Faure Chomón planeó asesinar a Aurelio Nazario Sargén y a Armando Fleites Díaz en El Escambray

París, 15 de octubre de 2015.

Querida Ofelia:

Recibí ayer este testimonio escrito por nuestro viejo amigo de infancia, el ex guerrillero del Escambray durante la lucha contra el régimen de Fulgencio Batista, Miguel García Delgado. Te pido que lo hagas circular, como de costumbre, allá en San Cristóbal de La Habana. Como bien sabes, es parte de nuestra modesta contribución para hacer conocer la verdad, tan lejana de la Historia Oficial creada por el régimen de los Castro.

“Miami, 13 de octubre de 2015.

Julio Castillo era algo más viejo que la media de sus compañeros. Quizás ya había cumplido los cincuenta años y era su costumbre a la hora de dormir, el alejarse de sus compañeros más jóvenes, pues siempre ellos conversaban mucho.

Esa noche de finales del mes de julio de 1958, se alejó para colgar su hamaca como acostumbraba. Se estaba durmiendo, cuando oyó ruidos, eran voces conocidas y le extrañó. La noche estaba bien oscura y oyó ruido desde la casa de Naranjo donde dormían Faure Chomón, Tony Santiago y Cubela. Faure y Tony se separaron del resto de sus compañeros. Julio pudo reconocerlos, se trataba de: Tony Santiago García, Faure Chomón y Joaquín Milanés alias El Magnífico.

Castillo pudo oír que Faure Chomón le decía a Tony y a Joaquín Milanés (uno de los hombre del D.R. que tenía fama de valiente y de tira tiros en La Habana): ‘ellos sin una retaguardia, no pueden operar (se refería a los combatientes del II Frente del Escambray), pero tienen a dos hombres con ellos y sin dudas pueden ayudar al gallego Menoyo. A esos dos hombres hay que matarlos pues son los únicos que tienen la capacidad y facilidad en esta zona de Las Villas para crear una retaguardia. A Aurelio Nazario Sargén, que es un politiquero, y a Armando Fleites, que con su papá, también otro politiquero como Nazario también representante, son los únicos que pueden ayudar a Menoyo a tener una retaguardia efectiva. Si matamos a estos dos, ellos están liquidados’.

‘Yo los matos a los dos’, dijo El Magnífico. ‘Pero yo no conozco el terreno, necesitó un práctico de la zona’.
Tony Santiago les contestó: ‘eso no es problema, nosotros tenemos el mejor practico de esta zona, él nació aquí, y es tu amigo Faure, es el que siempre va contigo a todo lados. Es Cañizo’.

Tony Santiago repetía con mucha insistencia que Rolando Cubela no podía saber nada de aquello, pues no hubiera estado de acuerdo. Empezaron a fraguar el plan para matar a Nazario y a Fleites, lo cual era fácil para los complotados, porque Fleites y Nazario se movían por el Escambray. Nazario caminaba por las lomas al igual que Fleites solamente con un práctico.

Seguían hablando sobre cámo asesinar a los dos fundadores del II Frente del Escambray, de forma que pareciera que habían caído en una emboscada del ejército.

‘El más fácil de matar es Fleites, pues si se le manda un aviso de que una vieja tiene un dolor de barriga allá él sale corriendo, aunque sea a media noche y lloviendo’.-dijo Tony riéndose. Agregó: ‘Nazario camina solo y sólo tiene un revolver, no usa arma larga’.

Julio Castillo era muy amigo de Nazario y de toda su familia, pues había trabajado para ellos por mucho tiempo.

A la mañana siguiente muy temprano llegó Roger Redondo a Dos Arroyos. Roger era jefe de inteligencia del II Frente del Escambray. Era normal verlo moverse por todo aquel lomerío. Como gran amigo de Julio Castillo, siempre que pasaba por aquella zona, trataba de verlo. Ambos eran de Sancti Spiritus.

Fue ese día cuando Castillo le informó a Roger lo que había oído y exclamó: ‘yo me voy de aquí, esta gente no me gusta’.
Roger lo calmó y le dijo: ‘esta es ahora tu posición. Yo pasaré por aquí para saber todo lo que está pasando y lo que están tramando estos cabrones’.
Roger rápidamente se dirigió hacia Nuevo Mundo, donde estaba la Comandancia del II Frente del Escambray y escribió un informe para la Comandancia a Eloy Gutiérrez Menoyo.

Lo que nunca supieron Faure y Tony Santiago, era el grado de amistad que Julio Castillo tenía con los hombres de Sancti Spiritus que habían abierto aquel frente de lucha, el cual había sido formado primero por los espirituanos.

Junto a Artola, Villegas y Roger, estaba el grupo de Sancti Spiritus: Jesús Caballero Gómez, Julio Castillo y Ernesto Valdés Muñoz. Trabajaban en una tienda de efectos eléctricos propiedad de Jorge Nazario Sargén, frente al parque Serafín Sánchez en su pueblo.

Castillo y Jesús Caballero eran ortodoxos, Valdesito era del Partido Auténtico, pero todos eran amigos de Aurelio Nazario Sargén, y de su familia. Julio Castillo en tiempo de zafra trabajaba en el Central Amazonas, trabajo que le había conseguido Aurelio Nazario, porque era amigo de uno de los propietarios de aquel ingenio. Le apodaban El Cojo y su apellido creo que era Mijares.

