• La “llamada disidencia” no es representativa
  • En Cuba nadie se queda desamparado
  • Raúl Castro es un hombre de paz
  • El embargo es el responsable de todos los problemas de Cuba

Concentrados sobre los despropósitos de monseñor Ortega Alamino, cuando negaba en una reciente entrevista para la emisora española de izquierdas SER, la existencia de los presos políticos en Cuba; numerosos comentadores han olvidado lo principal: el prelado, más allá de sus opiniones, se ha ido convirtiendo en el defensor (y principal) propagandista del régimen cubano.

Esta política de la iglesia católica en Cuba (me refiero a aliarse con el más fuerte y no con los que más lo necesitan) no es nueva y ha sido la causa del desprestigio de la institución dentro de la isla y la principal responsable de la pérdida de Cuba para España.

Por ejemplo, al tocar el tema del Embargo, el cardenal no hace sino repetir el discurso oficial del gobierno; lo culpa por tanto, del caos en la economía cubana. En ningún momento Ortega se refiere a la ineficacia del capitalismo de estado instaurado en Cuba por Fidel Castro en 1968.

Asombra la parcialidad de este ministro de Dios. Ya que se pone opinar sobre temas políticos, al menos podría preocuparse por temperar  un poco sus apreciaciones.

Según Ortega, el embargo ha causado inquietudes, “dificultades financieras” (minuto 0.56) y “sufrimientos” (4’.49’’). Por esa razón considera que debe ser suprimido cuanto antes. Además, para el prelado, Raúl Castro es un hombre de diálogo que lleva siempre un “ramo de olivo” en la mano. Aseguró que “Raúl” siempre ha estado del lado de la “normalización” y consideró que si no se avanzaba con la prisa que todos deseaban, la responsabilidad recaía en las fuerzas oscuras “me han dicho que son 200 mil persones que entorpecen, que se oponen al proceso dentro de Cuba” (16:31’’). Afirmó sin citar fuentes, que el propio Kennedy “antes de ser asesinado” se había manifestado “claramente” por el restablecimiento de las relaciones.

El dictador cubano merece todos los elogios (lo cita 10 veces contra 3 al Papa y 4 a Obama) y se alegró de que manifestase su intención de volver “a rezar” luego de su entrevista con el sumo pontífice.

La presentadora, Angela Barceló,  como buena simpatizante de izquierdas, insistió sobre el tema del “bloqueo” norteamericano, a pesar de que el prelado (hubiese sido el colmo) en ningún momento utilizó esta palabra. Otra vez volvió el señor Ortega a la vieja cantinela gubernamental, asegurando además que las dificultades de acceso a internet en Cuba se debían a esta errada política ! (09:48’’).

Por otro lado, el aislamiento financiero de Cuba no se debe a los impagos de deuda, ni a la incapacidad para generar riqueza y prosperidad, sino al embargo y a la presencia de la isla en la lista de los países que financian el terrorismo, lo que impediría el acceso al mercado y a los créditos. Olvida el cardenal que los banqueros no prestan a quien no paga, lo que era ya el caso de Cuba mucho antes de que la incluyeran en esa lista.

Los cambios vendrán gracias al hombre nuevo que se está empoderando de su destino gracias a “las reformas económicas” y aseguró a la periodista, citando fuentes del Granma, que el 70% de la ocupación en Varadero la generan los cubanos. Para el cardenal, (citando al Papa), los cambios que se avecinan encierran peligros como la adoración del “Dios dinero” (14:12’’); sin embargo, confía que las adquisidores históricas generadas por el castrismo no se pierdan y recordó a la periodista la educación gratuita “y de calidad” así como el sistema de salud pública “para todos y sin diferencias” que benefician a los cubanos (15:04’’). “Incluso más allá de lo debido”, aseguró el cardenal, refiriéndose a las operaciones estéticas y de cambio de sexo “que al menos deberían cobrarse”. Todo es gratuito aquí, repitió don Jaime Ortega, por si a la periodista no le había quedado del todo claro.

castro reliPor último, para cerrar con broche de oro el capítulo de las bondades del sistema, Ortega Alamino utilizó las mismas palabras del oficialismo; según el prelado, a pesar de las dificultades, “en Cuba nadie queda desamparado. Aquí “no tendremos políticas de choque” como ha sucedido en otras partes del mundo, así lo ha confirmado el presidente en persona (como si a estas alturas la legitimad o la credibilidad de Raúl Castro estuviesen fuera de toda duda ).

Pero lo más interesante estaba por llegar. En la opinión del Cardenal la disidencia “no está presente en el pueblo de Cuba” esta que se llama (auto titula) disidencia está presente en los medios extranjeros del sur de la Florida y en los blogs pero “yo no podría decir cuál es la línea política de estos grupos ¡es que son tantos!” ironizó el prelado.

La entrevista de casi 23 minutos, se terminó con otras polémicas afirmaciones que diversos medios ya han comentado profusamente en estos días, por tanto no las repetiremos; sin embargo sí cabe observar que El señor Ortega no se refirió en ningún momento al estado de la fe en Cuba, ni a sus labores humanitarias o pastorales que deberían ser el centro de su ministerio y reiterar lo que dijimos al principio de esta crónica: en lo que concierne los principales temas de actualidad, por desgracia, ni una hoja de papel separa las posiciones de la Iglesia con la política oficial de la dictadura.

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