Con mi esposa Marta en la Cuban Heritage Collection, Otto G. Richter Library, Coral Gables, julio de 2014.
Con mi esposa Marta en la Cuban Heritage Collection, Otto G. Richter Library,
Coral Gables, julio de 2014.

París, 17 de julio de 2016.

Querida Ofelia:

Te envío esta carta que me mandó nuestra vieja y querida amiga Adela desde la Ciudad del Sol de los EE.UU. La escribió después de haber leído mi  crónica publicada el 10 de julio: “Los tomos de mis Memorias de Exilio en Google Drive”. En ella anuncio que gracias a la ayuda del historiador cubano Don Ferrán Núñez, director de “El Diario de la Marina”, se pueden encontrar y descargar gratuitamente en Google Drive, los treinta y dos  libros que reúnen todas las crónicas que he escrito desde mayo de 1981 hasta junio de 2016 en español, francés e italiano.

Se  encuentran la siguiente dirección:

https://drive.google.com/folderview?id=0B2JGTV0Z-vJ5fkwyck1hbENQT2pDWC1ZLUFqZTBqVjZNQUR4aGJWblllT09kYmpWeUhlSGc&usp=sharing

“Miami, 13 de julio de 2016.

Amigo:

¡Felicitaciones una vez más!

Es a mi parecer la tuya la más completa visión de cómo ha sido la vida de un verdadero cubano exiliado – representante por antonomasia de hombre de pueblo y cubano genuino – ,  por obra y gracia de la nunca suficientemente maldecida y bien llamada (solo que en su más fiel sentido peyorativo de absoluto y total caos) ‘revolución’ cubana, en realidad la peor catástrofe acaecida para la maltratada isla y sus habitantes en toda su historia republicana y anterior. Creo que nadie, ni periodistas ni escritores, ni siquiera historiadores han podido mostrar de modo más real como, queriendo subyugar han contribuido por el contrario a enaltecer al exiliado (pintado por ellos como un Retrato de Dorian Gray en su afán de denigrarlo), evidenciando por el contrario quien es el verdadero Dorian Gray, capaz de envilecer incluso a los que no han podido escapar de tal infierno, contrastando manifiestamente con la tenacidad y capacidad de la gran mayoría integrante de la diáspora cubana de luchadores genuinos que se reinventan y sobreponen ante todos los obstáculos posibles en tierras ajenas, permitiendo ver a través de sus vivencias al admirable y verdadero cubano.

Tus memorias abarcan todo el quehacer del Exilio cubano, no importa en qué parte del mundo y son memoria viva y representación de nuestra generación que si, somos lo que somos ‘gracias a la revolución’: polvo y ceniza los de la isla, hombres y mujeres de bien, luchadores incansables, indoblegables y exitosos los exiliados…

Gracias por eso y por tus memorias que son fuente referencia vivida y verdadera historia de lo que han sido estos años, duros muchas veces, pero que demuestran lo que la tenacidad y entereza pueden lograr.

Un fuerte abrazo a ti, así como a tu esposa y a tu hijo, acicate y apoyo a tu lado siempre.

Adela.”

Para ti y Adela, un gran abrazo desde La Ciudad Luz,

Félix José Hernández.

 

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