París, 11 de agosto de 2017.

Querida Ofelia:

Ayer recibí esta carta desde Caracas, de nuestro querido y viejo Amigo Luis Antonio. He cambiado los nombres por razones fáciles de comprender.

“ Caracas, 9 de agosto de 2017.

Estimados “hijos de Ofelia”; o sea, “hermanos”

Claro que llegó el mensaje. El uso de internet y redes sociales todavía es permitido pero está caracterizado por ser cada día más lento e ineficiente y sobre él pesa la amenaza de ser prohibido a las personas privadas.

La situación acá es terrible. Ya todo el estado está en manos de los comunistas (militares y civiles) que son gente (digo “gente” por facilidad explicativa pero que no lo son), sumamente ignorante, resentida social, envidiosa e intrigante.

A esta fecha, pensar en soluciones pacíficas es una ingenuidad imperdonable, e infelizmente, dentro de la dirigencia de la oposición hay muchos que así lo creen. Así tendremos comunismo para larguísimo rato. La República de Venezuela dejó de existir desde que decidieron manejarla como una provincia ultramarina de Cuba con tendencia a parecerse de ahora en adelante, en una suerte de híbrido de Zimbabwe, Nor-Corea, Somalia, Eritrea, Yemen y Etiopía; todos ellos estados fallidos y forajidos.

Sin una acción militar contundente, bien sea de origen nacional o internacional no será posible recuperar la LIBERTAD; y ninguna de ellas se ve viable a cualquier plazo.

Y como “postre” para completar el menú, a los 72 años, emigrar no es nada sensato. Huir por supervivencia es otra cosa por ser la única opción de continuar respirando. Pero “emigrar” en busca de nuevos horizontes es demasiado riesgoso y aventurado. . .

Parte de nuestro entorno familiar más próximo ya está en la diáspora; Teresa (nuestra hija), su esposo y el nieto están (¿adivinan?)… adivinaron… : en Miami; Carlos (nuestro hijo) tiene planes muy concretos para ir a Centro América prontamente; mi primo más cercano también está en Miami junto con su esposa, hija y nieta, mientras que sus hijos y otros nietos andan por Perú y Chile. Una prima está en Madrid, etc., etc.

En fin, entrañables amigos nuestros…

¡Patria y Muerte! más muerte que patria.

Nuestro mejor abrazo para ustedes…

Luis Antonio.”
Qué Dios proteja a ese valiente pueblo de una Guerra Civil y de caer en una feroz dictadura.
Un gran abrazo desde la Ciudad Luz,
Félix José Hernández.

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