Llevamos veinticinco años de plena integración en la Unión Europea y a nadie se le esconde que ha sido un absoluto fracaso. No hablamos de opiniones, hablamos de estadística y los datos están ahí para corroborarlo.
El comercio interior en manos de las grandes superficies europeas y nuestro comercio exterior censurado y castrado. En la época de los Puertos Francos en Canarias no le comprabamos a España ni el 20% de nuestras importaciones totales. A día de hoy le compramos más del 90% sin que ello se justifique por la competitividad de la economía española. Canarias es un mercado cautivo para la colocación de los excedentes de producción de la industria y la agricultura española que hacen competencia desleal con practicas de dumping (ventas por debajo de costos) y destrozan nuestra economía productiva. Canarias es una colonia turística y de colocación de excedentes al igual que la Cuba española fue una colonia azucarera y de colocación de excedentes.
El peso del sector primario a día de hoy es de tan solo el 1,4% del PIB, la cabaña ganadera reducida a la mitad, el tomate prácticamente desaparecido y el plátano dando la última boquiada mientras la soberanía alimentaria no llega ni al 6%. Y eso que la plena integración que se “justificó” para salvar al sector primario.
El sector industrial no ha corrido mejor suerte. A día de hoy representa tan solo el 7,4% del PIB, y eso que las instituciones europeas recomiendan que llegue al 20% para el 2020.
Política industrial o política agraria, ninguna, entre otras cosas porque aunque la Organización Mundial de Comercio permite una serie de medidas especiales a las islas, nuestro estatus de plena integración como Región ultraperiférica las prohíbe. Eso sí, las importaciones masivas desde la UE, en algunos casos primadas a través del Régimen Especial de Abastecimiento y el POSEI, haciendo competencia desleal a nuestras producciones.
En cuanto al turismo, batiendo records de turistas y de paro. Mientras que los resultados de los hoteles y los intermediarios turísticos no hacen más que subir, hoy hay más canarios que nunca abandonados, desempleados, desahuciados, enfermos, mendicantes, descamisados, en las calles, plazas y playas o emigrando.
Tal y como dijera Domingo Hernandez Peña en una reciente conferencia:

En Canarias, el turismo es una actividad equivocada, o, cuando poco, desactualizada o anticuada. Los principales equívocos son dos: la idea de que con más turistas hay más progreso, y la estrategia de la intermediación, que es un verdadero peligro, sobre todo cuando quien intermedia es quien transporta.

No puede haber más progreso con más turistas (o solamente habrá pequeños avances) si lo que se intensifica es nada más que el negocio del transporte, por un lado, y el de la hotelería, por otro, y no el consumo general (el mismo consumo de los residentes) con la participación plena de todo el comercio, de toda la industria y de todos los servicios de toda la economía del Archipiélago.

No tendremos más progreso, nunca, mientras sigamos regalando sol y playas y no empecemos de una vez por todas a vender alguna cosa – a diversificar la oferta…

Para terminar de componer el cuadro, si miramos los indicadores sociales, paro, educación, miseria, etc… estamos a niveles de sociedades fracasadas.
Pero para arreglar este descalabro, al gobierno regional de Clavijo y el PSOE, en lugar de entender que el problema es el modelo de integración en la UE como Región Ultraperiferica (RUP), no se le ocurre otra cosa que proponer una nueva Ley del Suelo que no es más que dar barra libre y sálvese quien pueda a Cabildos y Ayuntamientos para que especulen y hagan lo que quieran con el suelo rustico y protegido, en un intento de huida hacia adelante y pasar del asalto a las arcas publicas al asalto al patrimonio natural ahora que las primeras están vacías.
Más tierra sacrificada en aras del turismo y el desarrollismo que no han arreglado ni arreglaran el problema de Canarias, porque el porque el problema de Canarias es otro. Más tierra sacrificada en aras de mantener las redes clientelares de una Coalición Canaria podrida hasta la médula.
En la pagina 238 del libro “Diario de un Ministro” de Jose Bono, quien fuera ministro de Defensa con el PSOE, aparece quizás la mejor descripción de Coalición Canaria que se ha hecho nunca. Una definición que hace el propio Adan Martín.

Viaje a Canarias, me recibe Pepe Segura, delegado del Gobierno en las islas, que es muy listo y mejor gente; “Coalición Canaria ha adoptado como bandera de partido la independentista – dice – con siete estrellas, reflejo de que el virus se extiende”. Ceno con el presidente canario Adan Martín que, sinceramente reconoce;El gobierno canario es un galimatias en el que confluyen fuerzas ultralocalistas. Eso es Coalición Canaria, una suma de intereses menores y locales.

