Cuando Cataluña era más España que nadie y exigía ‘la integridad del territorio español’

Eduardo Llorens Masdeu

Se hará una subscripción nacional para facilitar medios de subsistencia a las familias de los patriotas que tomen parte en el alistamiento para mantener la integridad del territorio español.

Diputación provincial de Barcelona. 18 de febrero de 1869.

Compatricios: Esta diputación, que no sería digna de representar la noble y hermosa provincia cuyos intereses y prestigio le están encomendados, si no se sintiera constantemente animada por el más fervoroso patriotismo, ofreció al gobierno de la nación levantar un cuerpo de voluntarios para combatir la insurrección de Cuba.

Este momento ha llegado. Como veréis en las bases comunicadas por el ministerio de la guerra é insertas al pie de estas líneas, se organiza en esta provincia un batallón de «Voluntarios de Cataluña,» que reverdeciendo los laureles ganados por nuestros antepasados en los campos del Asia y por nuestros hermanos en las playas del África, sostenga y afiance el dominio de nuestro glorioso pendón en las posesiones españolas de América.

El gobierno, seguro siempre del apoyo de este pueblo, tan culto y sosegado en la paz como lleno de perseverante ardimiento en la guerra, ofrece a los voluntarios catalanes, no el incentivo que su patriotismo desdeñaría, sino la recompensa anticipada que sus hazañas deben asegurarles.

La diputación de Barcelona cree interpretar fielmente el espíritu de sus representados invitando a todas las clases de la ciudad, de la provincia y de la nación a secundar el alistamiento emprendido, pues todas están interesadas en sofocar cuanto antes la insurrección de Cuba, iniciada por los desaciertos de los gobiernos reaccionarios, sostenida por una banda de ilusos, y fomentada por los que con envidia ven brillar aquel precioso joyel en la corona de nuestro pueblo soberano.

La trascendencia de la pérdida de Cuba para el prestigio de nuestro renombre, para el arraigo y extensión de las libertades conquistadas, para la seguridad de los hermanos que tenemos en la grande Antilla y para el sostenimiento de nuestro comercio, industria y agricultura, están obvia, que esta Diputación provincial creería ofenderos si se esforzase más en demostrar la necesidad de que le prestéis vuestra cooperación, en la medida de los distintos recursos que cada uno pueda ofrecer.

No duda la Diputación de que así será, pues nunca ha abrigado el intento de que los voluntarios catalanes vayan a hacer esclavos a los cubanos, sino a anticiparles, por medio del restablecimiento de la paz, el próximo porvenir en que puedan disfrutar de todas las libertades que hoy gozan los españoles.

En esta persuasión y con la mira de coadyuvar á los propósitos del gobierno, facilitando medios de subsistencia a las familias de los patriotas que tomen parte en el alistamiento para mantener la integridad del territorio español, esta corporación abre desde hoy en su depositaría una suscripción nacional, cuyos fondos se destinarán al premio de enganche de los voluntarios de Cataluña, en conformidad con las reglas marcadas al calce de la presente.

Compatricios: segura la Diputación de Barcelona del entusiasmo y abnegación con que responderéis a su llamamiento, os anticipa las gracias en nombre de la patria, y os asegura un porvenir de inmarcesible gloria y de envidiable prosperidad.

Barcelona 18 de febrero de 1869.—El vice-presidente, Aniceto Mirambell.—Jaime Codina.—Eduardo Casanovas.—Ildefonso Par.—Laureano de Vilardaga.—Casimiro Girona.—Pedro Collaso y Gil.—Alberto Faura y Arañó.—Juan Gamot.—José de Jesús Puig.— Mariano Potó.—Francisco Jourés.—Claudio Ciriquian.—Ruperto Santaló.—Narciso Gay.—Camilo Puigoriol.

Historia de la insurreción y guerra de la isla de Cuba. Tomo I

Hispanista revivido.