La Caza Azul
La Caza Azul

París, 3 de junio de 2016.

Querida Ofelia:

Recibí desde los EE.UU., esta carta de esa gran dama defensora de la cultura cubana que es Belkis Cuza Malé. Su proyecto es muy interesante, por lo cual te ruego que lo hagas conocer.

“Un querido amigo me ha escrito preocupado por los planes de ese cuarto que estoy planeando construir para los Archivos, y me sugiere que si no sería mejor donar todos los documentos y demás a una institución que se ocupe de ellos. Supongo que está pensando en la Universidad de Miami. Sé que lo hace con la mejor intención, y también me dice que un cuarto de madera se lo llevaría el viento.

Bueno, salvo algunas zonas de este país, y las mansiones de los Trumps, la mayoría de las casas en este país son de madera: cottages, bungalows. Que es el caso de la mía. Cuando un tornado destruye en cualquier parte de este país las viviendas no anda escogiendo nada más las de madera, arrasa con cualquier edificio, como sucedió aquí en junio del 2000, cuando un tornado “movió” un edificio del downtown de 31 pisos.

El Proyecto del Museo de La Casa Azul es un proyecto vital, que no necesita esperar por mi vuelo al Cielo. Es un proyecto de ahora, del PRESENTE ETERNO, donde están mi colección de obras de arte, de cubanos y de todo lo que he encontrado y encuentro de otros artistas. Colección que se precia de obras de “PICASSO”; “Sorolla”, y créanlo o no, un cuadro de los años 30, hecho en New York, de Frida Khalo. Y de muchos otros artistas valiosos. Además de las obras de los cubanos, empezando por los dibujos infantiles de Juana Borrero, y muchos otros. LM, casi inexistentes.

Me da ansiedad pensar que si no tengo el dinero me cerrarán el storage. ¿COMPRENDEN AHORA? Llevo 4 años pagando esa cifra. Esos archivos viajaron conmigo a Miami y volvieron, porque yo no los dejé abandonados, porque soy una persona responsable, y porque quizás –tengo que confesarlo– si algo me llamó la atención del “estudio” que hacíamos obligado en la Universidad de La Habana, era ese sentido histórico con que Marx vio la vida, aunque se equivocara en todo lo demás. De modo que me quedó esa manía, o como quieran llamarlo. No por eso vivo en el pasado. Vivo en el Presente Eterno, y también considero que tengo la obligación de mantener vivos, organizados y bajo control, todos esos documentos, para preservarlos del olvido y el silencio.

Porque además, soy una acuciosa investigadora de la vida de los demás, siempre lo fui en Cuba, me apasiona saber cómo vivían hace 200 ó 300 años atrás los escritores y artistas cubanos. Me considero una biógrafa.

Heberto Padilla se equivocó cuando a principios de los 80 me decía: “Yo no he venido a Estados Unidos a hacer una revista en español”. Pues luego cedió ante mi insistencia, y fundamos LINDEN LANE MAGAZINE & PRESS, Más tarde, en vista de que yo lo guardaba todo, me decía siempre: “YO NO VIVO EN UN MUSEO”. Pues yo vivo en un museo, y él está “viviendo”, su memoria, en el MUSEO DE LA CASA AZUL. Es un museo privado, pero que también contempla recibir visitantes, y por supuesto, una web site que permita a los estudiosos revisar los documentos y las obras de Heberto, y de otros. Donde también estará, en forma digital, toda la obra pictórica de nuestro querido artista EDUARDO MICHAELSEN, como fue su deseo, y me expresó antes de fallecer, en documento que poseo pidiendo que así sea. Habrá exposiciones y venta de arte de artistas cubanos, venta de libros, etc.

Pero este proyecto, como todo, necesita de los recursos económicos que yo no poseo, de donaciones de instituciones y fundaciones. Si piensan que deliro, que el dinero es tan sólo para los izquierdistas, y no para un pequeño museo privado que recoge la vida de los escritores y artistas cubanos en el exilio, les recuerdo que yo creo en las Promesas del Señor Jesucristo y que una de ellas dice: “Pida y se concederá”, y también en aquella que afirma que la FE mueve montañas. Yo creo en su Palabra y declaro que el Proyecto del Museo de LA CASA AZUL está en camino, en sus manos, pues es una idea de Dios puesta en mi corazón.

Yo recibo las riquezas del Reino de Dios, pues soy una hija suya y heredera de todo lo que Él ofrece. “El Señor es mi Pastor, nada me faltará”, repito lo que dice el Salmo 23.

Espero que encuentre también en ustedes, queridos amigos, el apoyo que nunca me ha faltado en todos estos años de publicar LINDEN LANE MAGAZINE y la labor de La Casa Azul.

Muchas gracias y bendiciones,

Belkis Cuza Malé.»

Un gran abrazo desde La Ciudad Luz,

Félix José Hernández.

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