Francia: las cosas se complican para François Hollande

Tres generales interpelan públicamente al jefe del Estado François Hollande

Christian Piquemal no es el único general que ha dado la cara últimamente para manifestar su indignación ante la crisis migratoria que aqueja el país. Recordemos que Piquemal fue arrestado el pasado 6 de febrero cuando manifestaba junto a la antena francesa del movimiento de extrema derecha Pegida y mantenido bajo custodia policial. Actualmente se encuentra a la espera de un juicio que tendrá lugar el próximo 12 de mayo. Este antiguo comandante de la Legión extranjera ha recibido hoy el apoyo incondicional de tres otros generales del Ejército.

En una carta dirigida el pasado viernes al palacio del Elíseo, los tres hombres interpelan al presidente de la República sobre su “responsabilidad” ante “la anarquía que reina en Calais”. Como Piquemal, se trata de altos mandos de la 2da sección (2S), es decir reservistas que no se encuentran en activo pero que se mantienen a disposición del Ministro de la Defensa y que están llamados a retomar sus funciones en caso de crisis o de guerra. Se trata de los generales Pierre Coursier, antiguo gobernador militar de Lille y de Antoine Martinez et Jean du Verdier, que pertenecieron al Ejército del Aire.

La Carta también va firmada por Yvan Blot antiguo diputado de la región du Nord-pas-de Calais. Esta misiva sin precedentes ataca duramente la gestión de François Hollande: “El presidente de la República, en virtud del artículo V de la Constitución de 1958 garantiza la integridad del territorio”. Así comienza el texto que recuerda el reciente discurso de Marine le Pen en el parlamento europeo. “A partir del momento en que inmigrantes ilegales entran masivamente en el territorio para asentarse en Calais, su responsabilidad se encuentra en entredicho”. En consecuencia, según los tres generales “esta parte del territorio nacional ha sido abandonada de facto por las autoridades de la República”. El tono de la carta no deja lugar a dudas “Usted no puede seguir eludiendo sus deberes”. Nos indigna -prosiguen-,  “la situación desastrosa en la que tienen que vivir nuestros compatriotas de esa región sometida al terror de bandas mafiosas”. Los militares estiman que François Hollande tiene que negociar con Londres y Bruselas las modificaciones necesarias a los tratados de Touquet y de Schenguen.

Deber de reserva

En otra parte de la misiva se refieren a la detención del general Piquemal quien “Participaba en una manifestación pacífica que no hacía más que constatar la capitulación del Estado de derecho. Ironía dolorosa del destino, -continúa la carta-, nuestro colega fue arrestado en nombre del orden público, mientras que los inmigrantes ilegales que lo perturban cada día siguen en libertad. Señor presidente, usted debe darse cuenta de la indignación que esta paradoja provoca en el corazón de muchos franceses”. Y terminan remachando con ironía: “En lugar de hostigar a un soldado, general y patriota, convendría restablecer el orden público en Calais, lo cual supone el desmantelamiento de esa Jungla que no tiene por qué existir en una República como la nuestra y la expulsión de todos esos extranjeros a sus países de origen”.

Según informaciones concordantes de las que disponemos, muchos otros militares en ejercicio animan y sostienen esta misiva acusatoria que circula desde hace días, pero no se han atrevido a firmarla por razones obvias. Sin contar con que el millar de generales y almirantes 2S están sujetos a una cláusula de confidencialidad.

El secretario de la asociación Conference France Armée, Nicolas Stroquer considera que esta obligación se ha mantenido a pesar del contenido la carta pues “ha sido la situación de urgencia y la crisis quienes los ha obligado a expresarse sin medias tintas. Intervienen en calidad de expertos apolíticos, como lanzadores de alertas”.

Traducido de: Le Figaro

 

Hispanista revivido.