12 de octubre, Día de la Hispanidad o de la Raza, según el punto geográfico donde se celebre a ambos lados de ese gran charco que es el Océano Atlántico

 

Carlos Cabrera Pérez

Vivimos tiempos de oportunismo político que intenta cuestionar la nobleza de España como nación y su historia, en la que abundan ejemplos de hidalguía y heroicidad.

Claro que no somos un país perfecto ni mucho menos; claro que hay cosas mejorables en diferentes ámbitos de la vida; pero guardo agradecimiento eterno a España porque apartó un vino y un pan para mí y porque mi familia española es de una calidad humana excepcional, lo que me llena de amor y orgullo razonable.

También quiero rendir tributo a la Guardia Civil y a los familiares de Guardia Civil; una institución que ha prestado y presta grandes servicios a la Patria y que es hoy uno de los mejores y más sacrificados cuerpos de seguridad europeos.

La reciente caída de la cúpula de ETA y la captura del supuesto asesino de Eva Blanco, ambas en Francia; es el penúltimo ejemplo de su capacidad operativa y de su alto nivel científico.

Ahora mismo, cuando casi toda España está de fiesta; miembros de la Guardia Civil están trabajando para evitar atentados terroristas como el de antes de ayer en Turquía.

Ya sé que elogiar a la Guardia Civil está mal visto por los opinionados; incluso sé que la celebérrima Universidad de Stanford (USA) descatologó Mobby Dick de su biblioteca porque no aparecen mujeres en la trama, se emplea un lenguaje soez y se maltrata a los animales.

¡Oh, Bartleby, oh humanidad!

Así que alzo mi copa por España y por la Guardia Civil.

Hispanista revivido.