Cuentos indianos

De la mano de Juan Eladio Palmis, a través de este libro, podemos viajar en el tiempo y en el espacio. En el tiempo, porque nos transporta a los años del Descubrimiento; y en el espacio porque viajamos en naos pertrechadas de marinos en busca del Nuevo Mundo… Dos leyendas y dos poemas por cada país desde el Río Bravo, al Estrecho de Magallanes

1 COMENTARIO

  1. B O L I V I A

    Por un Potosí la pica,
    por un Potosí la lanza,
    por un Potosí la sangre,
    la sangre vieja amenaza
    volver a surgir fluyendo
    torrentera andina abajo,
    por un corazón de estaño
    que se sienta como nunca
    acomodado en lo blanco.

    Y con mala pisada nueva,
    el viejo quichua altiplano
    se avergüenza de su huella:
    de tiempo del antepasado.
    Y por querer ya no quiere,
    ni quiere ser boliviano.

    Reina lo triste en Bolivia,
    no hay cuesta abajo en Los Andes.
    Todo va en la cuesta arriba,
    por un fusil de herramienta,
    junto a un corazón de estaño
    que no quiere otro quehacer,
    que no amase al polvo blanco.

    Y hasta la llama que escupe,
    no escupe por escupir,
    escupe por saber demasiado:
    Sabe que ayer fue la pica,
    hoy, porque sabe salado.
    Y todo el que escupe rabia
    es como arriero arreando
    alguna punta perdida
    que nunca encuentra los pastos,
    sin sones de quenas dulces,
    ni viendo cóndores volando.
    Y solo por punas de viento
    camina y va caminando
    por trochas de cuesta arriba,
    sin prados, pastos, ni llano.

    Si yo pudiera fundir
    con algún verso al estaño,
    se vería en la cordillera
    llama y hombre procurando,
    y no tener que escupir
    cuando marchan al trabajo.
    Y verse las cumbres andinas,
    con las quenas entonando
    canciones de punas verdes
    y algún cóndor que volando,
    le da su vuelo a Bolivia
    y al arriero, un nuevo canto,
    y la sonrisa a Bolivia
    que la está necesitando.

Deja un comentario