España, Cataluña son la misma masa puesta a cocer en un horno donde todas las incorporaciones se hicieron con un mismo barro amasado en idolatrías, milagros y apariciones.

Y voy a tener que recurrir a pensadores y creadores de ideas como fue el gran Ortega y Gaset, por aquello de intentar que se me entienda mejor. Pero de mi cuño propio voy a adelantar el error tan grande que conlleva la mentira para el “día después”; supuesto que puede haber un día después en el que Cataluña se levante separada de España, pero para eso no es necesario mentir y tratar de condicionar (que nunca se logra) la historia verídica de los hechos, como si eso le diera más fuerza.

En ese día después de la mentira, están (todo lo que diga afectando a las personas, dicho presuntamente) la familia de los Pujol, cuya actitud concuerda perfectamente con lo manifestado por Ortega en su día cuando dijo que los nacionalismos y los separatismos son negocios de gente particular, por los general cazurros con objetivos económicos. Y en el caso que se indica de los Pujol, por mucho goce que pueda dar el contar los billetes, no creo que su grado de felicidad haya aumentado desde que se instalaron (presuntamente) en la mentira de que el dinero obtenido proviene de una herencia del abuelo.

Cataluña, supuesto que la patria, la nación, no es, ni mucho menos, una familia a lo grande; sino que la nación, la patria, es una serie de incorporaciones familiares y de individuos que no todos tienen que tener el mismo idioma (que no es garantía filial de nada), si un grupo o familia se quiere desgajar de la incorporación en la que está constituyendo una nación o una patria, si lo hace por la vía de la legalidad vigente en el momento, está en su derecho de hacerlo, pero para eso no tiene que mentir, porque si no, su día después, una vez que lo logre sería tan amargo como cuando solo puedes contar dinero y no puedes salir a la calle con dignidad creíble mayoritaria, caso de los Pujol ( presuntamente).

Ahora bien, a cambio, el centro de unión de las incorporaciones: la patria, la nación, tiene que mantener en su día a día una gran atracción que permita vencer el egoísmo que son todos los separatismos, porque sin ese egoísmo separatista, siempre comedido y en su dimensión adecuada, las fábricas que venden los alambres de pinchos para hacer vallados, se iban todas al carajo, porque cuando tenemos algo que entendemos que es nuestro, lo primero que hacemos es cercarlo con alambre pinchoso.

España, Cataluña son la misma masa puesta a cocer en un horno donde todas las incorporaciones se hicieron con un mismo barro amasado en idolatrías, milagros y apariciones, con gran capacidad de contagio popular porque nunca ha existido, ni siquiera allí en Cataluña, la vacuna de cultura en la gente con suficientes antídotos para evitar el contagio de la gran vulgaridad que lo ha invadido todo, pero gozando de un tremendo poder contaminador.

Cataluña estuvo (hay que empezar en un periodo histórico conocido) formada por gente ilergéticas, ibéricas, que fueron sobresaltadas en sus asentamientos por los godos, sus familias, sus aperos y sus carretas.

Después llegaron los solterones de los islámicos, que traían una religión y costumbres similares a las que ya había en la península. Pero intentar decir que Cataluña fue un reino con rey y vallas con alambre de espina en sus fronteras, es decir una mentira histórica, que, por otro lado, no ayuda absolutamente en nada en el hecho de que haya gente catalana que ante el desencanto y la vergüenza que produce en la actualidad el hecho español, quieran buscarse la vida por su cuenta independientes.

La Escaladei, el monasterio cartujo que se considera uno de los primeros que se implantaron en la ibérica, y que estuvo ubicado y funcionando con mucho poder centralizador de la cultura peninsular en la medida de las posibilidades de su tiempo, el rey de Aragón nacido en Huesca, Alfonso II el Casto, no fiándose de su castidad, pocos años antes de entregar la cuchara, cedió el solar de su propiedad en la comarca del Priorato, en la actual Tarragona, para asegurarse otra de semejantes dimensiones en el cielo (o por lo menos así se hizo el trato), y el dicho monasterio, escuela de saber y enseñanza, el prior que lo regía, para evitar problemas, un año era de procedencia valenciana, otro catalana, y otro aragonesa, y, a pesar no siempre salía el pan de los hornos del mismo color y sabor.

Monserrat, otro monasterio buque insignia del catalanismo, que consiguió la independencia eclesial corriendo el año de 1.410, hay documentos que demuestran el ordeno y mando que sobre el citado lugar tuvo el rey católico Fernando en fecha tan tardía para el asunto como final del siglo XV principio del XVI.

El Monasterio de Poblet, a cuyo abad le rendía pleitesía, obediencia y diezmos más de noventa pueblos comarcarnos, situado a pocas leguas de la actual ciudad de Tarragona, fue por años panteón de los reyes catalanes.

En Jaca, hay documentación escrita y conservada respecto de la historia de todas aquellas tierras ibéricas. Y si se quiere conocer con precisión como funcionaba el cotarro de las relaciones catalanas con las castellanas, hay libros escritos suficientes de la época, que sin tufo de ninguna clase, dicen la verdad de algo, de la dependencia histórica de Cataluña a Aragón y posteriormente a Castilla, un hecho indiscutible, que no resta un gramo a la voluntad o al deseo de que exista gente en Cataluña que quieren separarse de España.

Expresándome con la contundencia que lo intento hacer, se que mi libro sobre los gigantes que habitaron la tierra, que está estudiando (a paso de tortuga) si lo publica o no el grupo editorial catalán Planeta, es tanto como enviarlo directamente a la papelera. Pero entiendo que el problema de la mentira se acentúa y mucho en el día después.

Salud y Felicidad. Juan Eladio Palmis.

2 COMENTARIOS

  1. CÁSCARA DE PURO AIRE
    Un día y el siguiente,
    con repetición de oleaje;
    un tiempo siguiendo a otro,
    y solo cambia las plumas
    de los que como pavos reales
    entienden como importante
    el aspecto y las apariencias.

    Por milenios se vitoria
    y aplaude lo que solo es
    cáscara de aire,
    corteza de un viento estúpido
    que nos barre de polo a polo
    y solo nos preocupa
    la apariencia
    y lo que pomposamente
    llamamos estilo.

    Nadie llora por nada
    si no te toca de lleno,
    y, generalmente
    el llanto es muy pasajero,
    porque en egoísmo
    y en estupidez,
    los pueblos,
    las gentes,
    una a uno,
    o todos juntos,
    somos más estúpidos
    y engreídos
    que lo que llamamos
    nuestros jefes.

Deja un comentario