Feliz cumpleaños Madre querida

Ofelia Valdés Ríos, Camajuaní, Cuba, 1940.
Ofelia Valdés Ríos, Camajuaní, Cuba, 1940.

París, 18 de mayo de 2016.

Mi querida Madre:

Cada Día de la Madre o de tu cumpleaños, vienen a mi mente las palabras de dos grandes poetas, que me enseñó mi inolvidable maestra de segundo grado María Fundora, allá en mi querido terruño de Camajuaní:

Tener un hijo no es tener un ramo de rosas. Federico García Lorca (1898-1936).

Hay un solo niño bello en el mundo  y cada madre lo tiene. José Martí (1833-1895).

Hoy, día de tu cumpleaños he encendido una vela muy cerca de una orquídea morada -tu flor y color preferidos-. He rezado por ti y sigo recordando nuestro último abrazo y el gran beso que me diste aquel 21 de mayo de 1981, antes de  salir hacia el aeropuerto de La Habana, de donde partí junto a mi esposa y nuestro hijo de cinco años en busca de la Libertad.

Conquistamos la Libertad de la cual disfrutamos desde entonces, pero por la cual nunca terminaremos de pagar el precio. Estoy seguro de que el Destierro, incluso en el mejor de los casos, es una pena muy difícil de soportar.

Como regalo de cumpleaños te envío este bello poema de nuestra amiga Martha Salazar. Ella me lo mandó desde New Jersey, EE.UU.

¿Qué o quién es una madre?

Madre es aquella mujer, que en su ignorancia,

aprende y sabe respetar “La Sabiduría del Silencio”,

Que sabe ejercer todo SER, que es sabio de intelecto.

Ya que siendo torpe, sabia o ignorante,

está “Revestida de Dios” Llegando a ser:

Un Justo Juez, a la hora de juzgar, y del momento…

…Es aquella mujer, que sabe ser grande, aunque…

Carente de sabiduría, cuando llegado el momento,

aprende y sabe descender, al idioma inocente de los niños.

Aprendiendo a “crecer, y a dar los primeros pasos…

Siendo el “lazarillo”, de sus hijos.

Ya que aprende sin saber, ¡A comprender!

¡A perdonar, a olvidar, y sólo a guiar!

No olvidando, que ayer, también sus padres,

la enseñaron a Ser, y recorrer los caminos de la vida.

Como toda madre debe Ser; con…

“La Sabiduría del Silencio”, y la ¡Enseñanza del Maestro!

Que sin olvidarse de lo que es, tiene la sobrada inteligencia,

al volverse una niña, o un niño, para llegar a Ser

“La mejor amiga de sus hijos”

Y sin olvidar de quién es ella, pretendiendo Dios Ser

No sólo Madre Ser. Sino también, Ser Dios, para sus hijos,

en medio de enseñanzas, de reproches y de mimos…

Y, que por ocupada ella siempre esté, saber una pausa hacer,

en la ensenada y camino de su vida, para aprender a escuchar,

y a dialogar, sin “verdugo” O “Juez” Ser.

Sólo y siempre ser, ¡La Madre y Dios de sus hijos…!

 

Martha Salazar Quintero

Libro: Ecos y Laberintos…©

La semana pasada Doña Aida Chávez López,  llevó un ramo de flores que colocó en la jardinera de tu sepultura en el cementerio de Camajuaní. ¡Qué bello gesto!

Estoy seguro de que en estos momentos descansas en paz por la eternidad cerca de Dios, junto a tus padres, tus hermanos y al hombre de tu vida, mi querido padre Amado Hernández Padrón.

Te extraño, te quiero eternamente…

Félix José.