¿CÓMO SE FUNDÓ EL FRENTE DE GUERRA EN EL ESCAMBRAY?

París, 22 de septiembre de 2015.

Querida Ofelia:

Me acaba de llegar desde Miami esta interesante crónica escrita por nuestro viejo amigo Miguel García Delgado, con la colaboración de Roger Redondo, el Dr. Armando Fleites, Felipe Lema (Piro Lema) y Eloy Gutiérrez Menoyo.

“Miami, 20 de septiembre de 2015.

Trascurría el año de 1955 y un grupo de revolucionarios jóvenes de Sancti Spiritus que estaba luchando contra la dictadura batistiana se aglutinó junto a Lázaro Artola que había venido de Camagüey, donde estaba estudiando. Él tenía contactos con Frank País, desde la organización A.R.O. (Organización Revolucionaria Oriental), donde ambos militaban. Artola y País eran dirigentes estudiantiles. Frank País, viajó a Camagüey donde informó a Artola de que tomaría un avión desde esa ciudad rumbo a Miami, y de allí a México para hablar con Fidel Castro.

Regresó Frank por esa vía México-Miami-Camagüey. Parecía que traía orden de ocupar el cargo de jefe de acción en toda Cuba, y llevar a cabo un alzamiento en el Escambray. Artola se ocuparía además de que recuperar unas bombas que llamaban “patas de elefantes”. Los orientales las habían enviado a la ciudad de Santa Clara con el propósito de que cuando Fidel desembarcara, destruir los puentes de las carreteras y vías férreas tratando de demorar los refuerzos militares que se suponía que usarían esas vías. Al desembarco de Fidel, Roger Redondo acompañó a Enrique Villegas a quemar un puente del ferrocarril cerca de Zaza del Medio.

Lázaro Artola estudiaba en la ciudad de Camagüey. Después, junto a otros espirituanos se dio a la tarea de fundar un frente guerrillero en la zona de Banao.

Artola contaba con Frank País, pero no con el apoyo de la dirigencia del Movimiento 26 de Julio de Las Villas. Al considerar que las guerrillas en el Escambray no eran factibles, ellos por la libre y con la ayuda de sus amigos y familiares se alzaron en armas en el municipio de Santi Spiritus. Como Artola era del M. 26 de Julio en Camagüey y además había nacido en Santi Spiritus, pudo organizar un movimiento guerrillero en la zona de Banao en julio de 1957.

Frank País iba penetrando con gente de su confianza ya hasta los predios de Faustino Pérez, pero éste último no creía en la guerra de guerrillas, y sí en las luchas obreras y de masas. Faustino pensaba que se podía sobrevivir en los montes, pero nunca derrotar desde allí a la dictadura.

En julio del 57 pocos días después de que Lázaro Artola fundara una guerrilla en el Escambray, Frank País murió en un encuentro con la policía en la ciudad de Santiago de Cuba. Por esos mismos días murió también Pepito Tey, (el 30 de noviembre), conocedor de los planes de Frank.

Queremos nombrar a los que fueron los primeros que integraron la epopeya delEscambray. Ellos son: Lázaro Artola, Enrique Villegas Martínez, Roger Redondo, Efrén Mur, Beraldo Salas Valdés, los hermanos Bombino, Juan Ramón Ramos, Filiberto González, Domingo Ortega, Julio Castillo, José Cordero Gimenárez, Osvaldo Castro, Jícara, Roberto Sorí Hernández Carlos Remedios, Silvino Remedios, Rafael Cadenas, los hermanos Echemendía, Publio Rodríguez, Rafael Garriga, Onofre Pérez, Rafael Rodríguez Avilés, Bernardo Arias Castillo, Jesús Caballero Gómez, Raúl, Beraldo y Rey Salas Valdés, Juan José Álvarez, Agustín Bernal (Nené francés) y otros más.

En el mes de Agosto 1957, visitó nuestro campamento, donde ya teníamos 35 hombres armados con los brazaletes del M. 26 de julio, el dirigente del M. 26 de Julio Camacho Aguilera, lo acompañaba la ya conocida revolucionaria Aleida March. El propósito de su visita era para que los alzados se trasladaran para la Sierra Maestra, porque según él tenía entendido en el Escambray no habían condiciones para que se pudiera operar en guerra de guerrillas.

Lázaro Artola reunió a los guerrilleros y les explicó lo hablado con Camacho y Aleida March. Los allí reunidos acordaron quedarse en el Escambray. Mientras tanto, después de la muerte de Frank País, Camacho Aguilera llegó con orden de hacerse cargo del mando de la provincia de Las Villas. Camacho era uno de los pioneros militantes del A.R.O. y amigo de Frank. Pero muerto Frank, poco antes de llegar a Las Villas, se encontró, que los villareños tenían muy adelantado el golpe contra los militares, y tenían todos los recursos en sus manos pues manejaban el dinero y las relaciones, y la guerra de guerrillas para ellos era una locura. La única solución lógica era que los que estaban alzados con Artola en el Escambray se trasladaran para la Sierra Maestra.

