El sorprendente patrono de la ciudad cubana de Holguín: san Isidoro de Sevilla

O ¿quizás no sea una simple anécdota?

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La segunda ciudad de Cuba que visitará el Papa Francisco se encuentra bajo el patronato del santo sevillano Isidoro. En el año 2001 el papa Juan Pablo II declaró a San Isidoro de Sevilla “patrono de internet” y resulta interesante que “EcuRed”, una especie de “Wikipedia” cubana, al comentar sobre la fundación del Hato de San Isidoro de García Holguín en Cuba, exprese: “Casualidad o designio previo, la advocación de San Isidoro de Sevilla, dio al pueblo de Holguín como bandera una figura de la cultura”. Y añade: “El obispo Isidoro fue famoso en su tiempo por su producción literaria, sobre todo por salvar gran parte de los conocimientos de la antigüedad clásica, para la cultura occidental”.

Hay que tener en cuenta que Francisco García Holguín, fundador de la ciudad, había nacido en Cáceres (España) en 1480 y, posteriormente, vino a La Española (1502), a Jamaica y a Cuba. En 1515 ya es Regidor del Cabildo de Bayamo, y a los 5 años (1520) lo escogen para que acompañe a Pánfilo de Narváez hacia la Conquista de México.

El Patrono de la ciudad.

San Isidoro nació en Cartagena en el año 560 –junto a sus hermanos Leandro, Fulgencio y Florentina–, primero monje y, posteriormente, fue nombrado Obispo de Sevilla.

Su episcopado duró 37 años. Vivió en una época de transición entre la decadencia de la Edad Antigua y del mundo romano, justo en la inflexión del nacimiento de la Edad Media. Era una época de desintegración de la cultura clásica y había mucha ignorancia incluso entre las clases dominantes En ese contexto, se propuso recomponer las debilitadas estructuras culturales de España e intentó contrarrestar la creciente influencia de las culturas consideradas bárbaras. Propició el desarrollo de las artes, el derecho y las ciencias. Estableció las bases de un decreto que impuso una política educativa obligatoria. Requirió que todos los obispos establecieran seminarios y escuelas catedralicias. Impulsó la formación cultural del clero.

Murió el 4 de abril de 636 y fue canonizado en 1598. Por tanto, es nombrado patrono del Hato de Holguín en pleno apogeo de su proceso hacia los altares, es decir, cuando su fama de santidad seguramente recorría toda aquella comarca de donde procedía el fundador García Holguín.

Fue declarado Doctor de la Iglesia por su doctrina, especialmente por su postura y sabiduría en contra del arrianismo, herejía proveniente de Arrio, que negaba que Jesucristo fuera el Hijo de Dios. Recopiló y organizó el saber de su tiempo, presidió los concilios y dio forma a la liturgia hispánica.

Tres antiguas parroquias de la Diócesis, están protegidas por una familia de santos: San Isidoro protege a Holguín, San Fulgencio a Gibara y Santa Florentina a Fray Benito. También, dentro de la región, Leandro se venera en Babiney, cerca de Bayamo. Tres de los cuatro hermanos que alcanzaron la santidad, están ligados a comunidades de la diócesis.
Esta realidad presente en nuestra vida eclesial resulta interesante al describir el itinerario del Papa Francisco en su décimo viaje fuera de Italia visitando Cuba y Estados Unidos.

El último encuentro que tendrá en Cuba será en la Santa Metropolitana Iglesia Catedral de Santiago de Cuba. Ese martes 22 al terminar la mañana, se reunirá con familias representativas de nuestras comunidades. Al mediodía viajará a Estados Unidos, y dentro de su programa, le corresponde presidir la misa de clausura de la Jornada Mundial de la Familia que se celebrará en Filadelfia. De allí partirá el 28 de septiembre de regreso a Roma y el 4 de octubre iniciará el Sínodo de la Familia. Providencialmente, la familia será un hilo conductor en este viaje que también lo trae a Holguín. ¡Qué bueno descubrir en San Isidoro, como santo patrono de Holguín, el ejemplo de santidad que se enraíza en la vida familiar!

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