Deshaciendo mentiras: La verdad sobre Carlos Manuel de Céspedes

Carlos Manuel de Cespedes, el mal llamado ¨Padre¨ de la Patria, era un abogado arruinado, que había dilapidado el patrimonio paterno en viajes por el mundo

Para robarle el protagonismo histórico a Francisco Vicente Aguilera, se adelanta en 3 meses a la fecha prevista

Del portal El Veraz. com
Cuando se quedó sin dinero, regresó a Cuba al Ingenio la Demajagua que estaba completamente quebrado, era una ruina total con un puñado de esclavos que apenas se podían alimentar.
El trapiche que tenía Céspedes en la Demajagua
El trapiche que tenía Céspedes en la Demajagua
Para Céspedes fue un alivio quedar como que liberó a los esclavos… y no que perdió a los esclavos porque se quedó sin dinero. Cualquier cosa antes de pasar por la verguenza de decir que estaba arruinado.
Es Francisco Vicente Aguilera el que debería ser nombrado el verdadero ¨Padre de la Patria¨, porque fue el verdadero organizador del alzamiento por la independencia.
Aguilera, era además el hombre más rico en todo Oriente y quizás de la isla, con grandes contingentes de esclavos y con una fortuna en metálico que se calculaba en varios millones de pesos en oro. Poseía fincas rústicas en Bayamo, Jiguaní, Las Tunas y Manzanillo, en las cuales había varios ingenios y extensísimas zonas dedicadas al cultivo agrícola y a la crianza de ganado de muy diverso tipo.
Sus fincas urbanas no eran menos. En Bayamo eran de su propiedad el teatro de la ciudad, dos casas de pisos múltiples, muchas otras casas de menor tamaño y un almacén de víveres. En Manzanillo otras varias casas y un almacén para mieles. Era el patricio verdadero, que sacrificó todo por Cuba.
Francisco Vicente Aguilera visitó cada ciudad de la provincia de Oriente para el alzamiento.
Fue Aguilera, el que convenció a Céspedes para que entrase a formar parte de la conspiración, y así llegó Céspedes a ser parte del Comité Revolucionario, representando a Bayamo. Todos los conspiradores acuerdan hacer el levantamiento para una fecha determinada.
Carlos Manuel de Céspedes, inútil pero ambicioso, para robarle el protagonismo histórico que ya tenía a Francisco Vicente Aguilera, se adelanta en 3 meses sin contar con nadie. El 10 de octubre, en su quebrado ingenio de La Demajagua, se alza en armas, y al grito de ¡Viva Cuba Libre!, llamado Grito de Yara, proclama la independencia de Cuba y le da la libertad a un puñado de esclavos, autoproclamándose jefe de la revolución.
El gobierno no podía confiscar gran cosa a Céspedes, pero si arruinó por completo a Francisco Vicente Aguilera, muriendo en la total miseria.
A raiz de estos cuestionamientos del por qué Carlos Manuel de Cespedes se adelantó a la fecha acordada, los descendientes de la familia Cespedes se valieron de Ismael Céspedes, un sobrino de Carlos Manuel, que era telegrafista en el correo de Bayamo. Ismael aseguró que a sus manos llegó un telegrama del Capitán General Español ordenando la detención de su tío por conspiración.
El sobrino se lo comunicó a Carlos Manuel, y por ese motivo se alzó en armas sin avisarle a nadie. Eso no se lo cree, ni el propio Carlos Manuel de Cespedes, un poco más y le mandan un correo eléctronico. De hecho, ya ni se meciona en los libros de historia oficiales.
Los revolucionarios de 1868 convinieron en que Céspedes positivamente se adelantó a Aguilera para llevarse todo el protagonismo, en pocas palabras Céspedes traicionó a Francisco Vicente Aguilera.
Lo que le hizo Cespedes a Francisco Aguilera, quizas sea el primer Golpe de Estado de la Nacionalidad Cubana.Por este y otros motivos, sus ansias constantes de protagonismo, asi como el hecho de querer perpetuarse como Presidente de la Republica en Armas, fue destituido mas tarde.
Estrada Palma admirador y seguidor de Aguilera, fue uno de los que apoyó la destitución, ya que era amigo personal de Francisco Vicente Aguilera.

Hispanista revivido.