemos hacer mucho para evitar un desenlace fatal, el principal responsable sería solo el régimen de los hermanos Castro”, concluyó Ferrer.

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