Autonomía para Puerto Rico visita Madrid

Un puertorriqueño de visita en Madrid, regresa a su isla sorprendido positiviamente por todo lo que vio

A pesar de tu acento los madrileños te adoptan. España está mucho mejor que Puerto Rico económicamente hablando. El Corte Inglés hace lucir a Sears, Jc Penney y Macy’s como mesitas de un Pulguero

Iván Arrache

Entre habituales entrevistas con reporteros y el compartir con los colaboradores de Autonomía para Puerto Rico en España, quiero compartir con mis lectores las impresiones informales que nos llevamos del Corazón de la Hispanidad, de la capital de la Madre Patria, dejarles saber cómo trató Madrid a este puertorriqueño.

Lo primero que llama la atención de Madrid es su olor, idéntico al que se siente en Porta Coelli de San Germán, dentro de la Rosa de Triana del Viejo San Juan o en los Domplines de Juana Díaz, sólo que allí (Madrid) se siente al aire libre.

Desde Puerto Rico pareciera que solo llegan noticias de la prensa rosa, misma que solo sabe criticar destructivamente. Pero cuando uno llega allá se encuentra con un escenario muy diferente, mucho más agradable y alentador.

Lo que sobresale de Madrid es que no vi ni un solo adicto crónico e indigente como uno encuentra en Puerto Rico o los Estados Unidos. Tampoco vi perros realengos, ni gatos abandonados, cosa que en Puerto Rico tenemos hasta caballos sin dueños que ponen en riesgo la vida de los conductores y pasajeros.

Escaleras eléctricas en sitios públicos, fuera de centros comerciales, alarmas audibles para cruzar la calle que confundí con un pollito aumentan la seguridad del peatón. Sitios para comer cada tres pasos, y no sólo sus cadenas autóctonas, si no también Burguer King y McDonald’s. No les falta nada, allá se come mucho y bien, bueno, se come demasiado, pides una cerveza y te regalan chorizos y tapas, me sorprende porque son más delgados que nosotros, quizás porque los McDonald’s sólo los frecuentan los turistas, porque los madrileños siempre están comiendo mucho y buenísimo.

Una de las cosas más gratas es que no importa donde comas, por sencillo que parezca el sitio, ellos tienen una cultura de servicio y hospitalidad, te llevan la comida y bebida a la mesa y así mismo la recogen cuando terminas. A pesar de mi acento puertorriqueño, nunca nadie me miró raro, ni siquiera me preguntaron de donde era, cuando alguien no entendió algún regionalismo mío, sonreían simpáticamente, es una ciudad cosmopolita sin convulsiones, muy diferente a Nueva York que es un caos. Madrid es una inmensidad que continuamente se mueve sin pausa, con sus taxis marca SEAT, Metro, tren, ciclistas o motociclistas y muchos medios de transporte que ni el nombre ssabría mencionar.

Madrid de noche (foto del autor)
Madrid de noche (foto del autor)

¿Crisis económica? Pregúntenle por ella a Grecia o Puerto Rico, porque en España solo se ve un país fuerte que se levanta. Que tiene el adorable defecto de nunca conformarse y por eso vive continuamente reprochándose a sí mismo. Y es esa la gran debilidad del español, que no tienen una cultura de educación financiera personal, siempre quieren algo mejor, un mejor automóvil o un mejor reloj, pero en general están mejor económicamente que Puerto Rico, y por mucho.

Tanto así que su tienda por departamento por excelencia, llamada El Corte Inglés hace lucir a Sears, Jc Penney y Macy’s como mesitas de un Pulguero. Como ciudad Madrid es como Ponce, solo que de diez pisos y mucho más limpia, con una arquitectura digna de reyes, que como cuestión de hecho los tiene. Allí se respira realeza, hidalguía y cultura.

Comer allí te cuesta 3 dólares más que en Puerto Rico, solo que hasta en el sitio de comida rápida te tratan como en Sizzler o Dennys, pero quedarte en un hotel te cuesta una cuarta parte de lo que te costaría en Puerto Rico, allá la hospedería es muy barata. Para terminar, yo he estado en Dallas, Tucson, Yuma, San Luis, Nogales, Nueva York, Santo Domingo, etc., etc., y no me interesa volver a visitarlas, pero a Madrid, allá si volveré, téngala en cuenta para sus vacaciones, es como ir a Roma o París solo que en Madrid te entienden y te tratan bien.

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