La cafeína te afecta igual que algunas drogas pero en menor medida, incluso puedes notar algún síntoma de abstinencia si dejas de consumirla.

Juanjo Alonso  

Gracias a sus efectos estimulantes es fácil comprender por qué el café es el segundo producto más intercambiado en el planeta, después del petróleo. Para muchos, nos mantiene despiertos durante nuestro ocupado día. Pero, ¿cómo funciona? ¿Qué es exactamente lo que el café hace a tu cerebro?

Siempre que estás despierto, una sustancia química llamada adenosina se acumula lentamente en tu cerebro y se une a los receptores que retardan la actividad cerebral. Entonces, mientras más adenosina hay, más cansado se siente tu cerebro. Esto tiene sentido, ya que cuanto más tiempo estás despierto más fatigado te sientes. Por el contrario, durante el sueño la concentración de la adenosina disminuye, promoviendo gradualmente un estado más activo.

Resulta que la cafeína de tu café es muy similar a la estructura de la adenosina. La cafeína viaja a través del torrente sanguíneo hasta el cerebro, donde empieza a competir y se une con receptores de adenosina. Pero debido a que no es adenosina, el efecto del sueño no se siente. La adenosina no se une, lo que significa que sus prioridades relajantes disminuyen.

Esto está muy bien cuando te sientes cansado. Sin embargo, con el uso a largo plazo de la cafeína, el cerebro responde mediante la creación de más receptores de adenosina, lo que significa que se requiere más cafeína para promover la misma respuesta. También significa que cuando se trata de dejar de beber café o pierdes tu consumo diario, es posible que experimentes algunos de los síntomas de abstinencia y te sientas más cansado de lo que te sentirías si jamás hubieras bebido.

Pero la cafeína no se detiene ahí. También estimula la producción de adrenalina, que aumenta el ritmo cardíaco, mantiene tu sangre fluyendo e incluso abre las vías respiratorias. Además, afecta a los niveles de dopamina mediante la prevención de su reabsorción en el cerebro, que hace que te siestas feliz. De hecho, es exactamente el mismo efecto que la cocaína, sólo que en menor grado. Después de todo, es una droga. Esta estimulación de dopamina hace que el café sea moderadamente adictivo.

¿Se puede beber demasiado café?

Resulta que una dosis letal de cafeína es de alrededor de 150 mg de cafeína por kilogramo de tu cuerpo. Esto significa que si pesas 70 kg se requeriría 14.000 mg de cafeína para tener una sobredosis. Puesto en perspectiva, una taza promedio de café contiene aproximadamente 150 mg de cafeía, es decir, si pesas 70 kilos, te matarían unas 70 tazas de café. Sin embargo, tendrías que beber todas esas tazas a la vez, por lo que es prácticamente imposible tener una sobredosis de cafeína a partir de toma café, ya que nadie sería capaz de poner esa cantidad de café en su estómago. También empezaríamos a experimentar fobias y alucinaciones antes de llegar a ese punto.

La cafeína también tiene una vida media de unas 6 horas, así que si bebiste un café estándar con unos 150 mg de cafeína, después de esas seis horas sólo quedarán 75 mg en tu cuerpo y sentirás la mitad del efecto. Otras 6 horas después tendrías en tus sistema 37,5 mg, dejando más espacio para la adenosina, para que empiece a trabajar. Razón por la cual es posible que tomes otra taza durante el día, para mantener esa sensación de alerta y lleno de energía.

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