Europa, cuna y tumba del bienestar

En definitiva desde la creacion del euro, estas tierras bañadas por el mediterraneo se han visto empobrecidas y solo les queda el salir adelante liberandose de sus propias cargas internas, de sus males que corrompen sus estructuras y a sus instituciones si no quieren desaparecer.

Hoy en día vemos como Europa (que se construyó en base a una comunidad económica) se ha ido convirtiendo en un arma de doble filo que sirve para que algunos países logren un blindaje internacional y mantengan su peso post-colonial.

Esa fue la trampa en la que cayeron Grecia, España y Portugal.

Cuando en medio de la guerra fría estas naciones lograron salir de las dictaduras y comenzar sus andanzas en la democracia, recordemos que Grecia y España todavía tenían las heridas de las guerras civiles. Con dicho pasado, las Comunidades Europeas se veían como un factor estabilizador.

Se trataba de un sueño y ya va siendo hora de despertar.

Esta unión ha sido utilizada por los países centroeuropeos para llevarse la industria y las empresas que los países mediterráneos tenían y que aun resultaban rentables.

Seamos claros: ¿qué empresario alemán compraría una farmacéutica griega si no fuera rentable? ¿Quién sería tan irresponsable como para comprar una industria que no es rentable? La economía no permite admitir dichos planteamientos por la base propia de la lógica.

La deslocalización fue el resultado de la ampliación del mercado alemán al cual se opuso Francia sin resultados.

España con esto perdió sus dos baluartes:

  • 1º Su economía, al ser deslocalizadas una gran variedad de empresas, yéndose buena parte a países con bajos costes y que no sufrieron una mejora en sus condiciones laborales ni la calidad de vida de sus habitantes. A la vez que España perdía su mercado de intercambio e interdependencia con Iberoamérica.
  • 2º España fue perdiendo su soberanía e integridad, en favor de los intereses empresariales europeos y de las deudas de bancos extranjeros. Pasando varios miles de millones a ser deuda pública, cuando en realidad se trataba de deuda privada extranjera.

No solo España perdió con la unión política, sino toda la hispanidad. La falta de peso político en Hispanoamérica, le impide ocupar el lugar que le corresponde dentro del tablero europeo. A su vez, la Península se fue distanciando de pueblos hermanos con los que apoyarse en sus empresas y fines geoestratégicos.

Quizás todo esto acabe rompiéndose con Grecia. El referéndum del próximo domingo 5 de Julio es una expresión entre la lucha de las soberanías nacionales frente a la soberanía compartida.

Desde el momento en que Europa corrompió su evolución de una confederación de estados y una serie de comunidades suplementarias estamos en el derecho de preguntarnos: ¿es ésta la Europa que queremos en España?

Debemos volver a mirar al horizonte para seguir adelante.

Hispanista revivido.