El testimonio de Jacques y Nicole sobre Taybeh y los cristianos de Palestina

elmuro

París, 13 de febrero de 2016.

Mi querida Ofelia,

Nicole et Jacques fueron los primeros franceses que conocimos en mayo de 1981, cuando fuimos a misa en la pequeña capilla situada a sólo dos manzanas del hogar de refugiados políticos en donde nos habían ubicado. Esa noche fuimos a cenar a su casa. Desde entonces nuestra amistad se ha consolidado a tal punto, que ellos son nuestra familia francesa. Durante estos treinta y cuatro años ambos han ayudado a numerosos cubanos refugiados a encontrar alojamientos y trabajos. Numerosas valijas llenas de ropas de niños y medicinas han sido enviadas por ellos con amigos franceses para ayudar a familias pobres cubanas resientes en La Isla del Dr. Castro.
Son católicos muy activos, organizadores de peregrinaciones, aunque nunca hemos podido ir con ellos a causa del calendario escolar. Pero como conozco su intensa actividad a favor de los cristianos de Palestina, para que no desaparezcan de la Tierra Santa, les pedí que me dieran su testimonio. Aquí te envío lo que me escribió mi gran amigo Jacques.

Jacques- “Desde hace más de diez años Nicole y yo pasamos entre tres semanas y un mes en Taybeh, para acoger en el Centro de Charles de Foucauld a peregrinos del mundo entero, muy a menudo franceses, en grupos o individualmente y a veces sólo durante una comida, una noche, o un retiro espiritual.

Taybeh es un pueblito situado en Cisjordania, en Palestina. Es un territorio ocupado por el ejército israelí, aunque bajo la Autoridad Palestina. Este es el último pueblo totalmente cristiano de 1 300 habitantes compuesto por melquitas unidos a Roma (5%), ortodoxos de rito oriental (15%) y por católicos romanos (80%).

Taybeh está ubicado a 30 kms. de Jerusalén, a 13 de Ram Allah y a 20 de Belén. Se le nombra en la Biblia con el nombre de Efraín y fue allí donde Jesús descansó con sus discípulos antes de su Pasión. (San Juan11,54) . Este pueblito brilla en Palestina gracias a su escuela cristiana a la que asisten 450 alumnos, donde se enseña el francés, su dispensario médico, el centro de acogida Charles de Foucauld y en especial por su parroquia muy activa, dirigida por el brillante Padre Raed: árabe, palestino, sacerdote, profesor de la teología en el seminario de Belén, así como constructor y “maestro de obras”.

Desde hace siete años el Padre Raed emplea a cincuenta trabajadores y se ocupa de las condiciones de vida de todo el pueblito gracias a su dinamismo y su carácter emprendedor, con una idea nueva al día. Él ha construido un hogar de ancianos, un hotel para albergar a grupos de paso, una prensa de aceitunas, el aceite producido se exporta al exterior, una estación de radio cristiana, un taller para la fabricación de palomas de la paz, velas, jabones y cosméticos. Te recomiendo ver el sitio internet de Taybeh: http://www.taybeh.info/fr/olive.php

Como el Padre Raed habla seis lenguas, recibe sin descanso a grupos de peregrinos procedentes de diferentes países, para explicarles la situación de los cristianos en Tierra Santa. Les habla a propósito de la paz entre los dos estados (Palestina e Israel), la necesidad de suprimir el muro de ocho metros de altura y de una longitud de más de 750 kilómetros, en lugar de los 300 kilómetros decididos en el marco de los acuerdos de paz. También explica con fervor la proliferación de las barreras del ejército israelí en territorio palestino, el temor de las mujeres embarazadas, lo que provoca partos en las barreras. Desde la segunda Intifada, numerosas mujeres han dado a luz en esas condiciones, varias de ellas murieron en el acto de dar la vida a sus hijos. El padre continúa explicando el racionamiento del agua y de la electricidad, la dificultad que tiene alguien que sea cristiano para encontrar trabajo fuera del pueblo cuando se produce una plaza vacante, por lo general el puesto se le asigna a un musulmán.

La instalación de asentamientos israelíes en territorio palestino, la indiferencia del mundo con respecto a estas situaciones extremas y la voluntad de exterminar a un pueblo, o a las otras religiones, como evidencia la creciente dificultad para obtener visados para sacerdotes y religiosos extranjeros o voluntarios de la cooperación, son el inicio del fin de la presencia de los cristianos en la Tierra Santa,

Conocemos a este país desde hace más de veinte años, gracias a que acompañamos a grupos de peregrinos todos los años y posteriormente hemos continuado con la cooperación. En Taybeh hemos asistido impotentes al deterioro progresivo de las relaciones entre los dos pueblos, la escalada de la violencia y la voluntad expresa de rechazar la paz tanto por parte de Israel como de Hamas, ésta última tiene una gran responsabilidad en este conflicto.

Nos sentimos muy pesimistas a propósito del futuro de ambos pueblos y más aún para los cristianos de los dos países. Sentimos una voluntad por parte de Israel para convertir al país en un Estado laico a pesar de los extremistas religiosos, y convertirlo en un museo para decirle al mundo: “vengan a visitar a nuestro país, su patrimonio histórico y a gastar vuestro dinero.”

Un gran abrazo desde La Ciudad Luz,

Félix José Hernández.

Foto 1: Misa en la iglesia de Taybeh, Cisjordania.

Foto 2: El Muro.

Hispanista revivido.