Españoles de Cuba: Nilda Lucía Porbén Lazo

Nilda Lucía Porbén Lazo, profesora de varias generaciones de meleneros, conserva entre sus tesoros la medalla por su labor en la Campaña de Alfabetización

El 5 de noviembre de 1961 el sol salió un poco más temprano en Melena del Sur, como premonición de un hecho trascendental. La joven Nilda Lucía Porbén Lazo se levantó y, como de costumbre, se armó con la cartilla, el manual y una bandera cubana que la acompañaba a todas partes. Salió en dirección a la improvisada escuela, en la cual cada mañana impartía clases, como parte de la Campaña de Alfabetización.

Web-Alfabetizadora-Melena-Entonces se  encontró con Paula Rita Brito, quien se desempeñaba como maestra voluntaria y le dijo que la gente comentaba sobre el fin de la Campaña ese día.
Su primera reacción fue salir corriendo con todas las cosas que llevaba en la mano, pero se detuvo frente al local donde sesionaba en aquellos momentos la Comisión Municipal de Alfabetización y encontró a Orestes Martínez, coordinador de la obra.
Miles de dudas se arremolinaban en su cabeza, pues pensó que la población se había negado a continuar, también en sabotajes, como los sufridos por los maestros de las lomas de Garzón, cuando iban en el tren y personas criminales intentaron descarrilarlo. Sin  más demora, le preguntó a Orestes el porqué de la suspensión de las clases.

Su cara era pura angustia, pero al escuchar a Orestes se tranquilizó: se declaraba al pueblo Libre de Analfabetismo, y el Comandante en Jefe asistiría al acto:“¡Oye!, volví a mi casa en un santiamén, me cambié de ropa y regresé para ayudar en los preparativos”,dice.

La hoy septuagenaria maestra jubilada, educadora de varias generaciones de meleneros, rememora fascinada el ambiente del pueblo tras el anuncio de que se declararía a Melena Territorio Libre de Analfabetismo.

“¡Si tú hubieras visto a Melena, parecía otra!, colocamos pencas de guano con flores en los postes de la electricidad y colgamos en las casas faroles, que eran el símbolo principal de la Campaña, además de banderas cubanas y fotos de Fidel. ¡Aquello era una fiesta! “Todos colaboramos con el engalanamiento del pueblo, que ese día volvió a nacer, incluso los recién alfabetizados hicieron cartas de agradecimientos a sus maestros y al líder de la Revolución.”

¿Considera usted que la educación cubana contemporánea cumple con su propósito como soñó en 1960-61?

“Definitivamente sí, la educación cubana ha sabido mantener la tradición de excelencia, establecida desde tiempos coloniales con Félix Varela, José de la Luz y Caballero, José Martí, entre otros. El sistema educacional es reconocido mundialmente por su eficacia y transparencia, y por llevar a los alumnos los contenidos con la mayor exactitud posible, siempre dentro del alcance de nuestros recursos, aunque no son los mejores,  pero así hemos resistido y trabajado, y nadie puede dudar que continuaremos haciéndolo, en nuestra lucha constante por combatir la incultura.

“El sistema educacional enfrenta hoy disímiles retos, pero confío en que el amor por el magisterio será el farol que alumbre, como en la Campaña, el avance del saber por los caminos oscuros de la ignorancia, y logre salir airoso”.
Darian Bárcena Díaz, estudiante de Periodismo, Mayabeque

Hispanista revivido.