El proteccionismo inglés-estadounidense, ya prácticamente confirmados, es un torpedo enesquivable, por bien dirigido, a la línea de flotación de la globalización y, por ende, a la acumulación capitalista.

Casimiro Sánchez Calderón.

El proteccionismo inglés-estadounidense, ya prácticamente confirmados, es un torpedo enesquivable, por bien dirigido, a la línea de flotación de la globalización y, por ende, a la acumulación capitalista. Una globalización que, aceptada como inevitable por todas las grandes potencias e ideologías, ha funcionado los últimos años prácticamente por inercia confiada en sus bondades intrínsecas, en su inevitabilidad y en sus resultados.

Ha sido suficiente seguir un principio básico del capitalismo que es el de la acción, el dinamismo de una economía en continuo crecimiento, sin preocuparse de las consecuencias ambientales ni de las desigualdades entre países y personas que provocaba. Pues, admitiendo, y ahí están las estadísticas, que se ha elevado el poder adquisitivo de los trabajadores en estos últimos cincuenta años y se ha paliado en parte la pobreza en algunas zonas atrasadas del Planeta, la verdad es que la parte del león de los beneficios ha servido para aumentar las diferencias entre los que controlan la economía y el poder y los asalariados.

Las decisiones de estos días quizá sean la consecuencia de que ese dinamismo de la globalización y el control de la acumulación pertinente ha sufrido parones imprevistos en estas últimas décadas que ha afectado a la concentración de capital y al equilibrio global de poderes necesario para controlarla.

Marx vaticinó que la concentración del capital sería el final del sistema capitalista, se equivocó. Acertó Rudolf Hilferding que afirmó que el capitalismo ganaría gracias a la concentración del capital.

El fraccionamiento de la globalización va a afectar inevitablemente a la concentración del capital, a su fuerza y a sus resultados, y eso crea un gran problema en el mundo tecnológico en que estamos inmersos:

  • ¿Cómo afectará el fraccionamiento de la economía a la unidad, coherencia y coordinación de la investigación tecnológica en el mundo?
  • ¿Cómo afectará la fragmentación de la investigación tecnológica en el mundo en el control de la ciencia para garantizar la pervivencia de la raza humana en las mismas condiciones que ahora existen?
  • ¿Cómo lograr en esa lucha de intereses una moral de la responsabilidad que evite logros no deseados en la ciencia y la tecnología?

Partido Ibérico (íber)
IBERIA: Maestra de la vida.

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