Necesitamos un Proyecto Pais, pero lo que tenemos es una agrupación de intereses locales sostenidas por una ley electoral fraudulenta y por la pasividad y complacencia de la mayoría de nuestros compatriotas, cómplices necesarios en todo este fraude “Virgencita, virgencita que me quede como estoy”.

Según me cuentan Coalición Canaria es, a día de hoy, un solar. Sus “bases” tienen 60 años de media y están ahí por el puestito. Son ese conglomerado de intereses ultralocales sin visión de Estado ni proyecto país, los que, para sostenerse ahora se han inventado la ley del suelo para proseguir su modelo de desarrollo que podemos resumir en “Se vende/ Se alquila”
¿Como es posible que un partido así lleve gobernando desde hace más de veinte años? La respuesta es muy sencilla. Son dos razones. La primera que gracias a la ley electoral canaria con 36.000 votos de las islas menores ya tengan 11 diputados. O dicho de otra forma, con tan solo el 2,4% de los votos del censo electoral obtienen el 18% de los escaños del parlamento de Canarias.
La segunda razón es la condescendencia, pasividad y complacencia de los verdaderos nacionalistas, soberanistas e independentistas que prefieren dedicarse a la antropología y a la genética en lugar de a la política y a construir un verdadero proyecto país.
Construir un estado se puede hacer en 24 horas, pero las estructuras sociales, económicas, culturales, etc… que deben dar sustento a ese nuevo estado son cosas que se van depositando por capas, como sedimentos, es algo de muy largo recorrido, para que cuando sea el momento de la independencia, pueda sustentarse mínimamente y pueda haber una paz social interna y un estado que pueda ser viable; por eso la independencia no es tan importante como tener un país que funcione.

Pero en Canarias seguimos con el mito que la ONU en helicóptero va a venir a regalarnos la libertad por que lo valemos como el champú. No se entiende que no se trata de tener razón sino de tener poder. Se trata de convencer y ganarse los corazones y las mentes. Se trata de diversificar el poder político y económico. Se trata de cambiar las percepciones.

El despiste de los que proponen la liberación nacional mediante la abstención política es solo tan grande como su ignorancia. De risa, o mejor dicho, de opera bufa.

Según Miroslav Horsh, existen tres etapas en el desarrollo o renacimiento nacional.

La primera etapa o fase “A”, es la ilusión romántica de unos campesinos limpios, sencillos y virginales y su folclore, el “redescubrimiento del pueblo”. En este momento el movimiento nacional tiene una base cultural que incluye la literatura, la lengua, la cultura y la historia. Los activistas tratan de sentar las bases de una identidad nacional con el fin de crear conciencia de los rasgos comunes, pero lo hacen sin imponer ni presionar ningún objetivo político, es decir, sin agenda política.
La segunda etapa o fase “B” surge un grupo de intelectuales y activistas que empiezan a organizarse políticamente tratando de atraer hacia sí a la mayor cantidad posible de su grupo étnico en torno al proyecto de creación de una futura nación. Se añade agitación política y cultural. Emergen instituciones culturales nacionales y un sentido de respeto a la diversidad cultural y a la emancipación, que hasta ese momento no tenía representación política. El objetivo es claramente político; organizarse y hacerse con cuotas de poder para sentar las bases de un proyecto país.
La tercera etapa, o fase “C”, se tienen fines y objetivos políticos. El movimiento gana el apoyo de las masas, se crea un movimiento social completo que se ramifica en diferentes corrientes ideológicas cada una con su propio programa”
Evidentemente en Canarias estamos estancados en la primera fase y no avanzamos a la segunda ni a tiros. Llevamos cuarenta años de broma, ….. o más. De la tercera ya ni hablamos.

El problema de Canarias no se soluciona ni absteniendose politicamente como pataleta inofensiva de niño chico, ni liberalizando el suelo en una orgía especulativa como si no hubiese un mañana. El problema de Canarias es el modelo de desarrollo y la plena integración en la UE como Región Ultraperiferica que ha sido un fracaso. La solución es pasar de Región Ultraperiferica a País y Territorio de Ultramar, tal y como están la mayoría de las colonias británicas, francesas y holandesas. Como PTU tenemos libre acceso a los mercados europeos pero no estamos limitados por las regulaciones europeas y podemos implementar políticas industriales y agrarias propias, algo que además está permitido y admitido por la Organización Mundial del Comercio para el caso de islas y archipiélagos.

Por algo será que en la UE hay 21 territorios PTU y tan solo 7 RUP.

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