“Que los boten de este país, si se quieren ir que se vayan”

El pueblo es el que manda, dice un manifestante.

La nueva estrategia de La Habana con respecto a los opositores pacíficos es hacerlos pasar no sólo por agentes de los Estados Unidos, sino como personas agresivas y provocadoras. Por lo que la respuesta violenta “del pueblo” se encuentra completamente justificada.

Los reiterados y múltiples casos de presiones diversas, arrestos, invasiones de domicilios y golpizas a personas que manifiestan su desacuerdo con el actual sistema político, tienden a convertir en hechos “normales”, “intrascendentes” lo que en verdad es una flagrante violación masiva de los derechos humanos de muchos cubanos, cuyas protestas y manifestaciones pacíficas se tratan de acallar por la fuerza.

 

 

 

 

 

Deja un comentario