Ya antes Faustino Pérez desde Cabaiguán había organizado un alzamiento con un grupo de jóvenes. De ellos, muchos eran del poblado de Santa Lucía, cerca de Cabaiguán, que fueron masacrados en un lugar conocido como La Llorona.
La delegación de Santa Clara organizó el alzamiento de Víctor Bordón, y regó el rumor de que estaba alzado desde antes que Fidel Castro. Además organizó otro alzamiento en la costa norte de Las Villas dirigido por Regino Machado. Esos alzamientos, creados para ser dirigidos desde las oficinas del M. 26 de julio, contaban con un antiguo militar llamado Diego Paneque, cuya única experiencia era haber sido guardia rural en Holguín, sin haber estado en ninguna guerra.

Artola se negó a abandonar el Escambray y proseguir el plan original de Frank. Por él nos enteramos de que Camacho Aguilera, el que nos aconsejaba que nos trasladáramos para la Sierra Maestra, estaba buscando gente para alzarse en el Escambray.

De modo que Faustino Pérez tenía el poder, y le negaba ayuda a los alzados de Banao, sólo quería gente que respondiera al mando de ellos. De todas formas los guerrilleros sólo servían para la propaganda. La dirigencia del M. 26 de Julio en Villa Clara, pensaba que los guerrilleros, no serían determinantes.

Abandonado por la dirigencia del M. 26 de Julio de Las Villas y la Nacional, en ningún momento les prestaron ayuda a los guerrilleros del Escambray y fue en aquel momento en que de una forma espontánea, las distintas personas que conocían a los que se habían alzado ayudaban con lo que podían.

Mientras tanto había espirituanos que estudiaban en La Habana: Guillermo San Miguel Gómez, Roger Rodríguez y otro conocido como el Gago González. Roger Rodríguez le informó al grupo que estaba alzado, que había un grupo nuevo que tenía algunas armas, y que estaba buscando una vía y estudiando la posibilidad de alzarse en Las Villas. Al conocer aquello Artola, le dio la misión a Roger Redondo de ir a La Habana a verlos, pues él y Roger Rodríguez eran amigos, y también de Guillermo San Miguel, pero no conocía al Dr, Fleites. Contaba con un pequeño grupo que empezaba, y los que conspiraban no contaban con los recursos necesarios. Eran tan escasos los recursos que disponían y como no los ayudaba el M. 26 de Julio de ese pueblo, el pasaje a La Habana se lo dio Miguel Bianchi Arguelles, que los conseguía gratis en la empresa La Flecha de Oro.

Roger Redondo solamente llevaba unas monedas que no le alcanzaban para tomar una guagua en La Habana, pues si lo hacía no podía comer, de manera que al llegar a la capital tuvo que caminar desde la Terminal de Ómnibus hasta el Vedado. Ya llegando a la dirección que le dieron al mensajero del Escambray, alcanzó a ver a un vendedor de periódicos. En un titular se contaba de unos globos que el grupo del Directorio estaba lanzando al aire con algún tipo de gas para propaganda. A Roger Redondo le dio tanta rabia que no terminó su misión, regresó a Santi Spiritus, y le contó a Lázaro Artola que lo que había en La Habana era un grupito tirando globitos. Ese fue un gran un error pues el que estaba tirando globos era Eloy Gutiérrez Menoyo y de verdad querían alzarse a pesar de contar con pocos recursos.

Mientras tanto en La Habana Eloy Gutiérrez Menoyo, hermano del jefe militar del ataque al Palacio Presidencial el 13 de marzo de 1957, y miembro también de ese grupo en el plano de apoyo, fracasado el ataque se dio a la tarea de recopilar las armas del segundo grupo de apoyo y como fue nombrado como jefe militar del D.R. propuso un alzamiento en la zona de Las Villas. Menoyo había hecho contactos con Anastasio Cárdenas Ávila. Anastasio le había informado a Menoyo que él tenía un hermano en las montañas del Escambray en la zona de Charco Azul. Entonces Menoyo trasladó las armas para la ciudad de Sagua la Grande a una finca en donde las guardó durante sus contactos en Las Villas.

El Dr. José María Díaz Viciedo y Eloy Gutiérrez Menoyo se conocían desde La Habana. Le habló a Menoyo sobre un grupo de espirituanos que estaban alzados en la zona de Banao y a su vez lo presentó al Señor Manolo Gutiérrez, espirituano y secretario del ex representante a la cámara y miembro del partido Ortodoxo Aurelio Nazario Sargen. Los dos espirituanos fueron los contactos con Eloy Gutiérrez Menoyo, Roger fue con Pedro Salabarría hasta allí tomando precauciones, pues ellos no esperaban a nadie y le dijeron que uno de ellos tenía una ametralladora. Resultó ser Eloy Gutiérrez Menoyo, con un M-3 calibre 45.

