Estrategia del Segundo Frente del Escambray (primera parte)

París, 5 de septiembre de 2015.

Querida Ofelia:

Esta crónica que me acaba de enviar desde los EE.UU. nuestro viejo amigo, el Comandante Dr. Armando Fleites Díaz, ex combatiente contra la tiranía de Fulgencio Batista en el Escambray en los años cincuenta, creo que se debe leer como la continuación de su interesante testimonio histórico en el cual narró cómo tuvo lugar la reunión con Enrique Oltusky, alias Sierra, en el Escambray cubano en 1958. Fue publicado el 31 de diciembre de 2014 con el título de: “Reunión en el Segundo Frente del Escambray con Enrique Oltuski, Mensajero de Fidel Castro”.

“La mañana después de la reunión con Enrique Oltuski, me dirigí a ver a Aurelio Nazario Sargen, quien era el vice delegado general civil del Segundo Frente y ex representante a la cámara por Las Villas. Sargen, también era dirigente de los cosecheros de tabaco, era muy honesto y muy prestigioso. Por eso desde el principio se opuso a la dictadura militar y abrazado a la línea insurreccional se alzó en el Escambray.

Me entrevisté con Sargen y le relaté los detalles de la conversación con Oltuski, coordinador del Movimiento 26 de julio en Las Villas, quien me expresó que estábamos ante una situación muy delicada. Acto seguido me preguntó qué yo pensaba y qué podríamos hacer en este caso. Yo le contesté que el objetivo estaba claro:

‘Fidel Castro está luchando para apoderarse del poder total y absoluto y para hacer su propia Revolución. Pero esto implica el peligro de una nueva dictadura. Por tanto pienso, que primero debemos analizar la situación del Segundo Frente con sus logros y sus carencias para determinar nuestra propia estrategia final.’

El Segundo Frente del Escambray ha logrado un gran dominio de amplias zonas montañosas de Las Villas debido a nuestros éxitos militares, a la ayuda y cooperación de los campesinos, a nuestra política de respeto, solidad y hermandad con estos, a la disciplina física y moral de nuestras fuerzas guerrilleras y a una jefatura y estados mayor que predica con el ejemplo. Por otra parte, nos ha favorecido la falta de preparación del ejército en guerra de guerrillas y la falta de motivación para respaldar una lucha impopular.

Después de la huelga de abril aumentó mucho el número de combatientes porque nuestro Frente recibía a todos los cubanos perseguidos por la dictadura y ya nuestras fuerzas contaban con más de dos mil hombres pero muchos alrededor de 500 estaban desarmados o tenían solamente revólveres y escopetas y estaban en un campamento llamado de los desarmados, donde se les daba instrucción militar y ellos ayudaban en construir trincheras, tirar líneas telefónicas, reparar caminos vecinales y otras labores de apoyo militar.

Teníamos centros de servicio médico sanitario para los guerrilleros y la población campesina y a todos nuestros campamentos le instalamos comunicaciones telefónicas. Teníamos una armería para reparar los armamentos. En propaganda teníamos funcionando una planta de onda corta que se llamaba 6bf, (Seis barbudos feroces), también editábamos un pequeño diario interno, aunque no logramos contratar en la Radio de Miami que nos negaron por no pertenecer al Frente Cívico Revolucionario de Miami.

Nuestra Organización Militar estaba funcionando muy bien y nunca fue dispersada en combate y sobre la marcha de dentro hacía afuera se ha constituido una organización civil y de resistencia en Cienfuegos, Santa Clara, Sancti Spiritus, Trinidad y pueblos aledaños, que ha realizado una extraordinaria y riesgosa misión en todas las funciones clandestinas, destacando principalmente su coordinación de abastecimientos con los encargados de esa misión en la Sierra resolviendo un problema fundamental para su existencia guerrillera.

En nuestros territorios liberados se reparaon caminos vecinales para la exportación de productos al exterior.

Las condiciones para marchar al llano y realizar una fase ofensiva ya se iban produciendo. Pero para desarrollar nuestra estrategia cívico militar final nos hacía falta primordialmente varias cosas:

1. Gran cantidad de balas así como equipos pesados antitanques, bazookas y armas automáticas.

2. El reconocimiento de nuestra organización por el Frente Cívico Revolucionario de Miami.

3. Propaganda nacional e internacional para dar a conocer una proclama del Segundo Frente
Nacional del Escambray al pueblo de Cuba.

4. Un plan que acelere el final de la dictadura y que evite un poder único, absoluto y total que pueda convertirse en una nueva dictadura.

El Segundo frente había declarado que no aspiraba al poder, pero también que luchaba por el restablecimiento de la democracia, libertad, constitución, pluripartidismo y elecciones transparentes.

Ante esta preocupación, me vino a la mente que en la historia de Europa hubo una etapa en que para preservar la paz surgió la política del equilibrio y balance de fuerzas de las naciones, es decir que no hubiera una nación tan poderosa que podría destruir a las demás. Entonces pensé que el equilibrio de fuerzas revolucionarias pudiera ser aplicable en nuestro caso.

Después de meditar profundamente la situación y las posibilidades se me ocurrió que había un presidente constitucional derrocado por la dictadura militar cuya presencia en territorio cubano liberado sería una necesidad y un factor muy importante por:

1. Producir un impacto nacional e internacional.

2. Acelerar la caída de la dictadura.

3. Coadyuvar a garantizar y reafirmar la futura democracia cubana.

4. Propiciar una propaganda internacional en defensa de la libertad del pueblo cubano.

5. Activar la conciencia de sectores revolucionarios de la sociedad cuna.

6. Garantías para los militares no comprometidos con crímenes.

Como es natural el plan llevaba aparejado ir a Miami a invitar al Dr. Carlos Prío, presidente constitucional, y si aceptaba traerlo al Territorio libre del Escambray”. Comandante Dr. Armando Fleites Díaz.

El Com. Dr. Armando Fleites Díaz, es el único comandante sobreviviente hogaño de la lucha guerrillera en el Segundo Frente del Escambray, contra la dictadura de Fulgencio Batista. Allí ocupó el cargo de Delegado General Civil y posteriormente el de Secretario General del Segundo Frente Nacional del Escambray. También participó en la expedición de revolucionarios que desembarcó en Nuevitas el 8 de febrero de 1958. Desde el 26 de enero de 1961 vive en el exilio en los EE.UU.

Te haré llegar la segunda parte de este testimonio en cuanto el Dr. Fleites me la envíe.

Un gran abrazo desde La Ciudad Luz,

Félix José Hernández.

Foto de la Revista Bohemia, 1959, el Dr. Armando Fleites, Fidel Castro y el Ché Guevara.

Hispanista revivido.