EL INCIDENTE DE AQUILES CHINEA

París, 20 de octubre de 2015.

Recordada Ofelia:

Te envío este interesante testimonio que me acaba de mandar desde Miami el Dr. Armando Fleites Díaz, ex comandante de la lucha guerrillera contra el régimen de Fulgencio Batista en la Sierra del Escambray en los años cincuenta del siglo pasado. Como con los anteriores, sin lugar a dudas ayudará a comprender los sucesos que han sido ocultados o deformados por la “Historia Oficial” del régimen de los hermanos Castro.

Miami, 19 de octubre de 2015.

“En una soleada mañana de la segunda semana de enero de 1959, en un pequeño salón de la Jefatura del Estado Mayor del Campamento de Ciudad Libertad, nos encontrábamos reunidos con el Comandante Fidel Castro, el Comandante Lázaro Asencio y nosotros con la presencia infantil de Fidelito Castro Díaz Balart enfundado en un flamante uniforme rebelde.

Habían transcurrido solo breves minutos de comenzar la conversación cuando sonó un disparo al parecer de una habitación anexa a donde nos encontrábamos, y escuchamos una voz que gritaba pidiendo un médico.

Inmediatamente irrumpimos en el lugar Fidel, Lázaro y nosotros, y nos encontramos con un hombre joven tendido sobre una cama que aparentemente se había disparado un tiro en el pecho junto a la tetilla izquierda.

El hombre herido miró a Fidel y le dijo: yo tengo más valor que tu c…, y vi a Fidel palidecer mientras le preguntaba: ¿por qué lo hiciste muchacho? Rápidamente yo realicé un examen visual, le tomé el pulso radial, pidiendo un estetoscopio y un figmomanómetro para tomarle la presión arterial y demás signos vitales.

La presión estaba normal 130/80 y el pulso y ritmo cardiaco normales.
No tenía disnea y permanecía consciente. La piel con coloración normal y no presentaba signos de hemorragia interna. Continúe monitoreando a breves intervalos los signos vitales.

El Comandante Castro repitió varias veces: -¿por qué has hecho esto muchacho?-, pero él sabía que eso era consecuencia de su discurso del 8 de enero de 1959 en Ciudad Libertad donde uno de los temas principales fue “¿armas para qué?”y específicamente, sin mencionar su nombre, planteó que si a un militar pundonoroso le sustraían las armas bajo su custodia, ya sabía lo que tenía que hacer.

Me informaron que el nombre del oficial era el teniente Aquiles Chinea de las fuerzas armadas revolucionarias y jefe de la Base Aérea de San Antonio de los Baños, a quien oficiales del Directorio Revolucionario, comandados por el Comandante Moleón, y por orden del Comandante Faure Chaumont, designó al oficial del DR. Ramón Espinosa Martín para que sustrajeran una gran cantidad de armamentos que permanecían en la Base.

El historial del oficial Chinea señala que en la etapa de la dictadura atentó contra la vida del Teniente Coronel José María Salas Cañizares en el campo de operaciones cerca de Niquero, en Oriente, donde fue detenido golpeado. Fue sometido a prisión en Isla de Pinos hasta que fue liberado el 1ro. de enero de 1959, cuando voló a La Habana y fue designado Jefe Militar de la Base Aérea de San Antonio de los Baños.

Las armas no habían sido recuperadas todavía, y Chinea se sintió avergonzado porque le llevaron las armas y por la mención injusta que le hizo Fidel Castro públicamente, de ahí su decisión de suicidarse.

Al paciente se le administró una inyección de Coramina para fortalecerle el corazón y continúe chequeándolo mientras esperaba su traslado al Hospital Militar.

Fidel estaba nervioso, llegó el Comandante Ernesto Guevara y en ese momento Fidel Castro me volvió a preguntar mi pronóstico con respecto al paciente y yo le contesté que todo marchaba bien, que la bala no había alcanzado ni el corazón ni los grandes vasos (arteria aorta y pulmonar), sino solamente la pleura y el pulmón.

Guevara me interrumpió y le dijo a Fidel que el paciente estaba muy grave y que posiblemente moriría. Yo le contesté que yo no sabía en qué Universidad había estudiado el Dr. Guevara pero que en la que yo estudié, en la Habana, me enseñaron que ese paciente, salvo complicaciones, viviría y se recuperaría.

La irresponsabilidad del jefe de la revolución, Fidel Castro, y del Secretario General del Directorio Revolucionario estuvo a punto de producir un desenlace fatal.

Gracias a Dios, el pronóstico médico mío se cumplió, Chinea se recuperó y sirvió también para poner de manifiesto la ética, la moral y los principio de un patriota honesto.

Nota bene: El Pacto del Pedrero en las montañas de El Escambray entre el Movimiento 26 de Julio y el Directorio Revolucionario prácticamente terminó en Santa Clara y como consecuencia las fuerzas guerrilleras de ambas organizaciones marcharon separadamente a la Habana y el Secretario General del Directorio Revolucionario ordenó la sustracción de armamentos de la Base Aérea de San Antonio de los Baños para presionar al nuevo gobierno, cosa con la que Faure no pudo lograr su objetivo”. Dr. Armando Fleites Díaz

Un gran abrazo desde La Ciudad Luz,

Félix José Hernández.

*En la foto de la Revista Bohemia, 1959: el Dr. Armando Fleites, Fidel Castro y el Ché Guevara.

Hispanista revivido.