Roger narra: ‘Yo había salido por la mañana, porque por la noche Artola llegaría con el resto de la guerrilla hasta la casa de Pedro Salabarría, para dirigirnos por el llano hasta cerca del Jíbaro para ocuparles unas armas a un señor de nombre Manuel Venegas, muy batistiano que tenía varias armas largas. Pero a causa de la llegada de Menoyo con una propuesta y las promesas de traer equipos de guerra, anulamos la misión’.

Con la muerte de Frank País y Pepito Tey, quedamos desconectados. A eso le agregamos que la delegación del M. 26 de Julio en Santa Clara, que era lo mismo que decir de toda la isla, le había negado ayuda a los espirituanos en los alzamiento de ellos.

Los contactos de Artola eran Quintín Pino Machado, y Gustavo Arcos Bernes. Quintín, estaba preso casi desde el principio, y Gustavo Arcos no regresó a Cuba, se quedó en Méjico y Centro América, además Santiago Riera era uno de los jefes del M. 26 de Julio en Santa Clara y no quería ayudar a los espirituanos del frente en el Escambray.

Félix Duque también era de los conspiradores de Sancti Spiritus. Se fue a la Sierra Maestra, y por más que trataron de localizarlo no se pudo. De haberlo logrado, ya hubiéramos tenido contacto directo con el mando guerrillero de la Sierra Maestra. Esa era la situación que teníamos a la llegada de Menoyo. Éste tenía la propuesta de formar un frente unido de todas las organizaciones, que él representaba como jefe de acción del Directorio con Plinio Prieto de la organización Auténtica. Un grupo de dirigentes del M.26.7 estaba de acuerdo en producir el frente, que pronto se nos uniría, como así fue. Entonces Artola le preguntó a Menoyo cuándo traería las armas.

Menoyo le contesó: ‘Si me consiguen un camión mañana se las traigo’.
El camión y su chofer se fueron a la carretera que une a Sagua la Grande y Santa Clara a recoger las armas y Menoyo me contó esta historia: ‘Después de ver a las gentes, en el campamento y sus posibilidades, determiné, definitivamente, que nos quedaríamos junto a ellos, en el Cacahual’. Luego del traslado de las armas hasta allí, se anunciaría la apertura del II Frente Guerrillero. Pero todavía Menoyo tenía una duda y le daba vueltas en la cabeza: ‘¿Por qué Lázaro Artola, siendo miembro del Movimiento 26 de Julio y teniendo tantos méritos, no lo ayudaba su organización?’.

Lázaro Artola y Roger Redondo le contaron a Menoyo, que estando ya alzados en las montañas, Aleida March, quien más tarde fue la esposa del Comandante Ernesto Ché Guevara, y que en aquellos momentos era dirigente provincial del Movimiento 26 de Julio en Santa Clara, les pidió una reunión que celebraron en La Planta Cantú.

Aleida asistió al encuentro, junto con un individuo que dijo llamarse Gustavo y que según él mismo, venía representando a Fidel y a su movimiento desde La Sierra Maestra.

La misión de Gustavo era pedir a Artola y a Roger que se trasladaran a la Sierra Maestra, porque según la dirigencia del M. 26 de Julio, en El Escambray no era posible levantar un Frente Guerrillero. A esta reunión también asistió Enrique Villegas y otras personas más, incluso los participantes tomaron fotos para dejar constancia del intercambio.

Menoyo se dio cuenta al oír la historia de que a Lázaro Artola le ocurría lo mismo que a nosotros, o sea nuestras respectivas organizaciones no creían en la posibilidad de que en aquellas montañas pudiera abrirse y sostenerse un Frente Guerrillero.

No obstante, contra todas esas diversas opiniones que manaban de las dirigencias de nuestras organizaciones, primó nuestra decisión de no detenernos y afrontar el reto con todos sus riesgos, para demostrar que se podía combatir, sostener el Frente y liberar territorios.

Artola y yo coincidíamos, al igual que los demás compañeros, que nuestro esfuerzo contribuiría a aliviar presiones sobre el Frente de La Sierra Maestra, porque el ejército de Batista se vería obligado a combatir en nuestras zonas. Por otro lado, si lográbamos dividir la isla en dos, estaríamos contribuyendo, definitivamente, al triunfo insurreccional y por ende, al derrocamiento de la dictadura. Con esa convicción y unidad de criterio, no había tiempo que perder.

Eran los primeros días del mes de octubre de 1957 y de inmediato nos dimos la tarea. Lázaro Artola envió un mensajero a Sancti Spiritus para que hiciera contacto con Alcides González, el dueño del aserrío, el cual se puso de inmediato en acción, preparando la guía que le permitiría transportar un camión de tablas de madera, con rumbo a Santa Clara porque así lo exigía la ley”.

Y así fueron los sucesos ocurridos en las Inquietas Villas en los ya lejanos años cincuenta el siglo pasado.

Un gran abrazo desde La Ciudad Luz,

Félix José Hernández.
Foto: En el Escambray, Cuba. 1958. De izquierda a derecha: José Banguela, un periodista norteamericano, un guerrillero sin identificar y Henry Fuerte (el argelino).

Hispanista revivido.