Sobre el desfile de modas de Chanel en La Habana

¿Se imaginan ustedes lo que habría ocurrido si alrededor del tal Lagerfeld se destapa una ola de pingueros, bugarrones, prostitutos etc. rogándole al visitante dispensarle servicios sexuales?

Por Julio Soto Angurel
El pueblo cubano se le vio participando masivamente en la marcha del uno de mayo. Ahí estuvo el pueblo. Eso es evidente, nadie puede decir lo contrario.
Hay una concordancia entre el trato ideológico que se da al pueblo en relación con el espectáculo de Chanel.
Lo de Chanel ha sido una exposición de la burguesía, de la alta burguesía. En estas cosas participa la alta burguesía y nunca se ve en las fotos la participación del ciudadano común y corriente.
En ninguna parte la alta burguesía se junta con las clases sociales bajas.
Señores, en ninguna parte del mundo en estas actividades de la alta burguesía, se ve la participación de los trabajadores ni del ciudadano común.
En las fotos que he visto de estas actividades, siempre se producen en lugares cerrados y las modelos caminan sobre una tabla que no es tan larga como el Paseo del Prado habanero, son unos sitios pequeños y cerrados. En esos espectáculos solo participan a mi modo de ver gente que ha sido invitada y millonarios que se pueden pagar la entrada.
Los trabajadores y el resto de la gente común, por ley natural de la economía y de la participación y clasificación social queda excluida de asistir a esto.
Luego, ¿por que habría de ser distinto con los habaneros?
La gente común y los trabajadores ven las modas en los periódicos y las revistas de modas especializadas y compran réplicas y copias baratas que se parecen a las reales.
En mis 72 años, yo nunca he visto una cosa así.
Pero la ropa de marca, la real está fuera del alcance del bolsillo de los que no son de la alta burguesía.
Sinceramente y viéndolo objetivamente no hay ninguna necesidad de que la gente común y trabajadora cubana tenga que participar en esto que no está dirigido a su clase social.
Cuando la Paris Hilton y otras como ella fueron a una actividad en el antiguo Habana Hilton, solo los favorecidos por la invitación pudieron asistir.
Las clases sociales existen y siempre existieron.
La alta clase dirigente cubana, no se liga y no se junta con el pueblo. Esto de juntarse con el pueblo es por pocos minutos.
Y solo se produce cuando está la prensa que recoge esto pero solo es para la propaganda.
Cuando el comemierda de Fidel Castro se le ve junto al pueblo, es por pocos minutos y rodeados de matones que no permiten que la plebe se le acerque.
Además señores, todos sabemos la clase de chusma y gentuza en que se ha convertido el pueblo cubano.
¿Se imaginan ustedes lo que habría ocurrido si alrededor del tal Lagerfeld se destapa una ola de pingueros, bugarrones, prostitutos etc. rogándole al visitante dispensarle servicios sexuales?
Y que las modelos sean asediadas por nubes de chulos tortilleras, prostitutas brindándole una acostada en la cama por un blúmer y rogando que la saquen del país.
¿Se imaginan que escarnio para todos nosotros?
No, por favor, cada cual en su sitio. Hay que darse su lugar.
Los organizadores del espectáculo saben que la chusma y la gentuza cubana no se da su lugar, esa inmundicia moral en la que se han convertido los cubanos no se saben dar su lugar, porque están acostumbrados a que el turismo que visita la isla es pura basura social que busca basura similar a ellos. Los cubanos se piensan que así es el mundo, que todos son iguales y no es así.
Todos los seres humanos no son iguales y todos ocupan un lugar diferente en la sociedad.
Hicieron bien en no darle participación popular a la gentuza cubana porque de seguro habrían hasta tenido relaciones sexuales públicas para que las modelos y las personalidades asistentes los vieran y felicitaran.
La alta burguesía y las clases altas se dan su lugar y saben donde no se pueden meter y con quien no juntarse.
Las clases bajas y la chusma mal oliente cubana, no sabe darse su lugar y hay que mantenerlas apartadas para que no la defequen.

Hispanista revivido.