Cuando Castro cambiaba cabras por judíos

La historia secreta de las relaciones de Fidel Castro con Israel. Un episodio que se había mantenido en secreto hasta hoy.

  • La historia fue dada a conocer por el cineasta argentino Shlomo Slutzky como parte de una película que está haciendo actualmente sobre Ricardo Wolf, el embajador cubano en Israel hasta 1973.

El periódico Haaretz publicó un reciente artículo ‘Jews for Goats: Castro’s Secret Deal With Israel’ donde narra un episodio inédito de las coplejas y secretas relaciones entre Cuba e Israel.

A principios de los años 60, un avión de El Al hizo un largo vuelo desde Israel a Cuba cargado de cabras. ¿Cuéles eran las razones de esta extraña migración en avión? Pues otra de las locuras del dictador cubano al que al guien le había asegurado que las cabras de los asentamientos “producían tanta o másleche que las vacas”.

Así pues, ni tardo ni perezoso tras el restablecimiento de las relaciones diplomáticas en 1960 y ya como hombre fuerte de la isla de Cuba, Fidel Castro inició el primero de uan serie de “brillantes” experimentos que acabarían con la ganadería de la isla.

“Fidel pensó que había cabras en Israel que producían leche como vacas”, relató Clarita Malhi, que trabajaba en la embajada de Cuba en Israel. “Estaba realmente enamorado del progreso técnico que Israel había hecho en el campo de la agricultura”.

Una operación conducida por el judío cubano Ricardo Subirana y Lobo

El embajador cubano de aquel entonces en Israel era un millonario revolucionario judío llamado Ricardo Subirana y Lobo, decidió cumplir el sueño de su jefe y fue a buscar cabras que “produjeran leche como vacas”. Nunca sabremos si lo consiguió, lo que si es harto conocido es que el vuelo de regreso no vino vacío: fue aprovechado por cientos de judíos que huían del comunismo.

Intercambio de cabras por judíos

“No fue sencillo obtener cabras. Hubo problemas con el Ministerio de Agricultura. Era necesario tener un certificado para cada cabra y todo tipo de cosas”, recordó Malhi.
Finalmente, cuando se encontraron las cabras para la misión, se reunieron en el aeropuerto, esperando el momento en que podrían ser transportadas por avión a Cuba.

Un avión de El Al aterrizó en Israel desde Cuba con nuevos inmigrantes de la comunidad judía cubana que habían decidido huir de la revolución de Castro. Vinieron como parte de un acuerdo bajo el cual Cuba efectivamente intercambiaba los inmigrantes por las cabras.

“Trajeron el avión con los inmigrantes. Fuimos al aeropuerto para recibirlos”, relató Malhi.

Después de que los inmigrantes llegaron, el avión fue vaciado de todo su contenido para hacer espacio para las cabras.

El vuelo a Cuba tuvo que hacer una parada para que las cabras pudieran ser alimentadas y ordeñadas.

“Me parece que fue en España”, dijo Malhi, añadiendo: “¿Sabes cuánto tuvimos que pagar a El Al por todo esto?”

Los archivos de Haaretz contienen una información que podría reforzar la historia de Castro y sus cabras israelíes. En un artículo de julio de 1961, se informó que el Ministerio de Agricultura israelí había enviado a un experto a Cuba para ayudar a los cubanos a mejorar la cría de cabras.

Clarita Malhi, una testigo de los hechos

Malhi contó la historia de las cabras israelíes de Castro en 2014, poco antes de morir, al periodista Shlomo Slutzky como parte de una película que está haciendo actualmente sobre Wolf, el embajador cubano.

Wolf, que nació en Alemania, emigró a Cuba en la década de 1920 y se convirtió en un estrecho colaborador de Castro. Como rico industrial, dio una gran suma de dinero para financiar la revolución.

Posteriormente, rechazó cortésmente la oferta de un cargo de gabinete, pero pidió a Castro que lo nombrara embajador en Israel. Castro asintió y Wolf llegó al país en 1960 como primer y único embajador de Cuba. El comercio con las cabras y los nuevos inmigrantes fue financiado personalmente por Wolf.

En 1973, las relaciones diplomáticas entre Cuba e Israel fueron cortadas después de la guerra de Yom Kippur. Wolf decidió permanecer en Israel en lugar de regresar a Cuba. En 1976, estableció la Fundación Wolf en Israel y le dio 10 millones de dólares. Desde entonces, anualmente, la Fundación ha otorgado el Premio Wolf a científicos y artistas de todo el mundo (los ganadores del premio 2017 serán anunciados el 3 de enero). Wolf falleció en 1981.

Hispanista revivido.