Cuando Roger contó a Eloy y a Carrera lo que Julio Castillo le había informado, de inmediato llamaron a Aurelio Nazario. Aurelio le dijo a Eloy: ‘yo creo en esa versión, y creo también que Cubela está fuera de esa conspiración’. Agregó: ‘mira Eloy, a Faure nadie lo conoce como no sea en los círculos bien cerrados del Directorio. Él es un hombre ambicioso y sin escrúpulos, al contrario de Cubela. Rolando es muy popular y es leal a Echevarría, además a él no le interesa la política’.

En aquella reunión del alto mando del II Frente se acordó un plan apoyado por Jesús Carrera, Genaro Arroyo, Anastasio Cárdenas, Artola y Aurelio Nazario.
Consistía en efectuar una reunión que ya estaba concertada con Chomón, en casa de Naranjo en Dos Arroyos. Allí Cubela tenía el campamento de su guerrilla, que no pasaba de treinta hombres. Se le haría creer a Faure que Eloy abandonaría el Escambray para irse a Pinar del Río a formar otro frente guerrillero. Aquella estrategia era para ver quién apoyaba al Directorio y quiénes seguirían a Menoyo.

Eloy llamó a la guerrilla de los camajuanenses que estaba situada cerca de Trinidad, en la carretera de Cienfuegos a Trinidad. En unión de otros rebeldes, partimos hacia Dos Arroyos. Cuando llegamos, Eloy saludó a los allí presentes y llamó a Faure Chomón. Los dos entraron a un cuarto de la casa de la familia Naranjo a conversar.

El americano William Morgan, que era capitán de una guerrilla, se adelantó a Eloy y apresó a diez guerrilleros del D.R. Cuando Eloy se enteró ordenó que inmediatamente fueran liberados.
Cuando Eloy Gutiérrez Menoyo terminó su reunión con Chomón, no se habían puesto de acuerdo. Le dijo que él se marcharía del Escambray para la Sierra de los Órganos en Pinar del Río.

Menoyo habló con los guerrilleros allí presentes y ninguno quiso quedarse con el Directorio, solamente los que estaban en La Solapa, a los que Faure no había informado de lo allí tratado.

Eloy dijo a los allí presentes: ‘ustedes escojan, se pueden quedar aquí o si quieren pueden ir para la Sierra Maestra’. Todos los guerrilleros le informaron a Menoyo su deseo de trasladarse a la Sierra Maestra a pie. En aquel instante Eloy les dijo: ‘escojan democráticamente a su jefe para que él los dirija para unirse con Fidel’.

Los guerrilleros que tenían Faure, Cubela y Tony Santiago no pasaban de treinta y se encontraban en La Solapa, punto que estaba situado como a una cuadra de donde Faure, Cubela y Tony Santiago dormían. Era en aquel lugar donde Julio Castillo estaba siempre y era el jefe.

En la guerrilla de Cubela había quince hombres, al igual que en la de Tony Santiago. Faure casi siempre andaba con Rubén Cañizares, alias Cañizo, que era su escolta personal.

Al no ponerse de acuerdo con Faure, Eloy salió y en la cocina delante de todo los que estábamos allí, le dijo a Chomón: ‘En la última carta que me escribiste, me decías que tenías un M-3 que había pertenecido a mi hermano Carlos y que me lo trajiste para el Escambray, ¿Dónde está ese M-3?’

Faure le replicó: ‘lo tiene El Magnífico’. Creía que como Joaquín Milanés, alias El Magnífico, tenía fama de un hombre de valor, Menoyo no se lo reclamaría.
Yo estaba oyendo la conversación cuando Menoyo, le dijo a Faure: ‘¡Tú ves el clavo en este tronco!, yo voy a despedirme de la familia Naranjo, cuando regrese si no está aquí el M-3 se lo quito al Magnífico’..

Al ver que aquello estaba bien caliente, yo se lo comuniqué al resto de la guerrilla y todos nos pusimos en guardia.

Cuando Eloy nos informó que nos marchábamos, lo seguimos. Yo Entré con él a la cocina de la casa de los Naranjo y allí en el clavo estaba el M-3. Menoyo lo recogió y se marchó.

Cuando salimos; en el patio de la casa se reunió con la tropa, éramos como cuarenta. Nos dijo: compañeros: ‘he decidido irme del Escambray y formar un frente de guerra en Pinar del Río, los que quieran quedarse aquí, lo pueden hacer’..
Fue en aquel momento crucial, cuando todos los allí presentes que éramos miembros del Movimiento 26 de Julio, nos reunimos y acordamos que como Fidel nos había mandado una carta diciendo que si se ponía mala la cosa en el Escambray, nos dirigiéramos hacia la Sierra Maestra; por unanimidad acordamos partir hacia ese lugar. También por votación unánime nombramos a Manuel Sabalo, como nuestro capitán jefe de guerrilla. Allí con Faure no se quedó ninguno de los que habíamos llegado con Eloy.

Eloy Gutiérrez Menoyo, escogió a un grupo de oficiales y se marchó de Dos Arroyos. Nosotros partimos rumbo a la Sierra Maestra, pero cuando estábamos llegando a Banao, recibimos un correo de Menoyo, diciéndonos que regresáramos a Nuevo Mundo”. Miguel García Delgado (Continuará)

Un gran abrazo desde estas lejanas tierras allende los mares,

Félix José Hernández.

Foto: Faure Chomón Mediavilla. La Habana, 2015.

Hispanista revivido.