España regala el permiso de residencia a 530 extranjeros ricos, la mayoría chinos y rusos

  • Para conseguir el derecho hay que tener un millón en un banco español, dos millones en bonos del Estado o comprar una casa de más de 500.000 euros

    La política de Extranjería del Gobierno defiende que la residencia no es un derecho que se pueda regalar. No caben todos. Según los últimos datos disponibles de Eurostat, 196.242 extranjeros la consiguieron en 2013, un 12% menos que el año anterior. A esta bajada hay que añadir que también  está revocando los papeles a los extranjeros arraigados hace años en España simplemente por no tener ingresos.

    La política de fronteras es igual de férrea: devoluciones en caliente, vallas en Ceuta y Melilla, expatriaciones en secreto. El año pasado España rechazó la entrada a más de 170.000 personas y, por ejemplo, niega sistemáticamente la nacionalidad a los saharauis aunque cumplan los requisitos porque vienen de un “país no reconocido”.

    Ahora bien, si el extranjero extracomunitario que quiere la residencia es un millonario e invierte en España, se expide una residencia rápida y automática: la llamada Golden Visa. Lo permite la Ley de Emprendedores aprobada en 2013, que recogió un Programa de Residencia para Inversores y Emprendedores extranjeros no comunitarios o, lo que es lo mismo, cómo dar la residencia al que compre o invierta en España.

    Aun así, han sido pocos los potentados que han decidido invertir su dinero en nuestro país y pedir su derecho a residir. Las inmobiliarias de lujo ofrecen la gestión de los papeles en el paquete de compra: da derecho a moverse por Europa, es ampliable a las familias, incluidos hijos de más de 18 años, se tramita en 20 días y se puede renovar hasta un máximo de 5 años. Pero no parece que sea el gancho que ha traído compradores a la vista de las residencias solicitadas.

    Chinos y rusos, las nacionalidades mayoritarias

    Por ejemplo, es motivo de residencia ‘de oro’ en España invertir en ladrillo, en deuda española o montar una empresa. Eso sí, el inmueble ha de ser de más de 500.000 euros. También se puede elegir la opción de gastar un millón de euros en acciones, meter el millón en el banco o invertir dos millones en deuda pública española.

    Con los últimos datos disponibles -de septiembre de 2013 a diciembre de 2014-, 531 extranjeros han obtenido sus visados así. La gran mayoría (490) fue por comprar pisos. Ninguno compró deuda pública, 29 compraron acciones o ingresaron un depósito de un millón en un banco y 12 invirtieron en “proyectos de interés general”, es decir, montaron negocios. Las nacionalidades más habituales entre estos nuevos conciudadanos son chinos y rusos.

    Las cifras dejan claro que no ha habido un furor de extranjeros con dinero por tener la residencia española y lo constatan varias inmobiliarias de lujo consultadas. En la Secretaría de Estado de Comercio explican la medida: “No sería normal que los extranjeros compren una casa en España y no puedan residir”. Hasta ahora, si compraban y querían residir, tramitaban el permiso como turistas para unos meses o por la vía ordinaria, como cualquier otro extranjero.

    Hay dos diferencias básicas entre las residencias ordinarias y las ‘golden’. En las primeras, al presentar la solicitud hay un plazo de tres meses para que responda la Administración. En caso de que no haya respuesta se considera una petición denegada. Es el llamado silencio administrativo negativo. En el caso de los inversores, la residencia se gestiona en un máximo de 20 días. Si no hay respuesta administrativa, se considera concedida, es decir, rige el derecho administrativo positivo.

    La misma agilidad para todos

    Como explica Pascual Aguelo, presidente de la Subcomisión de Extranjería del Consejo de la Abogacía, “nosotros pedimos que también se agilicen los procesos ordinarios. Y queremos también que, como en el caso de la Ley de emprendedores, se pueda presentar la solicitud en cualquier registro general”. El resto de foráneos tiene que ir a oficinas de extranjería concretas. 

    Desde Comercio precisan que estas ‘Golden Visa’ han invertido 370 millones en pisos. Queda por saber si la residencia rápida ha sido un incentivo o lo hubieran comprado igualmente.

    La Ley de Emprendedores también contempla dar la residencia por otros motivos. Por ejemplo, a “profesionales altamente cualificados” (1.231), investigadores (369) y empleados que se trasladan de país dentro de su misma empresa (907). El grupo más numeroso de todos, los familiares de todas las categorías (2.461).

    Otra categoría es la de emprendedores extranjeros, que han sido 82. Los requisitos son que venga a montar una empresa de “carácter innovador” (82 casos) y que cree puestos de trabajo.  Los requisitos publicados no especifican cuántos puestos o qué inversión. O qué innovación. El perfil, explican fuentes de la Secretaría de Estado de Comercio, es el de emprendedores que están cursando un máster en España y al acabar montan una startup. Así que no entraría en la casuística de papeles por dinero, ya que los inversores no son necesariamente el emprendedor.

    Fuente: Eldiario.es

Hispanista revivido.