Cubanacán, la ópera de la revolución

Castro y Guevara son los personajes principales.

Como parte del programa de la duodécima Bienal de La Habana se estrenó la ópera Cu­­banacán, revolución de las formas, obra que aborda la génesis y significación de las escuelas de arte erigidas al oeste de la capital.

cuba1En el cuadro inicial de la obra, el peso lo llevan nada menos que Fidel Castro y el Che Guevara, autores intelectuales de edificar las escuelas en el antiguo campo de golf de la alta burguesía, ubicado en el elitista re­parto Cubanacán. En el discurso pro­­­nunciado por Fidel el 30 de junio de 1961, conocido como Palabras a los intelectuales, hay una significativa referencia a ese hermoso proyecto.

El guion de Koppelman le otorga el máximo protagonismo a Porro, al situar los antecedentes de su vocación artística y subrayar la idea de hacer realidad una arquitectura formalmente revolucionaria en un país en Revolución. Garatti y Gottardi son personajes secundarios en la trama operática. En un primer plano sí aparece Selma Díaz, la arquitecta que convocó a Porro pa­ra que se encargara del equipo.

La ópera fue encargada a Valera por el productor y cineasta norteamericano Charles Koppelman, quien a su vez había encontrado una mo­tivación tras la lectura del ensayo Revolution of the forms, de John Loomis, editado en 1999, el cual, si bien por una parte contribuyó a visibilizar a escala internacional la grandeza de la creación arquitectónica del cubano Ricardo Porro y los italianos Vittorio Garatti y Roberto Gottardi, contó de una manera sesgada e imprecisa las razones que determinaron la interrupción del proyecto.

 

Hispanista revivido.