El gobierno de Obama solicita fondos para convertir en embajada la Sección de Intereses en Cuba

Dice que por el momento no tiene planes de aumentar el número de diplomáticos en la Isla.

Washington indicó este martes que no tiene previsto aumentar a corto plazo su personal diplomático ya destinado a Cuba cuando abra una embajada, mientras el senador republicano Marco Rubio alertó que el Gobierno de Raúl Castro espiará a la legación mediante la cuota obligatoria de empleados cubanos que trabajarán allí, reporta EFE.

El subsecretario de Estado adjunto para Latinoamérica, John Feeley, defendió en una audiencia ante el Senado los más de seis millones de dólares que el Gobierno estadounidense ha solicitado al Congreso para convertir la Sección de Intereses en La Habana en una embajada, una vez concluyan las negociaciones al respecto.

Esos fondos, solicitados para el año fiscal 2016, “se destinarán básicamente a una modernización que es necesaria” en la Sección de Intereses, aseguró Feeley en una audiencia ante el subcomité para Latinoamérica del Senado.

“No esperamos modificar a corto plazo el número de diplomáticos que enviamos allí”, sostuvo el funcionario, a pesar de que Estados Unidos quiere eliminar los límites a su personal permitido en la Isla.

La Sección de Intereses estadounidense es la misión diplomática de mayor tamaño que opera actualmente en Cuba, con alrededor de 50 personas contratadas por Estados Unidos y un grupo de empleados cubanos que el gobierno de Raúl Castro “proporciona” a todas las legaciones en la Isla, explicó Feeley.

Aunque no se esperan cambios a corto plazo, “a medida que mantenemos el apoyo a los derechos humanos, la democracia y una transición democrática pacífica en la Isla, anticipamos que necesitaremos mejoras” en la capacidad de la embajada, dijo Feeley.

Entre esas cosas que busca tener Estados Unidos en La Habana son “un grupo de vehículos” diplomáticos y una mejor “infraestructura de telecomunicaciones”, además de la garantía de libertad de movimiento de sus diplomáticos en la Isla, señaló el funcionario.

El senador por Florida Marco Rubio, que presidió la audiencia, advirtió sin embargo que la presencia de empleados cubanos por obligación del Gobierno de Cuba le genera “mucha preocupación”.

“Le garantizo que ninguno de esos empleados cubanos es solo un trabajador de la limpieza o un fontanero, todos ellos informan al gobierno cubano”, afirmó Rubio, de origen cubano y uno de los aspirantes republicanos a la Presidencia de Estados Unidos en 2016.

“Si tenemos una embajada tiene que ser una verdadera embajada, no una misión infiltrada por funcionarios cubanos y que no pueda traer al país sus propios equipos”, añadió el senador.

Feeley reconoció que la obligación de contratar a empleados proporcionados por el Gobierno cubano es “única” y “anómala”, pero Estados Unidos tiene que restablecer sus relaciones diplomáticas con La Habana basándose en lo establecido en la Convención de Viena.

Los gobiernos de Estados Unidos y Cuba han mantenido este año tres rondas de negociaciones para restablecer sus relaciones diplomáticas, rotas en 1961, y aún está por programar una cuarta reunión que permita seguir allanando las diferencias para abrir las embajadas.

Se espera que el secretario de Estado norteamericano, John Kerry, viaje a Cuba cuando el Gobierno estadounidense esté listo para abrir una embajada allí. La legación se ubicará en la actual Sección de Intereses.

Feeley defendió ante el Senado la propuesta de presupuesto del presidente, Barack Obama, para el año fiscal 2016, que aumenta la dotación presupuestaria para Latinoamérica un 35%, hasta los 2.000 millones de dólares.

De ese total, la mitad iría a asistencia a Centroamérica; otros 288,7 millones a Colombia, 241,6 millones a Haití, y 119 millones a México a través de la Iniciativa Mérida.

Hispanista revivido.