Dos poetas, dos estilos

París, 9 de junio de 2016.

Querida Ofelia:

Ayer me fui al  jardín de la Abadía  de Saint-Germain-des-Prés  en el Barrio Latino. Me gusta ese lugar para leer, allí tengo mi banco preferido. Llevé el libro “Dos poetas, dos estilos”, que me envió de regalo desde New Jersey Don Antonio A. Acosta, uno de los dos poetas.

Este bello  libro consiste en dos poemarios, el primero de Don Antonio se titula “Génesis y destino”, en su introducción, el autor escribe:

“Creo que no es necesario escribir un prólogo para un poemario tan breve, y los poemas contenidos en él son suficientemente explícitos para entenderlos por sí solos. Algunos son vivencias del alba de mi vida y otros son productos de la imaginación inquieta de quien los escribe. En cualesquiera de los casos tienen para mí una misión terapéutica, pues al expresar sentimientos dormidos en un rincón de recuerdos, tonifican el espíritu y me dan ánimo para continuar con una tarea que sabemos que quedará inconclusa pero que al mismo tiempo hemos recorrido parte del camino.

Mi poesía lleva implícita ensueños, denuncias, nostalgias y esperanzas, y siento que en mi fuero interno la patria sin visa ni equipaje se asiló con nosotros en estas arenas norteñas y que las palmas reales y mi huerto de gardenias abanican y perfuman estos tiempos cuajados de silencio.

Mi poesía trata de recuperar el pasado en sus mejores perfiles, así como nuestra idiosincrasia criolla que tanto nos duele su ausencia en este exilio interminable y cansado. Y cuando al fin florezca mi naranjo enjuto por las ventiscas escarlatas, volveré si el imperativo de los años me lo permitiese a seguir escribiendo reflexiones y versos.

Si mis lectores que me han leído por muchos años acogiesen este proyecto con el mismo entusiasmo y calor de siempre, me sentiría sumamente agradecido. Y por último debo expresar que ha sido para mí un placer y un honor publicar con mi amigo y excelso poeta Rowland Bosch este pequeño poemario, cuya idea surgió del sentimiento entre dos poetas por compartir algunas de sus inquietudes en el mundo de la poesía.”

Escogí dos de sus poemas:

Aquellos ayeres

Aquellos ayeres tan lejanos
ya son recuerdos sin color,
que se nos fueron de las manos
como se va el aroma de una flor.

Pero al soñar los temas que yo escojo

en mi mundo quijotesco de quimeras,

troco el mal tiempo en primaveras

y cambio las vivencias a mi antojo.

Aquellos ayeres lejanos sin memoria
son como nubes que no dejan huellas;
si fueron luminosos como estrellas
se quedaron perdidos en la historia.

Recuerdo muchas cosas que nunca conocí,
pero las invento en son de madrigales,
con gardenias tempranas y lindos palmerales
y un cáliz de nostalgia que yo no comprendí.

Pues la vida solamente es un suspiro,
un no estar seguro y un tal vez,
un cuerpo endeble en la vejez
y un espejo cruel donde me miro.

 

Del cielo bajó una estrella

Del cielo bajó una estrella en una nave de luz,
con un nombre, el de Jesús y era en sí mi Cuba bella.
Y por defenderla a ella yo no sé de qué manera
hacerle honores pudiera para verla al fin dichosa,
y del clavel a la rosa brindar por mi Cuba entera.

Brindar por Cuba quisiera que es mi dicha y mi pasión,
para hallar consolación de esta interminable espera;
pues Cuba se desespera por la herida lacerante,
que le sangra cada instante por la maldad de un traidor,
un siniestro dictador mal llamado comandante.

A esos buitres genocidas se les pasará la cuenta,
pues ya son más de cincuenta años tronchando las vidas,
con maldades escondidas a un pueblo culto y decente,
que expulsará al insolente con el esfuerzo de todos,
y al barrer aquellos lodos, Cuba será independiente.

Antonio A. Acosta nació en Pinar del Río, Cuba. Es graduado de la Universidad de La Habana y de la Universidad de Montclair en el estado de New Jersey. Ha ejercido la docencia en Cuba y en los Estados Unidos en todos los niveles de enseñanza, desde la primaria hasta la universitaria. Es autor y co-autor de cuatro libros para la equivalencia de la Escuela Superior (GED). Ha publicado 8 poemarios en el exilio a saber: Mis Poemas de Otoño, La Inquietud del Ala, Imágenes, Dimensión del Alba, Lorca: Genio y Voz, Cuba y la Dictadura, Raíz de Flor y Café,  Cuando Queda el Sueño…

El autor ha recibido numerosos premios y ha sido laureado por su obra poética y literaria en Estados Unidos, España, Francia, Inglaterra, Italia, Portugal y recientemente ha sido nombrado colaborador de la Academia Norteamericana de la Lengua Española (ANLE).

El segundo poemario lleva como título “Remembranzas del otoño”. Se trata de  un poemario de Rowland J. Bosch.

En la introducción, el editor escribió:

“Rowland J. Bosch es un poeta clásico. Cultivador de la poesía con precisión y sonoridad. A parte de sus estudios científicos y dos carreras universitarias ha concurrido a distintos certámenes de poesía obteniendo premios. Aquí encontrará el lector muestras de sus dotes y su habilidad literaria. La mayor parte de su obra poética es el soneto, forma que muchos escritores evitan por las dificultades que conlleva. He aquí como el autor los crea con la difícil facilidad de un poeta excepcional.”

Te envío dos de sus poemas:

Ilusión del Alma

Quizás haya mujeres más hermosas,

pero entre todas siempre te prefiero,

porque el valor que damos a las cosas

por su apariencia, no es el verdadero.

Mi divino ideal tú representas,
estrella de mi noche solitaria.
Eres la brisa y en mi pecho alientas
la llama de mi vida imaginaria.

Sobre tu faz hay palidez de rosa,
en tu interior un corazón de diosa
y de tanto quererte no concibo

que pudiera dejarte de querer,
porque el sublime mundo en que yo vivo,
sólo tú has sabido comprender.

Grandeza Vana

Eres grandeza vana pesadilla
de todo el que demente o mal nacido
en loco afán por ser lo que no ha sido
te dobla servilmente la rodilla.

Tú al humilde conviertes en un necio
al plebeyo en un noble lo transformas
con mentiras blasones tú conformas
por eso a ti grandeza te desprecio.

Te comparo a la leña que mojada
con el fuego no arde y da a lo sumo
alguna que otra pobre llamarada

Y si llegas por fin a ser quemada
sólo queda de ti ceniza y humo
que son la triste imagen de la nada.

Rowland J. Bosch nació en La Habana. Es graduado de la Universidad de La Habana, de Dr. en Farmacia y en Ciencias Físico Químicas. Es autor de cuatro poemarios: Albores 1950, Nuevos Albores 1996, Arpegios y Armonía 2000, Flores de Otoño 2002. Ha participado en numerosas antologías poéticas. Ha recibido premios literarios por su obra poética.

Dos poetas, dos estilos. Autores: Antonio A. Acosta Rowland J. Bosch. © Copyright 2012. Portada: Arte Bárbara González. Contraportada: Fotos Autores. Preparado por: Bárbara González & René León. Publicaciones Culturales René León Tampa, Florida, U.S.A.

Te enviaré este bello libro por la vía que suelo hacerlo, sé que te va a gustar.

Un gran abrazo desde La Ciudad Luz,

Félix José Hernández.