El Ojo de Miró

Barcelona, 7 de agosto de 2015.
Querida Ofelia:
Joan Miró creó durante toda su vida un gabinete de curiosidades formado por objetos de todo tipo: juguetes de colores, vegetales, figurillas de arte popular, piedras…
Todos estos elementos, sistemáticamente coleccionados, conforman un alfabeto visual clave para acceder al imaginario de uno de los más importantes artistas del siglo XX.
Jean Marie del Moral ha fotografiado todos estos objetos en los talleres de Son Abrines y Son Boter creando una conversación con la memoria del artista.
Con este libro se cumple uno de los deseos de Joan Miró: «Editar un libro con bellas fotos de objetos encontrados por mí».
El libro incluye, además, un texto de Joan Punyet Miró en el que relata los momentos álgidos de la vida y obra de su abuelo.
La Fábrica, Successió Miró, Fundació Joan Miró Barcelona y Fundació Pilar i Joan Miró a Mallorca editan el libro El ojo de Miró, una exquisita publicación de más de 300 páginas que recoge por primera vez todos los objetos que inspiraron al pintor fotografiados por Jean Marie del Moral y acompañados por textos de Joan Punyet Miró.
En 1978, Jean Marie del Moral, un jovencísimo fotógrafo, enviado especial del diario L’Humanité, entra por primera vez en su vida en el taller de un pintor. Ese pintor era Joan Miró. En las colinas aledañas a Palma de Mallorca, Del Moral descubre el estudio en color blanco que el arquitecto Josep Lluís Sert había diseñado para el pintor catalán. La limpidez de la luz, los lienzos amontonados sin terminar y los muebles tradicionales, combinados con las elegantes vitrinas de madera clara en las que se alineaba todo tipo de objetos recolectados por Miró en paseos y viajes, hacen de ese impacto visual un acontecimiento que cambiará la vida del fotógrafo. A partir de ese momento no dejará de fotografiar a pintores y escultores.
Durante todo un año, todos los lunes, día de cierre al público de la Fundació Pilar i Joan Miró a Mallorca, Jean Marie del Moral (para el que los vigilantes dejaban abiertas las vitrinas) sacaba uno tras otro, a fin de fotografiarlos, todos los objetos que habían interesado a Miró por su forma o color. De igual manera, deambuló por los dos talleres para fotografiar su arquitectura, el mobiliario, las herramientas, la luz, las tarjetas postales pinchadas en las paredes, los grafitos dejados por el pintor o su colección de «curritos», las marionetas populares que parecen salidas de sus cuadros. De todo ello resultó un conjunto excepcional de fotografías de objetos que, radiantes de energía, remiten a los cuadros de Miró: un círculo negro que es el ojo de un ratón de cartón, los colores verdes lisos que decoran los siurells, el punto rojo de la cabeza de un alfiler…
Estas fotografías revelan asimismo los fulgores de Miró. El trozo de madera gastada, la pluma de ave, la baratija de plástico y el juguete multicolor eran para él interlocutores privilegiados. De un vistazo a cualquiera de ellos sacaba la primera pincelada de un cuadro o la clave para terminar otro. Las fotografías de esos objetos no llevan pie, intencionadamente. La descripción de lo fotografiado no es importante. Miró no eligió esos objetos por su origen. Lo que lo empujó a llevarlos consigo fue su magnetismo, su singularidad, su libertad, su poética. Para llamar la atención sobre ellos, Miró jamás habría dicho: «Miren ese trozo de madera, esa piedra, ese siurell». Simplemente: «Miren qué hermosura».
En uno de los cuadernitos del pintor, fechado en 1941, Jean Marie del Moral encontró una frase premonitoria «Editar un libro con bellas fotos de objetos encontrados por mí, y para enriquecerlo añadir un grabado o una lito en color con un texto poético o un poema, o incluso un poema mío, si encuentro uno». Las fotografías de Jean Marie del Moral no solo responden magistralmente a este deseo del pintor sino que además realizan una excelente y exhaustiva semblanza de los talleres de Miró.
Este verano, la Fundació Pilar i Joan Miró a Mallorca y Es Baluard Museu d’Art Modern i Contemporani de Palma presentan en el marco de PALMA PHOTO un conjunto de fotografías del libro El Ojo de Miró. Las fotos del estudio de Son Boter permanecerán expuestas en la Fundació Pilar i Joan Miró de Palma de Mallorca a partir del 2 de Junio 2015. Las fotos del estudio Sert (Son Abrines) en Es Baluard del 12 de Junio al 6 de Septiembre 2015.
Jean Marie del Moral. Hijo de padres españoles exiliados al final de la Guerra Civil, se dedica a la fotografía desde los 14 años. Trabajó como ayudante en el departamento de una empresa aeronáutica, aprendiendo técnicas de estudio como la luz artificial y el trabajo de laboratorio. En 1973 entró como fotógrafo en la plantilla del diario comunista francés L’Humanité, realizando reportajes de índole social, como la cobertura de la Revolución de los Claveles (Portugal, 1974). En 1974 se trasladó a Canadá y los EE.UU., donde descubrió la obra de los grandes fotógrafos del continente americano, Paul Strand, Walker Evans, Irving Penn o Manuel Álvarez Bravo. Trabajó como fotógrafo en la película documental que se hizo de los Juegos Olímpicos de Montreal de 1976. A su regreso a Europa en 1977, colaboró con varias revistas y retrató a Joan Miró con motivo de un reportaje sobre los intelectuales españoles tras la muerte de Franco.
Ese encuentro con Miró marcaría la orientación futura de sus trabajos fotográficos. Desde entonces, ha retratado los talleres y procesos de creación de pintores y escultores de todo el mundo. En este sentido, destaca su libro Barceló, un seguimiento del pintor mallorquín en la soledad de sus talleres y en sus diferentes viajes que refleja el proceso creativo y las fuentes de las que se nutre el artista. También ha fotografiado a Roy Lichtenstein, Robert Motherwell, Antoni Tàpies, Antonio Saura, Julián Schnabel, Zao Wou-Ki, Ai Weiwei entre muchos otros. Dirigió los documentales Les Ateliers de Barceló (1991) y Picasso y la tauromaquia (1993). En 2006 fue fotógrafo invitado del proyecto Cuenca en la mirada.
Colaborador de Vogue, El País Semanal, Matador y World of Interiors, entre otras publicaciones, su trabajo se ha expuesto en Les Rencontres Internationales de la Photographie d’Arles (1988) y museos como el Museu Da Cidade de Lisboa (2004), el Centro Conde Duque de Madrid (2004), el Instituto Valenciano de Arte Moderno (IVAM, 2004), la Fundación Antonio Pérez de Cuenca en El marco de PHotoEspaña 2007 y El Museo de Obra Gráfica San Clemente de Cuenca (2008), entre otros. Posee obra en las colecciones de la Fundación Pérez (Cuenca), la Fundación Apel.les Fenosa (El Vendrell), el IVAM, la Fundació Pilar i Joan Miró a Mallorca y la Polloxk-Krasner Foundation (Nueva York).
Un gran abrazo desde la bella y culta capital catalana,
Félix José Hernández.

Hispanista revivido.