Entusiasmo local ante la primera visita de un club de fútbol de EE UU en 37 años

Después de más de medio siglo de antagonismo entre Cuba y Estados Unidos, los cubanos han recibido este martes a un equipo de fútbol estadounidense con honores de vuvuzela. El Cosmos salió al campo a calentar y la tribuna del estadio Pedro Marrero (capacidad para 28.000 personas, tres cuartos de entrada, tarde lluviosa) se echó a aplaudir y a hacer sonar trompetas como una familia que recibe a un primo querido después de tanto tiempo sin verlo.

Antuán Ugarte, 37 años, conductor de cocotaxi, un vehículo redondo que circula a velocidad media de 40 kilómetros por hora, explicaba en la grada que pese al largo conflicto el cubano no le tiene rencor a los vecinos: “Sabemos que siempre ha sido un problema entre gobiernos”.

Los equipos salieron al campo a las cinco de la tarde. La selección de Cuba y el Cosmos. Hacía 37 años que un club de fútbol profesional estadounidense no pisaba la isla. Cinco meses después de que Raúl Castro y Barack Obama anunciasen por televisión que sus gobiernos habían decidido reiniciar sus relaciones, el equipo neoyorquino por el que pasaron Pelé y Beckenbauer estaba sobre el césped con un español al frente: Raúl, conocido en Cuba con el alias de El Ángel del Madrid. “Es como le llamaban en la ESPN”, dijo Roberto Granja, 40 años, también cocotaxista.

El balompié ha experimentado un gran auge en la Cuba en los último años

A los ocho minutos, gol. Lucky Mkosana. El primero del Cosmos.

“¿Pase de quién? ¿Pase de quién? ¡Del Ángel Blanco! ¡Del Ángel Blanco!”. Balodis Hernández, 42 años, se levantó gritando el gol a la cara de su colega de oficio Roberto Granja. Hernández es del Real Madrid. Granja del Barcelona. Cada uno lleva el escudo de su equipo estampado en el asiento del cocotaxi que dejaron aparcado afuera. Granja aguantó con temple el estallido de Hernández. Ellos representan la división de los cubanos entre barcelonistas y madridistas dentro de una tendencia general de fervor futbolero. Un ejemplo de pasión es el propio Hernández, que en el Mundial de 2014 cerró su contrato de arrendamiento de cocotaxi (de concesión estatal) y no lo reabrió hasta que terminó la competición.

El tanto del Cosmos subió al marcador manual del Pedro Marrero. El público local lo celebró. Nada que pudiera sorprender después del respeto con el que escucharon el himno del visitante. Ni un silbido. Después de cantar en pie su himno, los cubanos siguieron de pie durante el de Estados Unidos y aplaudieron al terminar.

En las gradas ondeaba un palo con las banderas de Estados Unidos y Cuba, juntas. Lo llevaba Leonel Hernández, 47 años. “Traigo la bandera y la ondeo sin problemas. Soy cubano cien por ciento, pero he vivido allá y les tengo que agradecer también a ellos porque me han dado una buena oportunidad”. Contó que salió de Cuba en 1994 en una balsa, nueve días de travesía hasta la costa de Estados Unidos, y que más tarde regresó. “Aquí están mis raíces, mi pueblo”. Vestía una camiseta de su equipo favorito, el Bayern Munich.

El narrador de la televisión cubana Reinier González explica que el fútbol se empezó a radiar en Cuba en 1995 y no tuvo un programa en la televisión hasta 1998. Cuba, país de tradición beisbolera y exitoso en el olimpismo, nunca se había enganchado al fútbol. Hasta que el fútbol se globalizó en los noventa y empezó a meter la cabeza en la isla. Del 2000 en adelante, la explosión. “Hoy entre la juventud es el deporte número uno, ampliamente”, dice González.

Eso no significa que el beisbol haya sido desbancado. Los cubanos se pirran por ver fútbol extranjero en la televisión, pero apenas van a los estadios de la modesta liga cubana, diez equipos que compiten durante cinco meses al año. Sin embargo los partidos de béisbol son de calidad y sí tienen buena asistencia. En la isla existe un dicho que explica el particular estatus del balompié: En Cuba, el deporte nacional es el fútbol internacional.

El Cosmos fue quien tomó la iniciativa de jugar en Cuba, según detalla el presidente de la Asociación de Fútbol de Cuba, Luis Hernández. “El encuentro surgió del interés de ellos. Intercambiamos impresiones, hablamos, vimos su seriedad y poco a poco se fue hablando hasta que se hizo realidad este partido histórico”. Hernández dice que el gobierno cubano está apostando por el fútbol. En 2014, la selección sub-21 fue bronce en los Juegos Centroamericanos. Es el logro más reciente.

El entusiasmo de la afición cubana se mantuvo todo el partido, pero el jolgorio despreocupado ante la superioridad de los visitantes fue reduciéndose a medida que el Cosmos goleaba a Cuba en la primera parte. Cero a cuatro en el primero tiempo. En la segunda parte los neoyorquinos bajaron el pistón y Cuba anotó: 1-4, resultado final. El Cosmos ganó un partido amistoso. Los cubanos, más que eso. Vieron a Pelé saludando desde la grada, al Ángel del Madrid en el campo y a su selección jugando un partido que muchos nunca se imaginaron verr.

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