El Financial Time estima congeladas las reformas en Cuba

Marino Murillo, el alto funcionario a cargo de las reformas, no ha hecho pronunciamientos públicos desde julio.

  • Intentó descentralizar la economía e impulsar la productividad,
    permitiendo el autoempleo, recortando la burocracia estatal, acogiendo
    la inversión extranjera y unificando el sistema monetario.

Por *M. Frank y J. P. Rathbone, Financial Times*

El presidente de Cuba, Raúl Castro, se apresta a dejar su cargo el
próximo año, Venezuela ha recortado millones de dólares en ayuda y
la elección de Donald Trump ha ensombrecido la incipiente relación
entre EEUU y Cuba. Sacudida por el cambio, La Habana ha frenado su
programa de reformas y el partido comunista ha endurecido su postura.

Marino Murillo, el alto funcionario a cargo de las reformas, no ha
hecho pronunciamientos públicos desde julio. Su ausencia ha socavado
las expectativas que había fomentado el impulso liberalizador.

Richard Feinberg, un experto en Cuba de la Institución Brookings en
Washington, dice que las reformas se frenaron por tres factores.
“Los dirigentes están enfocados en manejar la autoridad, planear la
sucesión de Raúl Castro e intentando manejar la reacción negativa
ante la emergente inequidad, los bajos salarios estatales y la
inflación”, sostiene.

Castro convirtió la reforma en su sello cuando asumió el cargo de su
hermano Fidel en 2008. Intentó descentralizar la economía e impulsar
la productividad, permitiendo el autoempleo, recortando la
burocracia estatal, acogiendo la inversión extranjera y unificando
el sistema monetario.

Murillo, quien llegó a ser conocido como el “zar de las reformas
económicas” cuando fue designado como el ministro de Economía en
2009, era el tecnócrata a cargo de los cambios. Castro y él eran un
equipo dedicado a convencer a la burocracia cubana a aceptar las
reformas.

Pero, en la ausencia de Murillo, se han impuesto controles de
precios a los negocios agrícolas y de transporte del incipiente
sector privado. Ello, mientras Castro, a sus 85 años, se prepara
para dejar el poder el 24 de febrero próximo.

El congreso del partido en abril de 2016 admitió que las reformas no
habían cumplido con las expectativas populares en términos de
crecimiento económico, suministro de bienes y aumento de salarios.
Una rara encuesta privada realizada en Cuba a finales del año pasado
por la Universidad de Chicago, 46% de los encuestados describió la
economía cubana como “pobre o muy pobre”.

Hispanista revivido.